martes, 23 de abril de 2024

La segregación residencial y sus efectos

El pasado 11 de abril tuvimos la oportunidad de disfrutar de la conferencia magistral impartida por Oriol Nel-lo en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza. Con asistencia de los estudiantes de la asignatura Urbanismo 3 del Grado de Estudios en Arquitectura, la conferencia contó también con una notable afluencia de  público. Fue una charla muy amena y brillante, en la que Oriol nos explicó de manera muy clara una cuestión bien compleja: la segregación residencial y, de manera especial, sus efectos en las dinámicas metropolitanas. Fue una conferencia con claves para la gobernanza de las ciudades, en la que Oriol Nel-lo apostaba claramente por la necesidad de acompasar las políticas de rehabilitación con las políticas de vivienda. Para que las acciones sean efectivas, expuso que las políticas deben ser transversales, estables y deben contar con implicación de la ciudadanía. 

Al día siguiente de la charla, Oriol nos envió el texto "Diez proposiciones sobre la segregación residencial y sus efectos", que resume el contenido de la conferencia, y que reproducimos en esta entrada del Blog por su indudable interés:

Fotografía de grupo después de la conferencia: de izquierda a derecha: 
Francisco Pellicer (Profesor de Geografía), Javier Monclús, Oriol Nel-lo, 
Isabel Ezquerra, Raimundo Bambó y Pablo de la Cal.

DIEZ PROPOSICIONES SOBRE LA SEGREGACIÓN RESIDENCIAL Y SUS EFECTOS

Oriol Nel·lo

Departament de Geografia, Universitat Autònoma de Barcelona

 La desigualdad social constituye uno de los principales problemas de las ciudades contemporáneas. En el espacio urbano la desigualdad se refleja, mantiene y reproduce a través del fenómeno de la segregación residencial. Por ello, toda política que tenga por objetivo mejorar y hacer más equitativas las condiciones de vida en la ciudad deberá plantearse necesariamente como lidiar con las causas y los efectos de la segregación. Para hacerlo resulta imprescindible, por una parte, comprender la naturaleza y las consecuencias de este fenómeno y, por otra, contar con las condiciones materiales y la voluntad política para enfrentar los retos que del mismo se derivan.

En la presente aportación formulamos diez proposiciones sobre la segregación residencial, derivadas de los estudios académicos y la práctica política que hemos podido desarrollar a lo largo de las dos últimas décadas en relación a esta cuestión crucial.

1.- La segregación residencial es un fenómeno consubstancial al proceso de urbanización capitalista

La concentración de los grupos sociales más vulnerables en algunas áreas de la ciudad tiene su origen en la dinámica de segregación residencial, es decir, la tendencia de los grupos sociales a separarse sobre el espacio urbano en función de su capacidad de escoger lugar de residencia. Ésta, a su vez, se halla condicionada principalmente por dos factores: los ingresos de las personas y las familias, por un lado, y los precios del suelo y la vivienda, por otro. Lejos de ser un fenómeno coyuntural en el tiempo, específico de algunas áreas urbanas y concerniente solo a los sectores más desfavorecidos de la población, la segregación urbana en general y la segregación residencial en particular constituyen rasgos consubstanciales del proceso de urbanización capitalista y condicionan el comportamiento de todos los grupos sociales. Tanto es así, que la estructura y el funcionamiento de nuestras ciudades se explica, en buena medida, por las dinámicas de segregación en el acceso a la vivienda y el uso del espacio urbano (Harvey, 1973; Secchi, 2013; Oberti & Preteceille, 2016).

2.- Las relaciones entre la desigualdad social y la segregación residencial son complejas y no lineales

La segregación está estrechamente ligada a las desigualdades sociales, pero dicha relación no es necesariamente lineal ni inmediata. En primer lugar, la relación entre desigualdad y segregación es mediada por el régimen urbano y por la planificación urbanística, de modo que políticas urbanas y de vivienda más liberales o más social-demócratas, por ejemplo, pueden condicionar la ubicación de los grupos sociales sobre el espacio. Por otra parte, los efectos de la desigualdad sobre la segregación pueden producirse de forma retardada en el tiempo, hasta en lapsos de una década. Por último, el incremento de la desigualdad no necesariamente resulta en un aumento de la segregación: por el contrario, pueden darse casos en que el incremento de la primera favorezca la reducción de la segunda, por ejemplo, a través de procesos de gentrificación que, al menos de forma temporal, comporten una reducción de la separación física entre hogares con niveles de ingresos diversos. Por otra parte, políticas públicas de vivienda muy activas, que favorezcan la reducción de la desigualdad en el derecho a la casa, pueden incrementar la segregación si las operaciones de vivienda social se realizan de forma concentrada sobre el espacio (Tammaru el al., 2016; Van Ham et al., 2022 ; Nel·lo & Sabatini, 2022).

3.- La segregación es un fenómeno estructural, que afecta a todos los grupos sociales, presenta notables continuidades espaciales, tiende a agravarse y a alcanzar la escala metropolitana

En cualquier caso, se puede afirmar que hoy, en las ciudades españolas (Ariño & Romero, 2016; Blanco & Nel·lo, 2018; Nel·lo, 2021; Blanco & Gomà, 2022) y del conjunto de Europa (Tammaru et al. 2016; Van Ham et al. 2022), la segregación residencial es un fenómeno caracterizado por cinco rasgos principales:

     a) Se trata de una dinámica estructural que ha estado presente a lo largo del todo el proceso de urbanización contemporáneo. Así, la segregación residencial precede de lejos a las crisis recientes -la gran recesión posterior a 2008 y la pandemia Covid-19- aunque éstas hayan podido contribuir a exacerbar las causas y agravar los efectos del fenómeno..

     b) La segregación, según los estudios comparativos disponibles para las grandes ciudades europeas y españolas, tiende a profundizarse en la mayoría de casos. La financiarización del mercado de la vivienda, las restricciones de los créditos hipotecarios, la irrupción de los alojamientos para uso turístico y la parvedad (o la concentración) de las políticas destinadas a promover vivienda asequible contribuyen de manera destacada a agravar la situación. 

     c) Lejos de afectar sólo a los hogares más vulnerables, la segregación concierne a todos los grupos sociales. De hecho, en muchas ocasiones, la separación entre los grupos sobre el espacio urbano es debida más a la secesión de los ricos que al confinamiento de los pobres en determinadas áreas de la ciudad.

     d) La segregación presenta unas acusadas continuidades espaciales y temporales, de modo que los barrios o áreas que se han visto especializadas como ámbito residencial de población de un determinado nivel de renta tienden a mantener esta especialización a lo largo de períodos muy largos. En las áreas urbanas españolas, los barrios donde se concentra las situaciones de mayor vulnerabilidad y exclusión social corresponden de manera muy mayoritaria por tres tipos de tejidos: centros históricos degradados, polígonos de vivienda de masa y áreas surgidas de procesos de urbanización espontánea y de autoconstrucción.

     e) Por último, la segregación, al conjugarse con la expansión de las áreas urbanas y la integración del territorio, ha alcanzado hoy decididamente una escala metropolitana. De este modo, los territorios que se ven especializados socialmente ya no son sólo las calles de un barrio, o los barrios de un municipio, sino municipios y ejes metropolitanos enteros respecto al conjunto de la metrópolis.

4.- El "efecto barrio": la segregación, no es solo reflejo y sino también causa de la desigualdad.

El debate sobre el denominado "efecto barrio" ha confrontado los argumentos de los autores que consideran que la segregación no es más que el reflejo espacial de las desigualdades (Cheshire, 2007) y aquellos que han afirmado que la segregación contribuye también a mantenerlas y reproducirlas (Atkinson & Kintrea, 2001; Soja, 2010; Secchi, 2013). Las evidencias aportadas por los estudios realizados en las grandes ciudades españolas -en relación a temas diversos como la educación, la salud, las oportunidades y el acceso a la energía- ponen de relieve la importancia de los factores espaciales como factor que contribuye a mantener e incrementar las desigualdades (Nel·lo, 2021; Blanco & Gomà, 2022). El "efecto barrio" incide pues en las condiciones de vida y las oportunidades de la población. Tiene implicaciones también sobre la capacidad de organización y las actitudes políticas de la ciudadanía. Éstas dependen no sólo de las necesidades, sino también de las capacidades de la población de cada barrio que, a su vez, están condicionadas por el capital social del que el vecindario dispone (Blanco et al., 2016). Los recientes trabajos sobre el impacto social y territorial de la pandemia Covid-19 han confirmado tanto la relación entre la vulnerabilidad social de los barrios y la extensión de los contagios, como entre el bajo nivel de renda y la menor capacidad de organización de la ciudadanía (Nel·lo & Checa, 2022).

5.-  Para hacer frente a las causas y efectos de la segregación se requieren tanto políticas estructurales como políticas urbanas específicas

La evidencia de que la segregación no es sólo un síntoma sino un problema en sí misma, indica la necesidad de hacerle frente, en primer lugar, a través de políticas estructurales - como las fiscales y de regulación del mercado laboral- destinadas a incidir en la distribución general de la renta y a reducir las desigualdades sociales en términos de ingresos y de patrimonio. Ahora bien, para hacer frente a la segregación y sus efectos deben llevarse a cabo, también, políticas urbanas de carácter específico en los barrios donde se concentra la población con mayores necesidades de atención social. Dichas políticas, para ser efectivas, deben proponerse dos objetivos. En primer lugar, mejorar las condiciones de vida de los barrios vulnerables, incidiendo de forma directa en las desigualdades sociales y territoriales. En segundo lugar, actuar sobre las causas de la segregación, a través de la ecualización de los niveles de servicios, accesibilidad y dignidad urbana de la ciudad en su conjunto (Porcel, Antón-Alonso & Muñoz, 2020).

6.- La desigual distribución de los recursos locales supone un obstáculo primordial para las políticas de rehabilitación.

Desde el ámbito local, el primer problema para el desarrollo de las políticas de rehabilitación son los recursos disponibles. Como es sabido, en nuestro país los ámbitos metropolitanos se caracterizan, en la inmensa mayoría de los casos, tanto por la integración e interdependencia del territorio como por la fragmentación administrativa y la carencia de instrumentos de gobierno integrado. En este contexto, los recursos per cápita de los que disponen los municipios son muy desiguales, de modo que los estudios disponibles, por ejemplo, para los ámbitos metropolitanos de Barcelona (Checa, Donat & Nel·lo, 2022) o de València (Nel·lo & Donat, 2023), muestran que los recursos per cápita de algunas localidades doblan los de las localidades vecinas. El origen de estas desigualdades se deriva, en buena medida, de la dependencia de la financiación local de una serie de impuestos estrechamente relacionados con el valor del suelo y la vivienda (Vilalta, 2015). Así, los municipios donde, debido a los precios de la vivienda relativamente más asequibles, se asientan los grupos sociales más vulnerables son aquellos que disponen, en términos relativos, de una menor base fiscal y menores recursos para prestar los servicios que esta población necesita.

7.- Para desarrollar políticas de rehabilitación frente a la segregación es imprescindible la cooperación interadministrativa y la consolidación fiscal a escala metropolitana

La combinación entre las dinámicas metropolitanas, la segregación residencial y la fragmentación administrativa hace imprescindible que las políticas de rehabilitación tengan un alcance, al menos, metropolitano o regional. Para comprobarlo basta tomar, por ejemplo, el caso del ámbito metropolitano de Barcelona, donde las políticas de rehabilitación han alcanzado desde hace años un vigor y alcance excepcional en el contexto ibérico (Nel·lo, 2018). Cataluña había contado en la primera década del presente siglo con un Ley de Barrios que permitía a los municipios realizar políticas de rehabilitación en las áreas urbanas más vulnerables, a través de aportaciones substantivas de recursos por parte del gobierno de la Generalitat. Esta política, que se desarrolló entre 2004 y 2010, fue interrumpida el año 2011, con la aplicación de las políticas de austeridad. Ante la persistencia de la problemática y la falta de apoyo por parte de la administración autonómica y estatal, el Ayuntamiento de Barcelona decidió emprender por su cuenta un Plan de Barrios. Este se ha ejecutado a partir de 2016 con resultados favorables y una inversión total de 300 millones de € (Nel·lo, Cruz & Blanco, 2020). Como es obvio, a la hora de mejorar las condiciones de vida en los barrios más vulnerables, dicho Plan ha debido contar no sólo con la voluntad política del consistorio, sino con los recursos de toda la ciudad. Ahora bien, este mismo ejercicio resulta imposible de realizar en la mayoría de barrios vulnerables del área y la región metropolitana de Barcelona. Buena parte de estos barrios se encuentran en situaciones similares o peores que los de la capital, pero se hallan en municipios que no cuentan con los mismos recursos, lo cual hace imposible que puedan emprender políticas de rehabilitación por su cuenta. En el resto de las áreas metropolitanas españolas la situación es todavía más precaria. Por ello, se puede concluir que sin cooperación interadministrativa y mecanismos de perecuación fiscal de escala metropolitana o regional resulta hoy muy difícil llevar a cabo políticas efectivas de rehabilitación urbana.  

8.- Las políticas de rehabilitación deben contar con recursos específicos, intervenir de forma transversal, implicar al vecindario, aplicarse de manera continuada y basarse en el principio de subsidiariedad

La experiencia acumulada a lo largo de los años -a través de los programas URBAN, Ley de Barrios, Pla de Barris y otros- indica que plantear las políticas de rehabilitación a la escala adecuada es una condición necesaria, pero no suficiente para su eficacia. Así, las luces y las sombras que a lo largo del tiempo han conocido los programas de rehabilitación muestran que estos, para tener alguna posibilidad de éxito, deben reunir una serie de condiciones básicas (Nel·lo, 2010; Tosics, 2015). Pese a la dificultad de establecer reglas generales en este campo, dichas condiciones pueden resumirse en las cinco siguientes:

     a) Disponer de recursos específicos suficientes para hacer frente a las necesidades de proyectos de rehabilitación integral de los barrios que forman parte del programa (como términos de referencia es bueno recordar que la media de recursos asignados a cada barrio a través de la Ley catalana de Barrios en el período 2004-2010 fue de 9,4 M€; en el caso del Plan de Barrios de Barcelona en el período 2016-2020 fue de 13M€).

     b) Tener la voluntad de intervenir de forma transversal sobre todos los aspectos que inciden en las condiciones de vida del barrio: de la educación al espacio público, de la vivienda a la accesibilidad y el medio ambiente, de los equipamientos a la salud y al empleo. Las aproximaciones sectoriales -ya sean de vivienda, de medio ambiente o de energía- han mostrado de forma reiterada sus limitaciones a la hora de conseguir mejoras de conjunto.

     c) Ser diseñadas, aplicadas y evaluadas con la implicación directa del vecindario. Para conseguir éxito las políticas de rehabilitación deben tener a los vecinos como protagonistas y no solo como destinatarios. Así, la ciudadanía de cada barrio además de participar en el diseño de las actuaciones, ha de ejercer un papel determinante en la definición del diagnóstico de partida, el establecimiento de los objetivos, la gestión de las iniciativas, su seguimiento y su evaluación.

     d) Disponer de un modelo de gestión caracterizado por tres rasgos: en primer lugar, proponerse la consecución de resultados a medio y a largo plazo; en segundo lugar, aplicar el principio de subsidiariedad, de modo que todo lo que pueda gestionarse eficientemente por la administración más cercana al barrio no lo sea por una instancia superior; y por último, disponer de mecanismos de evaluación interna y externa, tanto durante la ejecución de las actuaciones como al final de las mismas.

9.- El riesgo de los efectos indeseados o perversos de las políticas de rehabilitación no puede ser excusa para aceptar las malas condiciones de vida en los barrios

Las políticas de rehabilitación urbana son sólo uno de los factores que inciden en la evolución de la ciudad y sus barrios. Estas políticas tienen un alcance forzosamente limitado y deben hacer frente a menudo a tendencias socioeconómicas de fondo o eventos generales que empeoran las condiciones de vida en los barrios, pese a la aplicación de programas integrales de mejora. Por eso hay barrios que, a pesar de haber sido objeto de reiterados proyectos de rehabilitación, siguen sufriendo graves problemas sociales. Sin embargo, los riesgos de las políticas de rehabilitación pueden derivarse no sólo de su alcance limitado, sino también de su éxito. Así, la mejora de las condiciones de vida en un barrio puede ser percibidas por el mercado, de manera que se produzca allí un incremento de los precios inmobiliarios que hagan más difícil acceder a la vivienda, tanto a través de la compra como del alquiler (Albet & Benach, 2017). Ello entraña el riesgo de que las políticas de rehabilitación – muy a menudo emprendidas a partir de justificadas reivindicaciones vecinales- puedan acabar teniendo el efecto indeseado de desplazar la población a la que se proponían favorecer (Harvey, 2013). Ante esta disyuntiva, la opción correcta no puede consistir, obviamente, en aceptar el mantenimiento de las malas condiciones de vida en los barrios, por temor a los efectos negativos que pudiera acarrear su mejora. La alternativa debe consistir en conjugar las políticas de rehabilitación con la voluntad de gobernar sus efectos (Indovina & Nel·lo, 2017).

10.- Es necesario gobernar las transformaciones suscitadas por las políticas de rehabilitación conjugándolas con otras políticas, especialmente las destinadas a garantizar el derecho a la vivienda

La segregación residencial es uno de los rasgos distintivos de las áreas urbanas españolas, que tiende a mantenerse y a agravarse (López-Gay, Andújar-Llosa & Salvati, 2020). La segregación constituye no sólo un reflejo, sino una de las causas del mantenimiento y la reproducción de las desigualdades sociales. En este contexto, las políticas de rehabilitación de barrios pueden ser un instrumento eficaz para hacer frente a sus causas y efectos, impulsando la equidad, social y territorial, en la ciudad. Para ser efectivas, las actuaciones de rehabilitación -además de contar con la escala, los recursos y características adecuadas- tendrán que coordinarse estrechamente con otras políticas urbanas. Solo así, podrá desarrollarse todo su potencial y será posible gobernar sus efectos, incluidos eventualmente los perversos e indeseados. En particular, resulta imprescindible conjuntar las políticas de barrios con las de vivienda, a través de medidas como las reservas obligatorias de vivienda protegida, el ejercicio del derecho de tanteo y retracto, la rehabilitación con fines sociales, la regulación del alquiler o la limitación del alojamiento turístico. Finalmente, para el impulso de las políticas de barrios es necesaria la voluntad política de reconocer la centralidad de la problemática y las potencialidades transformadoras de las áreas vulnerables. Como se ha dicho, no es posible desarrollar una política para las periferias urbanas, sin poner las periferias en el centro de la política urbana. 

Referencias

Albet, A. & Benach, N. (2017); Gentrification as a Global Strategy: Neil Smith and Beyond. Londres & Nueva York, Routledge.
Ariño, A. & Romero, J. (2016); La secesión de los ricos. Barcelona: Galaxia de Gutemberg.
Atkinson, R. & Kintrea, K. (2001). Disentangling Area Effects: Evidence from Deprived and Non-deprived Neighbourhoods. Urban Studies, 38(12).
Blanco, I.; Cruz, H.; Martínez, R. & Parés, M. (2016). El papel de la innovación social frente a la crisis. Ciudad y Territorio Estudios Territoriales, 48 (188),
Blanco, I. & Nel·lo, O. eds. (2018); Barrios y crisis. Crisis económica, segregación urbana e innovación social en Cataluña. Valencia: Tirant lo Blanch.
Blanco, I. & Gomà, R., eds. (2022); ¿Vidas segregadas? Reconstruir fraternidad. Valencia: Tirant lo Blanch.
Checa, J.; Donat, C. & Nel·lo, O. (2022); La segregación residencial y los recursos municipales, en I. Blanco & R. Gomà, coord.., ¿Vidas segregadas? Reconstruir fraternidad. Valencia: Tirant lo Blanch.
Cheshire, P. (2007); Segregated Neighbourhoods and Mixed communities. A Critical Analysis, York, Joseph Rowntree Foundation
Harvey, D. (1973). Social Justice and the City. Baltimore, Johns Hopkins University Press.
Harvey, D. (2012). Rebel Cities : From the Right to the City to Urban Revolution. Londres, Verso.
Indovina, F. & Nel·lo, O. (2017). Gentrification: disaster, necessity, opportunity. Notes for a critical use of the concept. En A. Albet & N. Benach, Gentrification as a global strategy: Neil Smith and beyond. Londres & New York, Routledge.
López-Gay, A.; Andújar-Llosa, A. & Salvati, L. (2020). Residential mobility, gentrification and neighborhood change in Spanish cities: A post-crisis perspective. Spatial Demography, 8 (3).
Nel·lo, O. (2010). The challenges of urban renewal. Ten lessons from the Catalan experience. Análise Social, 48 (197).
Nel.lo, O. (2017). “El proceso de urbanización: motor y expresión de las transformaciones sociales y territoriales”, en Romero, J., coord., Geografía Humana de España. València: Tirant lo Blanch.
Nel·lo, O. (2018). Hacer la ciudad metropolitana: segregación residencial y políticas urbanas en el ámbito metropolitano de Barcelona. Ciudad y territorio: Estudios territoriales, 198, 697-715.
Nel.lo, O. ed. (2021). Efecto Barrio. Segregación residencial, desigualdad social y políticas urbanas en las grandes ciudades ibéricas. Valencia: Tirant lo Blanch.
Nel·lo, O. & Checa, J. (2022). El binomio imprescindible. Políticas públicas e iniciativas solidarias en España en la pandemia Covid-19. En O. Nel·lo et al., eds. El apoyo mutuo en tiempos de crisis: la solidaridad ciudadana durante la pandemia COVID-19. Buenos Aires: CLACSO.
Nel·lo, O.; Cruz, H. & Blanco, I. (2020). Les polítiques de rehabilitació enfront la segregació: el Pla de Barris de Barcelona. Papers. Regió Metropolitana de Barcelona, 63.
Nel·lo, O. & Donat, C. (2023) Segregación residencial y recursos locales en el área urbana de Valencia: la necesidad de gobernanza metropolitana. Cuadernos de geografía, 110.
Nel·lo, O. & Sabatini, F. (2022). Segregación residencial y políticas urbanas: convergencias y contrastes entre Barcelona y Santiago de Chile. Documents d’Anàlisi Geogràfica, 68 (3)
Oberti, M., & Preteceille, E. (2016). La ségrégation urbaine. Paris, La Découverte
Porcel, S.; Antón-Alonso, F. & Muñoz, I. (2021) “Les polítiques de millora de barris a debat”. Papers. Regió Metropolitana de Barcelona, 63.
Secchi, B. (2013); La città dei ricchi e la città dei poveri. Bari: Laterza.
Soja E. W. (2010); Seeking spatial justice. Minneapolis: University of Minnesota Press.
Sorribes, J. (1985); Desarrollo capitalista y proceso de urbanización en el País Valenciano. Valencia: Institució Alfons el Magnànim.
Stiglitz, J.E. (2012); The Price of Inequality. How Today’s Divided Society Endangers Our Future. Londres: W. W. Norton & Company.
Tammaru, T., Marcińczak, S., Ham, M. van, Musterd, S., eds. (2016); Socio-Economic Segregation in European Capital Cities: East Meets West. Nueva York: Routledge.
Tosics, I. (2015). Integrated regeneration of deprived areas and the new cohesion policy approach: An urban contribution to the European Urban Agenda. Bruselas: URBACT.
Van Ham, M.; Tammaru, T.; Ubarevičienė, R.; Janssen, H., eds. (2021); Urban Socio-Economic Segregation and Income Inequality. A Global Perspective. Cham: Springer.
Vilalta, M. (Ed.). (2015). Autonomía y equidad en la financiación municipal: dos principios compatibles. Barcelona: Publicacions i edicions de la Universitat de Barcelona.

martes, 9 de abril de 2024

Conferencia de Oriol Nel-lo

Este jueves próximo, a las 12,00 h. en la Sala de Juntas del edificio Betancourt, Oriol Nel-lo impartirá la conferencia "La segregación residencial y sus efectos en las grandes ciudades españolas. Doce proposiciones".


Oriol Nel-lo es Profesor del Departamento de Geografía de la Universitat Autònoma de Barcelona, y responsable de al Ley de Barrios de Cataluña y del Pla de Barris de Barcelona. La conferencia se enmarca en la asignatura Urbanismo 3, del Grado de Estudios en Arquitectura, y está abierta a toda la comunidad universitaria interesada en explorar cómo garantizar la equidad social y reducir la desigualdad a través de procesos de regeneración urbana integrada.

Esperamos contar con vuestra presencia. !Hasta el jueves!

viernes, 5 de abril de 2024

VI Encuentro de los investigadores del Proyecto “Las Ciudades y sus Tesis 1970-2020”

Desde la inauguración de la exposición “Las Ciudades y sus Tesis 1970-2020” en  marzo de 2023 en Valencia, los Encuentros de investigadores de este proyecto vienen sucediéndose en cada ciudad en la que se instala. Así, tras su recorrido por Sevilla, A Coruña, Madrid, y Donosti-San Sebastián, la muestra ha recalado ahora durante dos semanas en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza.

Tríptico del programa de la Jornada 08.03.2024

El VI Encuentro tuvo lugar el pasado 8 de marzo de 2024, y se inició con la presentación realizada por José Antonio Yagüe, Director de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura, y por Javier Monclús, que expuso el planteamiento de la sesión teórica, estructurada en dos Diálogos diferenciados, el primero de carácter más general, y el segundo más centrado en cuestiones y proyectos de investigación relacionados con la ciudad de Zaragoza. Intervino también Carles Llop Torné, Director del Proyecto CITESIS, que resaltó la oportunidad de  convertir el análisis retrospectivo contenido en todas las tesis producidas en estas décadas, en un patrimonio de reflexión que oriente ese conocimiento hacia acciones que afronten los retos del presente, con criterios para conducir la gestión y la transformación de los territorios urbanos.

La primera Sesión-Diálogo fue presentada por Carmen Díez Medina (CDM), responsable del Grupo de investigación Paisajes Urbanos y Proyecto Contemporáneo PUPC del Departamento de Arquitectura. CDM centró de manera clara el tema de discusión de esta sesión, la suburbanización y la formación de las periferias en las ciudades españolas, un tema directamente ligado con la investigación del Proyecto PERSTART "Áreas periurbanas estratégicas en transformación", que dirige junto con Raimundo Bambó desde Zaragoza y con la participación de otras cinco universidades españolas.


Aspecto de la Sala en el momento de la presentación de la Jornada.

Rompió el hielo José María Ezquiaga (JME) con una charla titulada “Madrid-frontera”. Con su extraordinaria capacidad de síntesis nos presentó el caso de “la más norteamericana de las capitales europeas”, caracterizada por un crecimiento en un territorio amplio sustentado en una base viaria. Y nos mostró cómo, en este territorio ‘post-metropolitano’ y también ‘fractal, a pesar de que el urbanismo ha tendido tradicionalmente hacia una especialización, ha surgido una complejidad mayor si se analizan las teselas de menor escala. Un tema clave en Madrid ha sido la masiva ocupación del suelo, y vuelve ahora a estar de moda el tema de la contención. Y no tanto en pensar como contenerlo realmente, que quizá sea una cuestión imposible, sino en cómo destinar los esfuerzos a trabajar en esas teselas interiores. JME nos ofreció una explicación de Madrid a partir de la consideración del sitio o el lugar, y de los crecimientos históricos desarrollados por contigüidad, y que ha seguido un modelo formado por crecimiento en “dedos”, con unos “rellenos de zonas interiores” posteriores. Los planes urbanísticos han tratado de evitar ese modelo, apostando por un anillo que confina una ciudad de carácter compacto y unos crecimientos satelitales exteriores. Y, curiosamente, esta opción ha sido una constante trans-ideológica, con planes que han dibujado zonas verdes o anillos forestales, que lamentablemente, más tarde, han sido recalificados como zonas de expansión residencial. El verdadero ‘salto’ o crecimiento se produce entre 1985 y el 1990, de manera que en la década 1990-2000 el boom inmobiliario ya había ocurrido, aunque fue entonces cuando se tomó conciencia, pero el modelo de Madrid ya estaba construido. Y en la actualidad, la metrópoli vuelve a ganar población, por el enorme volumen de viviendas que se están construyendo en el arco este. Los tejidos metropolitanos son un mosaico, en los que acontecen de manera espontánea, con un modelo norteamericano, procesos de complejización muy estimulantes para la iniciativa privada, que por otra parte también requieren mecanismos para reconducir situaciones indeseadas. Los ejes verdes estructurantes ponen de manifiesto que los planteamientos dictados desde medio ambiente han tenido más capacidad estructurante que las directrices urbanísticas, como ha ocurrido con el arco verde de la Comunidad de Madrid. En todo caso, expuso JME, el modelo verde no asegura la contención, pero si asegura poner a salvo los paisajes más valiosos.

Madrid. infraestructura verde territorial. Intervención de José María Ezquiaga.

Continuó Carles Llop (CLL) con una exposición sobre el “Urbanismo proyectual, anticipador, consensual y de concertación” referido al caso de Barcelona. Con un interesantísimo discurso apoyado en la base etimológica de los términos utilizados, CLL acotó el significado de la poliurbanidad versus la periurbanidad, encontrando en el término ‘ciudad mosaico territorial’ quizá la expresión más adecuada para expresar ese condición de aluvión, de palimpsesto, de cohabitación de procesos metabólicos en un soporte no siempre bien tratado las actuaciones urbanas. El mismo ensanche de Barcelona, por ejemplo, dilapidó con su extensión la base productiva que daba sustento a la ciudad histórica. CLL nos mostró cómo casi siempre lo que va por delante es la construcción de infraestructuras, el desarrollo y expansión de toma de tierras organizadas, de manera que los intentos por contener o controlar quedan siempre superados por la propia realidad. Y nos presentó con crudeza muchas actuaciones  que no respondían a modelos sostenibles, y que seguro que ahora plantearíamos de otro modo. Como ejemplo final, CLL nos mostró la documentación del Plan Director Urbanístico Metropolitano, que no tiene un solo plano conjunto, sino que propone varias estrategias de implementación simultánea. En este trabajo se abandona la tradicional lógica centro-periferia, y se aprecia como en todos los espacios metropolitanos se aprecian, con sus lógicas internas, fenómenos de dispersión, extensiones urbanizaciones, polarizaciones, dispersión, etc. La secuencia ideal ‘urbs-hortus-saltus-silva’, esa suerte equilibrada de convivencia ‘poblamiento-huertos-campos-bosque’, se ha roto en pedazos cuando la infraestructura servidora de los espacios centrales ha machacado el territorio periurbano. El Plan Director Urbanístico trata de afrontar los nuevos retos con seis propuestas estratégicas, que actúan más en el suelo urbanizable que en el suelo urbano, y que en lugar de mirar desde el centro a la periferia, se detiene en las aptitudes de las teselas del territorio mosaico. Y termina CLL con un plano de Salvador Rueda (BCN Ecología) que aboga por el lema “más campo y más ciudad”, alineado con la propuesta de cinco principios proyectuales: Poner límite a la ciudad, trabajar los ecotonos entre lo urbano y lo rural, integrar las infraestructuras, reutilizar los tejidos obsoletos, proyectar los atractores en los vacíos urbanos como nuevos espacios para la ciudad. CLL planteó abogar por un urbanismo de escenarios, orientarnos hacia una práctica abierta, que frente a los planes como objetivo, está convencido que la planificación puede precipitar buenas maneras de hacer ciudad.

Barcelona. modelo de ocupación más sostenible. Intervención de Carles Llop.

Como tercera intervención, Javier Monclús (JM) profundizó en el concepto de procesos de periurbanización, y en conceptos recurrentes como ciudad dispersa, ciudad difusa, ciudad archipiélago, metapolización, etc. Todos estos neologismos intentan etiquetar estas realidades, pero a menudo se utilizan como sinónimos cuando originalmente tenían significados diferentes. JM se refirió a un seminario clave organizado hace ya más de 30 años por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona: “Suburbanización y nuevas periferias: perspectivas urbanísticas”, y planteó cómo con frecuencia se alude a la globalización como causa de estos fenómenos, pero hasta que punto no es una variante de la norteamericanización: el sprawl americano, cuando aumenta la renta, la motorización, etc. Por tanto, cabe preguntarse ¿qué hay de nuevo? O ¿qué hay de diferente? Actualmente la periurbanización se refiere a áreas que ocupan el interfaz entre lo netamente rural y lo netamente urbano, y en este sentido el término Zweischenstadt, propuesto por Thomas Sieverts, y que se ha traducido como ‘paisajes intermedios’, resulta clarificador. Son condiciones en las que este autor aboga por la necesaria integración del proyecto urbano, del urbanismo y de la planificación del paisaje. JM expuso cómo hemos pasado de conceptos geométricos a sistemas mucho más complejos de redes verdes de dimensión estructural, o más propiamente infraestructuras verdes, con actualización-complejización-enriquecimiento de los modelos iniciales. Y frente a esos procesos compartidos, en las que ha habido esta explosión periurbana con escaso crecimiento poblacional, y en las que recientemente vemos cómo las estrategias más potentes han sido las de las infraestructuras verdes, podemos al mismo tiempo apreciar qué pasa en cada ciudad. Y puso el ejemplo de Zaragoza, en donde el planteamiento principal del Plan de las riberas del Ebro de 2001 era ‘abrir la ciudad al río’, pero también, y no menos importante, ‘abrir la ciudad al medio natural y al medio agrícola’. Aunque este segundo objetivo se consiguió tan solo a medias, sobre todo en el este de la ciudad, en la huerta de Las Fuentes. Y terminó JM preguntándose por qué no se apuesta más por la integración, en la línea propuesta por Thomas Sieverts, y, si sabemos cómo hacerlo, ¿por qué no lo hacemos?

Ciudad dispersa: nube de términos. Intervención de Javier Monclús.

La segunda Sesión-Diálogo estuvo moderada por Raimundo Bambó, que presentó el objeto de la sesión “Mapear y proyectar. Zaragoza como caso de estudio” y expuso la necesidad de enfocar los trabajos de investigación, en el marco de las investigaciones de tesis doctorales o proyectos I+D+i,  a cuestiones aplicadas , en este caso al caso de una ciudad concreta, Zaragoza. 

Segunda Mesa-Diálogo (de izqda. a dcha.): Isabel Ezquerra, Sergio García-Pérez, 
Pablo de la Cal, María Zúñiga y Raimundo Bambó.

Intervino en primer lugar María Zúñiga, profesora de Geografía en la Universidad de Zaragoza e integrante del Grupo de investigación GEOT, que presenta tres trabajos. En primer lugar, “La calle de las mujeres”, un proyecto desarrollado por el colectivo geochicas, que analiza, a través de la espacialización y el rango de las calles y zonas, la impronta de las calles con nombre de mujeres en Zaragoza. Un segundo trabajo, realizado para identificar el índice de vulnerabilidad de las zonas de la ciudad ante la COVID-19, que estudia el peso que debe darse a distintas factores y variables, para representar a escala de Zona Básica de Salud, o a escala de sección censal, la vulnerabilidad de distintas zonas, y confeccionar así mapas que puedan servir para identificar orlas, barrios y zonas que puedan ser gestionadas de manera diferenciada en situaciones de contagio y confinamiento como las acontecidas con la COVID-19. Como tercer ejemplo, nos mostró el proyecto “La Ciudad de los 15 minutos en Zaragoza”, que trabaja con factores de complejidad y compacidad urbana, y con las actividades básicas que hacemos de manera diaria. En conjunto una interesantísima muestra de los trabajos desarrollados en Geografía, muy en la línea de los trabajos que desarrollamos desde Urbanismo en la EINA.

Índice de vulnerabilidad ante la COVID-19.  Intervención de María Zúñiga.

Pablo de la Cal hizo un repaso a los resultados de su Tesis Doctoral “Zaragoza: construcción urbana en un territorio de ríos y acequias”, que profundiza en las causas y explicaciones de la forma de la ciudad de Zaragoza, y en su ADN verde, basado en el soporte de la estructura agrícola. La tesis, a partir del análisis de  las topografías manipuladas durante siglos para una racional conducción y reparto del agua de riego, y de las distintas operaciones que se han llevado a cabo sobre el soporte de la ciudad, pone de manifiesto las lógicas constructivas llevadas a cabo en distintas fases, y ello permite elaborar una ‘cartografía del agua’ que toma el ámbito de cada una de las Comunidades de regantes que existían en el espacio hoy ocupado por la ciudad. Los procesos de suburbanización de la primera mitad del siglo XX, conformador de las primeras periferias, solo se explican desde el nutrido entonces soporte infraestructural del agua. Curiosamente, aquellos elementos que facilitaron el desarrollo suburbanizador aún perviven en la actualidad bajo las calles, y pueden ser hoy importantes recursos para recuperar aspectos identitarios y comunitarios de muchos barrios.


Zaragoza: Topografía y agua. Intervención de Pablo de la Cal.

Sergio García-Pérez (SGP) hizo una rápida presentación de su Tesis Doctoral que, centrada en los polígonos de Madrid, Barcelona o Barcelona, se hacía preguntas (¿siguen siendo periféricos?, ¿generan discontinuidades con los tejidos más cercanos?) para en definitiva, a través de las respuestas a estas preguntas, encontrar claves y oportunidades específicas de intervención, convencido de que la Arquitectura y el Urbanismo pueden aportar mucho más en el campo de la regeneración de estos tejidos urbanos. Y se lamentaba, por ejemplo, lamentaba exponiendo cómo Zaragoza, que en su momento fue ciudad piloto en el campo de la rehabilitación urbana, se muestra hoy con acciones de alcance claramente insuficiente. SGP nos enseñó su propuesta para la pasada convocatoria de Europan, en el polígono Sudoeste del Besós (un entorno de baja diversidad funcional, baja diversidad tipológica, y baja calidad constructiva). En esta propuesta, abogó por reformular la técnica de la reparcelación con un nuevo escenario de derechos y deberes, en el que los derechos se liberan en función de los deberes que son capaces de asumir las comunidades implicadas en cuanto a los retos de rehabilitación y regeneración. Terminó SGP reclamando en definitiva la utilidad de la investigación, ya sea en formato de artículos, de estancias, o de tesis, por ejemplo, para proyectar la ciudad.

Design with referents. Intervención de Sergio García-Pérez.

Y como última intervención de este segundo Diálogo, Isabel Ezquerra (IE) nos presentó los resultados de su Tesis Doctoral que investiga los “polígonos de viviendas” en la ciudad de Zaragoza, esos conjuntos resultado del “urbanismo funcionalista”, estudiados en comparación con los tejidos de las “periferias ordinarias” (caracterizadas por procesos graduales, más o menos planeados, y conformados por elementos característicos de la ciudad tradicional: calles y manzanas). El objetivo de la investigación trataba de verificar cómo son de flexibles y adaptables estos tejidos a la realidad contemporánea. Para ello, el análisis del perímetro, de las plantas bajas, o de la compacidad, resulta imprescindible. Y nos mostró cómo esa investigación se aplicó de manera directa para la propuesta de Directrices para la regeneración urbana del conjunto Balsas de Ebro viejo (realizado por encargo de la sociedad Zaragoza Vivienda). IE nos explicó las estrategias planteadas, entre ellas las referentes a la movilidad y a los espacios de aparcamiento público, o a la creación de espacios-plaza, y a la ambiciosa renaturalización del conjunto. Un muy buen ejemplo de cómo desde la investigación se puede pasar a la propuesta concreta y aplicada.

Conjunto de Balsas de Ebro viejo (Zaragoza). Intervención de Isabel Ezquerra.

Las intervenciones se extendieron más de lo previsto, y apenas quedó tiempo para el debate, pero dejaron muchas cuestiones sobre los que continuar debatiendo en nuestros trabajos y retos próximos. A continuación, realizamos un recorrido por la exposición “Las Ciudades y sus Tesis 1970-2020”, situada en el vestíbulo de la planta baja del edificio Betancourt, que quedó así formalmente inaugurada, con cortas explicaciones por parte de Carles Llop y de Rafael Temes, investigadores principales del Proyecto de investigación que con el mismo nombre ha sido recientemente presentado a la convocatoria del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.



Inauguración de la exposición. En la imagen inferior, Sergio García-Pérez y 
Andrés Fernández-Ges mostrando los paneles de ciudades realizados por 300.000 km 
a estudiantes de Urbanismo 3.

Después de la comida, Raimundo Bambó nos mostró la Exposición de la XVI Bienal de Arquitectura y Urbanismo, que se acababa de inaugurar el día anterior en el cercano Centro de Arte y Tecnología Etopía. Y con esta interesantísima muestra concluimos la Jornada, despidiéndonos hasta el próximo Encuentro, que será en Pamplona, y proseguirá así la ruta por todas las universidades implicadas en este proyecto de red colaborativa.

Si no pudisteis acudir al mismo, y os interesa el contenido de las charlas de las dos Sesiones-Diálogo de la Jornada, podéis ver el video en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=-k6CoWWPZU0

Pablo de la Cal Nicolás