jueves, 27 de enero de 2011

HANSAVIERTEL. BERLÍN. INTERBAU 1957.



Maqueta y vista del conjunto. Leonardo Benévolo. Historia de la Arquitectura Moderna

Tras la segunda Guerra Mundial, 140 de los 161 edificios que ocupaban la zona residencial situada en el extremo noroeste del Tiergarten de Berlín –conocida como Hansaviertel– habían quedado destruidos. En 1953 se convocó un concurso para la reconstrucción de la zona –en el que resultan ganadores Gerhard Jobst y Willy Kreuer– que constituyó el punto de partida de la Internationale Bauausstellung de 1957.
El planeamiento inicial se modificó bajo la supervisión de un comité presidido por Otto Barning, planteándose una gran variedad de edificios, correspondientes a muy diferentes tipologías –bloques laminares, torres, viviendas aisladas o en hilera– de cuya construcción se hicieron cargo 53 arquitectos de 14 países y 10 paisajistas. El conjunto lo completan dos iglesias, una estación de metro y un pequeño centro comercial con cine, biblioteca y jardín de infancia, a los que se añade la Akademie der Künste, acabada en 1960.
De las 1.160 viviendas previstas –con capacidad para unos 5.000 habitantes–, 601 se terminaron coincidiendo con la exposición de 1957, terminándose las restantes alrededor de 1960. Los prestigiosos arquitectos seleccionados –europeos casi en su totalidad, con una mayor parte de alemanes– representan a tres generaciones del Movimiento Moderno.
Así, arquitectos como Alvar Aalto, Paul Baumgarten, Wassili Luckhardt, Walter Gropius, Pierre Vago, Arne Jacobsen, Sep Ruf, Oscar Niemeyer, Egon Eiermann, Max Taut, Kay Fisker o Van den Broek y Bakema, entre otros, se hicieron cargo de los edificios que integran el conjunto en el ámbito del Hansaviertel, a los que hay que añadir a Le Corbusier, autor de la Unidad de Habitación construida en el área noreste de Berlín.
En cierto modo, el Interbau de 1957 –como el Kulturforum en el terreno de los grandes equipamientos culturales– pudo ser entendido y planteado como una demostración de la pujanza de Alemania occidental en la década de los cincuenta. Desde el punto de vista arquitectónico y urbanístico, el Interbau tuvo una amplia repercusión, tanto por la relevancia de los arquitectos involucrados, como por la calidad arquitectónica general y por la disposición de las diferentes piezas en el parque urbano en que se levantan.
Tal vez pueda achacársele al Interbau la condición un tanto diluida del planeamiento urbanístico que, fundamentalmente, asume el papel de soporte para la composición de los diferentes edificios a través de sus posiciones en el Tiergarten. Por otro lado, frente a las intervenciones más unitarias de la década de los treinta, la exposición –tal vez por su carácter de tal– adopta una condición heterogénea, con una mayor autonomía formal de cada una de las piezas que la componen, reflejando –según Tafuri– las diferentes “maneras” de sus autores.
Tras medio siglo de su conclusión, los valores paisajísticos del conjunto, las relaciones que definen la posición de los edificios entre sí, y con respecto a las vías perimetrales, las proporciones de los mismos, así como la atención prestada al confort urbano y a la integración en el conjunto de la ciudad, hacen que el Interbau de 1957 mantenga buena parte de su vigencia, a la que no son ajenos los esfuerzos de innovación tipológica en el ámbito residencial de las mejores propuestas.
Basilio Tobías

1 comentario: