jueves, 16 de julio de 2026

Múnich, entre capas y proyectos

Viajar no es un paréntesis en la formación de un arquitecto; es, en realidad, uno de sus laboratorios más potentes. En la intersección entre academia, cultura y ejercicio profesional, el viaje se convierte en una herramienta clave para el aprendizaje de la arquitectura y el urbanismo, al permitir a los estudiantes desarrollar una mirada crítica y proyectual mediante el contacto directo, inmersivo, con la ciudad y su arquitectura. Viajamos, además, porque cada ciudad y cada arquitectura enseñan a proyectar y comprender las demás, ya sea por analogía o por contraste (Panerai y Mangin, 2002). En esta ocasión, el viaje con alumnado de tercer curso del Grado en Estudios en Arquitectura de la Universidad de Zaragoza nos lleva a Múnich, un destino especialmente didáctico para la disciplina: una ciudad de contrastes, marcada por los grandes episodios históricos del siglo XX —la devastación de la guerra y los debates sobre la reconstrucción— y por la búsqueda constante de nuevas identidades urbanas en diálogo con el pasado y la contemporaneidad.

El viaje se realiza tras haber trabajado durante el primer cuatrimestre sobre la ciudad en los talleres de Urbanismo 2, en particular sobre la transformación del entorno del Grossmarkthalle. Además, un grupo de estudiantes voluntarios trabajó durante ese mismo cuatrimestre en la redacción de una guía de viaje, un ejercicio que implicó conocer, seleccionar y filtrar textos, proyectos e intervenciones urbanas de mayor interés, así como aproximarse también a la cultura de la ciudad (Hamann et al. 1994; Thomas Michael Krüger et al. 2002; Baumeister 2024; Landeshauptstadt München, s. f.). Ese trabajo quedó además visible a través del siguiente enlace. El viaje, entre el 14 y el 18 de enero, se concentró en tres jornadas de visitas, los días 15, 16 y 17, que nos permitieron recorrer la ciudad desde sus estratos más antiguos hasta sus intervenciones más recientes.

Jueves 15 de enero. Múnich central

La primera aproximación a Múnich nos llevó al casco histórico, entendido como un palimpsesto en el que se superponen tiempos, procesos, programas y escalas. Empezamos en torno a Marienplatz y caminamos hacia la catedral para leer las primeras capas de la ciudad, aquellas que se activan cuando Múnich se convierte en capital del reino de Baviera y empieza a construir una imagen nueva de sí misma, no tan distinta en su lógica de otras ciudades capitales europeas que, a comienzos del siglo XIX, se reorganizan en torno a su nueva condición política y simbólica. En ese sentido, resultan especialmente elocuentes las pinturas de Heinrich Adam de 1839, que contraponen la Nueva Múnich y la Vieja Múnich. En ellas se condensa, de manera casi programática, la tensión entre la ciudad heredada y la ciudad que se proyecta como capital real: por un lado, el núcleo medieval con sus iglesias, plazas y puertas; por otro, la nueva escena urbana propiciada con la superación de la ciudad fortificada formada por la Max-Joseph-Platz, la Residenz, la Ludwigstraße o la Königsplatz. No se trata solo de una comparación formal, sino de la visualización de una transformación política y urbana profunda, asociada a la voluntad de dotar al reino de Baviera de una capital acorde a la nueva situación.


Figura 1. La Vieja y Nueva Múnich. Heinrich Adam, 1939. Museo de la Ciudad.

Ese recorrido nos permitió entender también que buena parte de lo que hoy vemos en el centro histórico no es estrictamente “histórico” en un sentido simple. La ciudad fue casi completamente devastada durante la Segunda Guerra Mundial y el centro que hoy recorremos es el resultado de una reconstrucción extensa, cuidadosamente negociada entre conservación, reinterpretación y modernización. Por eso conviven allí intervenciones de muy distinta naturaleza: piezas más historicistas, reconstrucciones miméticas, soluciones más modernas y operaciones que introducen nuevas formas de uso urbano. En ese contexto, adquieren especial interés los pasajes y el trabajo sobre las plantas bajas, porque permiten esponjar manzanas muy densas sin renunciar a la continuidad urbana (Eilles Passage, o el más reciente Fünf Höfe, de Herzog & de Meuron), introduciendo nuevos recorridos en tejidos que, de otro modo, serían excesivamente cerrados.

Así, las visitas al interior medieval de Múnich y a sus puertas se combinan con las intervenciones extramuros de extensión y monumentalización de la ciudad: la plaza Max-Joseph, junto al nuevo programa real, y su secuencia hasta la Plaza del Odeón, desde donde partirá el nuevo eje de crecimiento de la Ludwigstraße; el Hofgarten y el Jardín Inglés; el eje de monumentalización de la Maximilianstraße, como efecto de las operaciones de reforma interior y de la nueva voluntad representativa de la capital; o las intervenciones sobre los espacios públicos interiores en torno a la plaza Sankt-Jakobs, con el Museo Judío y el Museo de la Ciudad.

La tarde de la primera jornada nos llevó hacia Maxvorstadt, uno de los grandes ensanches históricos de la ciudad y una pieza fundamental para entender su desarrollo. Fue especialmente valiosa la ayuda de Julia Micklewright, investigadora en la Cátedra de Urbanismo Sostenible del Politécnico de Múnich, que nos acompañó en la lectura de estos espacios y nos ayudó a comprender mejor tanto las intervenciones históricas como las más recientes de la ciudad. 

El proyecto urbano en este caso se vuelve más complejo, donde se comprueba de primera mano que el desarrollo residencial va de la mano de la construcción de una nueva centralidad urbana de equipamientos culturales en torno a la Königsplatz. Merece una mención especial la reflexión compartida a modo de aula abierta frente a la fachada de la Alte Pinakothek, como soporte donde debatir sobre las teorías y prácticas de la restauración monumental. Un ejemplo particular de la actitud muniquesa, en continua negociación entre capas del pasado y el presente. Además de tener el lujo de ver el atardecer en la cubierta de la Facultad de Arquitectura, la visita terminó en el Museo de Documentación Nazi, para confrontar historia y memoria. 

Figura 2. Junto a Julia Micklewright en la terraza de la Technische Universität München

Viernes 16 de enero, Múnich olímpica

La segunda jornada estuvo dedicada a la Múnich olímpica. los Juegos Olímpicos de los años setenta aparecen como una oportunidad para generar una nueva identidad urbana y para abrir de nuevo la ciudad —y a la propia Alemania— al mundo tras la experiencia de la II Guerra Mundial. Si bien este loable objetivo no pudo cumplirse completamente por el fatídico atentando durante la celebración de las olimpiadas, el evento ha dejado una huella persistente en la ciudad y la historia de la arquitectura.

La visita a las villas olímpicas masculina y femenina permitió comparar dos maneras de pensar la vivienda y la organización residencial en un mismo momento histórico, con contrastes claros entre compacidad y masividad. En la residencia masculina se aprecia todavía una cierta mixtura tipológica, con bloques de distinta escala articulados mediante una estructura de peines, grandes franjas verdes y la incorporación de equipamientos que intentan construir un conjunto de mayor complejidad urbana. Sin embargo, esa estrategia concentra la vida más intensa en el extremo oriental del conjunto, donde los peines se cierran y donde se localizan la mayor parte de los usos terciarios, las principales conexiones y otros programas culturales. La residencia femenina, por su parte, opta por una solución de vivienda unifamiliar mínima y muy compacta, aunque resulta menos convincente en la arquitectura de los espacios intersticiales, que terminan por ofrecer una peor calidad residencial al limitar la iluminación y la privacidad.

 

Figura 3. Villa olímpica masculina. Diversidad tipológica y espacial.


El Olympiapark fue, sin duda, una de las experiencias más intensas del viaje. Su dimensión paisajística y arquitectónica, la relación entre topografía, cubiertas y recorridos, y la escala humana del conjunto lo convierten en una operación excepcional. La visita guiada del tour arquitectónico nos permitió conocer las maquetas de trabajo de Otto, así como el carácter experimental del proyecto y las investigaciones que hicieron posible llevarlo a la práctica. También la ascensión a los miradores olímpicos fue especialmente útil para comprender la estrategia territorial del conjunto y para reconocer la lógica del recinto como pieza unitaria. Además, allí pudimos situar el emplazamiento del ejercicio de la asignatura de Proyectos 4, de modo que los estudiantes tuvieron tiempo de entender el lugar y de leer esa colina artificial construida sobre los escombros de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial. La toma de datos de primera mano, la experiencia directa, las fotografías, los croquis y los dibujos adquirieron así un valor decisivo para el desarrollo posterior del taller.

 

Figura 4. Croquis sobre el cambio de uso en el Parque Olímpico, Carlo Weber 1968.

Figura 5. Olympia-Schwimmhalle.


Figura 6. Vista general del Parque Olímpico.


Figura 7. Explicación del ejercicio de Proyectos 4, sobre el emplazamiento.


A partir de ahí, el recorrido continuó por el barrio de Borstei, donde la modernidad residencial anterior a la guerra muestra otra forma de pensar la ciudad. Allí aparece ya una arquitectura más consciente de los problemas de iluminación y ventilación que presentaban los tejidos residenciales tradicionales, sin renunciar del todo a los principios del tejido urbano; es decir, sin renunciar del todo a la calle y a la plaza, y ofreciendo como alternativa secuencias de espacios urbanos bien delimitados. Fue un magnífico contrapunto para entender que la modernidad no siempre implicó ruptura total, sino a menudo reformulación de la ciudad existente con nuevas herramientas.

Sábado 17, Múnich contemporáneo

La tercera jornada estuvo dedicada a conocer el Múnich contemporáneo, a través de las transformaciones urbanas más recientes y de algunos de sus grandes proyectos de arquitectura, convertidos ya en verdaderos iconos de la ciudad. Comenzamos por el Allianz Arena, de Herzog & de Meuron, un edificio que permite entender muy bien cómo un estadio puede no ser solo un equipamiento deportivo para convertirse en una pieza simbólica de la ciudad. El contraste con el estadio olímpico visitado el día anterior resulta especialmente revelador: frente a la estrategia topográfica y paisajística del Olympiastadion, heredera en cierto modo de una idea griega de la integración en el terreno, Herzog & de Meuron optan aquí por la construcción de un símbolo urbano, casi de un monumento en clave romana, apoyado además en una experimentación material muy cuidadosa en la piel del edificio, como es habitual en su obra.

Aunque la ciudad ofrecía un amplio abanico de intervenciones recientes, debimos realizar una selección condicionada por la calidad de las propuestas y por la facilidad de acceso en el marco del programa del viaje. Por ello, al salir del recinto del Allianz decidimos conocer en primer lugar dos experiencias urbanas de épocas distintas, pero muy útiles para reflexionar sobre la evolución de la ciudad europea. La primera fue Alte Heide, una expansión urbana periférica concebida de acuerdo con los principios de la modernidad. Obra de Theodor Fischer, anterior a la Carta de Atenas, el conjunto abraza con especial claridad algunos de los principios que luego serían casi obsesivos en la modernidad más ortodoxa, como la orientación de los bloques residenciales, en contraste con el barrio de Borstei, coetáneo, que habíamos visitado el día anterior. Destaca especialmente la configuración espacial de su plaza central, la liberación del conjunto respecto al tráfico de paso y la solución semiprivativa para un espacio libre que, en otros entornos, habría quedado indefinido, permitiendo disfrutar de una alta calidad ambiental y paisajística sin banalizar el espacio interbloque. Además, esta experiencia de expansión urbanística nos recuerda la inscripción de los proyectos urbanos en el tiempo y en la lógica de la ciudad, que en los últimos años ha ido integrando progresivamente estos tejidos por efecto de su propio crecimiento.

En contraste con esta experiencia de expansión, visitamos Domagkpark, un ejemplo de renovación urbana sobre antiguos suelos obsoletos. Aquí el contexto resulta especialmente interesante si se pone en relación con los desarrollos urbanos de la burbuja inmobiliaria en España y con las alternativas europeas a la construcción de nuestros tejidos urbanos. No es casual que pueda evocarse, en un registro distinto, la situación de antiguos suelos militares reconvertidos en barrios como Valdespartera, en Zaragoza, pues en ambos casos aparece la misma cuestión de fondo: cómo transformar vacíos y bordes de la ciudad apostando por un proyecto capaz de generar efectos más allá de su ámbito estricto de actuación. En Domagkpark resultó especialmente valioso comprobar precisamente eso: la capacidad del conjunto para trabajar en la definición de los bordes y, además, para delimitar con claridad los espacios más públicos, los colectivos y los más privativos, sin caer ni en la rigidez ni en la dispersión. La presencia de viviendas cooperativas, la calidad de los espacios abiertos y la atención a la diversidad programática muestran cómo una nueva urbanización puede producir ciudad de gran calidad cuando entiende bien la relación entre densidad, permeabilidad y forma urbana.

 

Figura 8 Fotografía del complejo de Viviendas Cooperativas wagnisART, en Domagpark.

La tarde terminó en el Werksviertel, otra pieza clave para pensar la regeneración urbana en Múnich. Integrado en las estrategias de reconversión de antiguos suelos industriales y de entornos ferroviarios, el proyecto se apoya de manera muy consciente en la memoria del lugar, demostrando que la arquitectura y el diseño del espacio público no parten nunca de una tabula rasa. Al contrario, el conjunto asume trazas, elementos ferroviarios y edificios industriales preexistentes para transformarlos en nuevos espacios públicos, nuevos recorridos y nuevos programas arquitectónicos. Es cierto que, en nuestra visita de una tarde de sábado, el conjunto mostraba todavía una vida urbana más débil de la que cabría esperar, pero precisamente esa condición lo convierte en un laboratorio especialmente interesante para observar los tiempos de la transformación.

 

Figura 9. En el Werk12, de MVRDV.

En definitiva, Múnich nos ha permitido volver sobre una idea que atraviesa todo viaje en arquitectura: viajar para conocer, para comparar, para comprender mejor los procesos urbanos y para reconocer, por analogía o por contraste, soluciones que pueden ayudarnos a leer nuestras propias ciudades. La ciudad nos ha enseñado estrategias de palimpsesto, de memoria, de renovación y de restauración; nos ha mostrado cómo los tejidos urbanos se transforman sin dejar nunca de dialogar con lo que fueron, y cómo cada proyecto, cada intervención y cada capa añadida se inscribe en su propia historia.

El viaje de estudios fue organizado por profesores de distintas áreas de la Universidad de Zaragoza: Sergio García-Pérez, Andrés Fernández-Ges y Javier Monclús (Urbanismo y Ordenación del Territorio), y David Martínez, María Ángeles Lerín, Jesús Leache, y Eduardo Delgado (Proyectos Arquitectónicos). Los alumnos encargados de la guía de viaje fueron: Oiane Garcés, Lucía Ciprés (coordinación); Irene López, Lucia Gonzalvo, Mateo Polo, Leonor Galindo, Celia Monguilán, Adriana Orta, Claudia Marqués, Nuria Ramos, Mónica Monreal, Beatriz Robledo, Alba Jaray, Eduardo López, Pablo Martínez, Marcos Latre, Cayetana Gálvez, Jorge Villalba, Lucía Terán, Marta Mateo, Alba González y Ana Montañés.

Referencias

Baumeister, Nicolette. 2024. Architekturführer München. DOM publishers.

Hamann, Heribert, Nerea López, y Rafael Vioque. 1994. München 5 Architekten. Robert Vorhoelzer, Hans Dollgast, Sep Ruf, Josef Wiedemann, Uwe Kiessler. Junta de Andalucía. https://www.juntadeandalucia.es/servicios/publicaciones/detalle/79999.html.

Landeshauptstadt München. s. f. “Sammlung Online (Münchner Stadtmuseum)”. Münchner Stadtmuseum. Accedido 7 de enero de 2026. https://sammlungonline.muenchner-stadtmuseum.de/.

Panerai, Philippe, y David Mangin. 2002. Proyectar la ciudad [Projet Urbain, 1999]. Celeste.

Thomas Michael Krüger, Nicolette Baumeister, Sabine Köhler, Peter Knoch, y Marnie Schaefer. 2002. Architekturstadtplan München. Verlagshaus Braun.


miércoles, 1 de julio de 2026

Urbanismo en Boltaña: los problemas y oportunidades de la cabecera del Sobrarbe


Como parte de las actividades de la asignatura Urbanismo 3 del Grado en Estudios en Arquitectura, el pasado 26 de febrero realizamos una salida de campo al municipio de Boltaña. El objetivo era estudiar in situ distintos ámbitos urbanos relacionados con el trabajo que estamos desarrollando en el taller de la asignatura: revisar el planeamiento municipal para proponer actualizaciones, desarrollos o modificaciones que permitan mejorar la calidad urbanística del municipio.

La jornada comenzó a las 8:00 de la mañana, cuando partimos en autobús desde el Museo Pablo Serrano, en Zaragoza. El viaje nos permitió observar el cambio progresivo del paisaje urbano al rural y de llanura al territorio pirenaico, contexto territorial relevante para comprender la estructura urbana de Boltaña.

A nuestra llegada nos dirigimos al Ayuntamiento de Boltaña, donde fuimos recibidos por, D. José María Giménez Macarulla, alcalde del municipio. Durante la reunión nos puso en contexto acerca de la demografía, economía y entorno del municipio, así como los principales retos a los que se enfrenta en la actualidad. Boltaña es la cabecera de la comarca del Sobrarbe y actúa como su principal centro administrativo y de servicios. En las últimas décadas, ha experimentado un proceso de despoblación típico de muchos núcleos de montaña, aunque más recientemente ha visto cierto crecimiento vinculado al turismo rural y a su papel como centro comarcal.

Durante el encuentro, tuvimos la oportunidad de exponer nuestras primeras intuiciones sobre el territorio, lo que nos permitió contrastarlas directamente con la visión del alcalde. En este intercambio, él nos transmitió que la estrategia municipal pasa por un crecimiento sostenible y la diversificación económica, aunque se mostró escéptico respecto a la eficacia del planeamiento actual como herramienta resolutiva para los problemas más urgentes de Boltaña.

Una de las estrategias más notorias presentadas por el Alcalde fue la implementación de un modelo de economía circular basado en la explotación sostenible de los recursos forestales. Esta estrategia se articula en torno al uso del CLT, madera contralaminada. La relevancia de este material como protagonista en las nuevas construcciones no es meramente estética o constructiva; supone la creación de un ecosistema productivo que vincula de una forma directa la salud de los montes del Sobrarbe con la posible expansión urbana del núcleo.

Desde el punto de vista técnico, el uso de la madera contralaminada de presencia local implica una gestión forestal que puede repercutir positivamente en el territorio. La extracción de madera permite realizar labores de limpieza y aclareo del monte, lo cual reduce drásticamente el riesgo de grandes incendios forestales, un peligro latente en el actual escenario de cambio climático en el Pirineo. En este ciclo, el residuo generado —serrín y viruta— se aprovecha al transformarse en biomasa, combustible que podría alimentar una red de calor destinada a los equipamientos municipales.

Gracias a esta propuesta, el Ayuntamiento del municipio ha propuesto la posibilidad de la implementación de una piscina municipal climatizada con este sistema, proyecto que serviría como una válvula de escape para la masificación que hay en las pozas del río Ara.

Además, en lugar de confiar plenamente en la normativa urbanística, el alcalde puso el foco en desafíos muy concretos que condicionan el día a día del municipio, como la preocupación latente por el estado de la infraestructura viaria y la demanda de soluciones técnicas que mejoren la conectividad real. Asimismo, se enfatizó la crisis de despoblación en los núcleos más pequeños, señalando que, para el consistorio, fijar habitantes en estas zonas no es solo un objetivo social, sino una necesidad operativa; la presencia humana es la mejor estrategia para la gestión activa del monte y la minimización de riesgos ambientales, como los incendios. Esta visión crítica nos obliga a replantear el enfoque urbanístico, pasando de una revisión normativa genérica a una propuesta que atienda estas necesidades de accesibilidad y gestión forestal.

Tras la visita institucional y el paso por la oficina de turismo, la jornada se transformó en un proceso de reconocimiento directo de tejidos urbanos. Esta exploración nos permitió contrastar la cartografía previa con la realidad física de Boltaña, iniciando un paseo identificativo por el casco antiguo para evaluar su calidad espacial. Más allá de la trama irregular característica de los núcleos medievales de montaña, el trabajo de campo nos permitió analizar las tipologías edificatorias, la persistencia de la piedra y el estado de las cubiertas inclinadas. Observamos cómo los pequeños ensanchamientos y la Plaza Mayor funcionan como rótulas sociales, articulando la relación con la Iglesia de San Pedro Apóstol y estructurando el resto del tejido mediante una secuencia de calles estrechas que, pese a su complejidad topográfica, ofrecen una gran riqueza perceptiva.


En nuestro recorrido hicimos una parada en la Plaza Mayor de Boltaña, que constituye el principal espacio público del casco histórico. Como en muchos pueblos aragoneses, la plaza funciona como centro social y administrativo, articulando la relación entre los edificios más representativos del municipio.

Junto a la plaza se encuentra la Iglesia de San Pedro Apóstol, uno de los edificios más destacados del patrimonio local. Se trata de un templo de origen románico, posteriormente ampliado en época gótica y moderna, lo que se aprecia en la mezcla de elementos constructivos y en la volumetría del conjunto. La iglesia no sólo tiene valor religioso, sino que también actúa como hito visual y estructurador del espacio urbano, siendo visible desde distintos puntos del valle.

Continuamos el ascenso por las calles más empinadas del casco histórico hasta alcanzar la parte alta del cerro, donde se sitúa el Castillo de Boltaña. El camino, aunque exigente, permitió entender la relación entre topografía y defensa, ya que el castillo domina visualmente todo el territorio circundante. El castillo, de origen medieval (siglos X-XI), fue una fortificación estratégica durante la Reconquista y en los conflictos entre los reinos cristianos y musulmanes. Actualmente se conserva en estado de ruina, aunque aún se pueden identificar restos de murallas perimetrales, torres defensivas y fosos y desniveles naturales utilizados como elementos de defensa.

Cuando llegamos a la parte más alta, pudimos observar desde lo alto el valle del río Ara, las distintas partes de Boltaña y las montañas del Pirineo. Esta posición dominante explica por qué el núcleo original se desarrolló en torno a esta fortificación: originalmente el castillo funcionaba como centro político, militar y simbólico del asentamiento. Desde el punto de vista urbanístico, se podía apreciar cómo el casco histórico creció de forma concéntrica y descendente desde el castillo hacia el río, generando una estructura jerárquica donde las cotas más altas estaban reservadas a los edificios de mayor importancia estratégica y religiosa.

Tras la explicación sobre la evolución del pueblo, pudimos comprender cómo Boltaña ha pasado de ser un núcleo compacto y amurallado a extenderse progresivamente hacia las zonas más llanas cercanas al río Ara. El crecimiento contemporáneo se ha producido principalmente en la parte baja, donde la topografía permite una urbanización más regular y accesible. En estas áreas se localizan equipamientos públicos, nuevas viviendas unifamiliares, bloques de pequeña altura e infraestructuras viarias de mayor capacidad.


Este contraste entre el casco histórico medieval y los ensanches modernos resulta especialmente interesante para el trabajo de modificación del PGOU, ya que plantea retos como la protección del patrimonio histórico, la mejora de la accesibilidad en zonas con fuertes pendientes y la integración de nuevas edificaciones en un paisaje de gran valor ambiental.

Tras la subida al castillo, realizamos una pausa para comer y posteriormente dispusimos de tiempo libre para recorrer el municipio por nuestra cuenta. Este tiempo fue fundamental para analizar con mayor detalle los ámbitos concretos de intervención urbanística que estamos estudiando en la asignatura, especialmente las zonas próximas al río y los bordes urbanos donde se prevén posibles transformaciones.

La visita permitió complementar el trabajo en planos y ortofotos con una comprensión real de las condiciones espaciales, sociales y paisajísticas del lugar, algo imprescindible en cualquier proceso de planificación urbana.


Durante la tarde, el trabajo se centró en un análisis de detalle de los ámbitos que centrarán nuestra propuesta de modificación del PGOU. Este tiempo de exploración directa, con el plano sobre el terreno y la toma de anotaciones in situ, fue fundamental para estudiar los bordes urbanos y las áreas de contacto entre el casco consolidado y los ensanches modernos. Nos centramos especialmente en las zonas próximas al río, donde contrastamos nuestras primeras intuiciones y la información obtenida en las entrevistas con la capacidad real de transformación del suelo. El uso de croquis y el marcado de notas sobre la cartografía base permitieron identificar carencias críticas de accesibilidad, validando sobre el terreno lo que previamente solo conocíamos a través de ortofotos y documentos teóricos.


Testimonio de un residente: las condiciones reales que viven los habitantes de Boltaña

Para que el avance del Plan General de Ordenación Urbana sea verdaderamente efectivo y no quede reducido a un documento teórico de despacho, resulta necesario confrontar la normativa con la experiencia vital de sus residentes.

En este análisis contamos con el testimonio de gente de la localidad. Su vinculación con Boltaña se remonta a su infancia y actualmente se mantiene en estancias vacacionales y periodos cortos de tiempo. Gracias a su participación en este estudio, podemos conocer la evolución del municipio desde hace más de treinta años, revelando de este modo una paradoja urbana fundamental: a pesar de que el pueblo ha experimentado una mejora sustancial en infraestructuras y servicios, contando ahora con el cine, el pabellón deportivo, el palacio de congresos y una conexión sanitaria solvente, se puede percibir una pérdida drástica de la identidad social y la intensidad vital.

En relación con la población residente en el municipio, ocurre lo mismo que en la mayoría de los pueblos de España: se encuentra con una estacionalidad fracturada. Los meses de invierno son un periodo crítico para el tejido comercial y hostelero: los motores de la vida pública, nodos de intercambio y principales fuentes de ingresos del municipio, cierran por vacaciones o limitan su horario a los fines de semana. Sin embargo, en verano, la actividad en el municipio asciende de una manera exponencial.

En este contexto, la propuesta del alcalde sobre la piscina climatizada y el uso de la biomasa adquiere una relevancia que trasciende a lo meramente ecológico o energético. No debe entenderse únicamente como una alternativa técnica para descongestionar el río en verano, sino como un catalizador de resiliencia invernal.

Sin embargo, uno de los problemas que observa nuestra colaboradora en cuanto al urbanismo del municipio no tiene tanto que ver con una caldera de biomasa o la construcción de CLT, sino con la fragmentación urbana provocada por la infraestructura viaria: debido al desarrollo lineal del “barrio bajo”, articulado exclusivamente en torno a la carretera nacional, el municipio ha resultado segregado en dos realidades inconexas.

En el periodo estival, este eje de comunicación se transforma en una barrera física infranqueable debido al intenso flujo de desplazamientos turísticos, lo que dificulta la movilidad peatonal cotidiana y fractura la conexión entre los distintos tejidos. Además, a esta barrera horizontal se le suma el desafío topográfico vertical del “barrio alto”.

Se destaca que para una población que ha envejecido en paralelo del pueblo, las pendientes del casco histórico se han convertido en muros invisibles que los expulsan de sus propias raíces, haciendo que en ocasiones tengan que irse del municipio en el que llevan toda la vida.

Finalmente, un tema importante para la vida en Boltaña es la logística diaria, en donde nos relató la necesidad de desplazarse a centros como Sabiñánigo para abastecimientos específicos o la valoración de una red de carreteras que, aunque hoy es mucho más cómoda y segura que las de hace 30 años, sigue teniendo un margen de mejora considerable.

Conclusiones

La visita a la localidad nos ha permitido extraer una serie de aspectos relevantes que creemos que se deben tratar con mayor urgencia y que, en consecuencia, pensamos que deben de ser los catalizadores de una revisión del Plan General del municipio, así como de un cambio en las políticas municipales y regionales.

Para elaborar el resumen de conclusiones, planteamos un acercamiento a los retos que afronta el municipio desde una escala mayor hasta aspectos cotidianos de menor escala, siempre pensando en las repercusiones que acarrean para los residentes, los turistas y principales actores económicos de la zona.

Para empezar, se aprecia que el municipio (aunque es uno de los más favorecidos dentro de la comarca) carece de un sistema de comunicaciones preparado tanto para el día a día de los residentes como para la gran afluencia de turistas que llegan en verano. Además, la carretera nacional está fuertemente condicionada por la topografía.

Tras el trabajo de análisis, consideramos que el Plan propone una solución costosa e insostenible mediante la construcción de una variante sur al otro lado del río. Esta obra resultaría tremendamente perjudicial para el paisaje del municipio del que tanto disfruta el turismo, y se trata de un reclamo económicamente inviable que depende de ramas superiores de la Administración, arrebatándole al pueblo la posibilidad de avanzar en su futuro y de realizar obras de importancia.

En esta línea, pensamos que se pueden reclamar mejoras que recorten tiempos y transformen el trazado actual en una carretera más segura. Esto, unido a un servicio de transporte, podría ser un punto de partida para conectar adecuadamente Boltaña con los núcleos de su entorno, convirtiéndola en una cabecera funcional.

Por otro lado, centrándonos en el propio núcleo del municipio, uno de los principales problemas es la presencia de dicha carretera como elemento de desconexión y barrera entre las partes alta y baja del núcleo principal, casi como si de dos pueblos diferentes se tratase. En continuación con lo que supondría la propuesta anterior, una carretera más humanizada (con aceras más anchas, menor velocidad de tráfico y pasos peatonales seguros y con plataforma única) resolvería esa sensación de barrera infranqueable que los testimonios de residentes expresan.

Otra de las cuestiones que nos gustaría abordar es la falta de espacios públicos que se da en la parte baja del municipio, muchas veces debida a la incompleta y desigual ejecución de las distintas Unidades del Planeamiento.

Una gestión insuficiente ha llevado a que los desarrollos de la zona hayan crecido a un ritmo desigual, y la estructura de soporte compuesta por zonas verdes y equipamientos no se haya acabado de completar. Además, el Plan no realiza un estudio que trate de ligar el crecimiento de Boltaña con las trazas históricas o entornos naturales significativos que rodean el pueblo, lo que se traduce en un desaprovechamiento de oportunidades como podría ser la mejora de la relación con el río y el barranco.

Todo esto genera un caos urbanístico en la zona baja del municipio. La falta de espacio público, el crecimiento desigual de los desarrollos y el deterioro de las infraestructuras, unido al gran volumen de turistas que llegan al pueblo en temporada alta, ha terminado por convertir la zona de llegada del municipio en un ámbito sin identidad, que no trabaja para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

De este modo, las propuestas llevadas a cabo en el taller de la asignatura por los distintos grupos se centran mayoritariamente en resolver la relación entre las partes alta y baja del municipio, así como la del mismo con la huerta y la ribera.

Entre los proyectos destacables encontramos parques lineales a lo largo del río, la reurbanización del Barranco de San Martín a su paso por el municipio o la creación de vías verdes y peatonales que conecten los nuevos desarrollos. Todo ello con el fin de brindar coherencia a la trama urbana del pueblo, coser las partes alta y baja y dotar al municipio de espacios públicos de calidad.

Es así como creemos que Boltaña se convertirá en un lugar más atractivo para los visitantes y, sobre todo, para la nueva población que aspira llegar al municipio. Además, por supuesto, que se traduciría en una mejora inmediata para la vida de los que ya viven en la zona.

Este desarrollo urbanístico debe de ir acompañado de la creación de distintos equipamientos que resuelvan las carencias que el pueblo sufre en materia de, por ejemplo, atención sanitaria, cuidados para mayores, centros de trabajo y actividades para jóvenes.

En esta misma línea, valoramos positivamente la propuesta del alcalde: un circuito de biomasa potenciaría la sostenibilidad de la actividad económica del pueblo, ayudaría a reactivar el cuidado de sus montes y proporciona la capacidad de incorporar equipamientos como las piscinas a un menor costo, resolviendo a su vez la problemática de la estacionalidad.

Sin embargo, apoyamos nuevas líneas de trabajo que diversifiquen aún más la economía del pueblo, apostando por actividades alternativas al turismo. Por ejemplo, además de los equipamientos del pueblo y las nuevas piscinas, el nuevo sistema puede exportarse a las granjas cercanas, ayudando a la ganadería local y ofreciendo nuevas oportunidades de empleo que fijen población.

Por último, la compleja topografía del municipio es difícilmente resoluble, pero puede atajarse mediante políticas sociales en relación con la vivienda y los servicios públicos para mayores. Además, para combatir la despoblación y la falta de relevo generacional que puede acarrear la parte alta del municipio, creemos que sería útil plantear el desarrollo de viviendas sociales destinadas a jóvenes que acompañen a las nuevas oportunidades vistas anteriormente.

En definitiva, se trata de consolidar el municipio a nivel económico, demográfico y social, diversificando la actividad económica desde el urbanismo y los servicios públicos.

Hemos encontrado este trabajo muy enriquecedor, aportando una nueva perspectiva que nos explica cómo urbanismo, servicios públicos y actividad económica van de la mano y cómo la salud de la relación entre estos tres conceptos mide la calidad de vida y el futuro de los habitantes de toda una región.


Luis Blanco Martínez, María Justa Domínguez, Andrea Mateo Cuartero y Silvia Rodriguez Romanos




sábado, 14 de febrero de 2026

Presentación del libro Regeneración Urbana VIII: los espacios periurbanos de Zaragoza a debate

El próximo miércoles 18 de febrero de 2026, a las 19,00h., presentaremos en la Biblioteca de Aragón nuestra última publicación, Regeneración urbana VIII: Santa Isabel, Casetas y el corredor del bajo Gállego.

Esta publicación recoge las reflexiones y propuestas elaboradas en el marco del Máster Universitario en Arquitectura de la Universidad de Zaragoza durante los cursos 2022-23, 2023-24 y 2024-25. Como evolución en los planteamientos docentes y en paralelo con las investigaciones desarrolladas en el Proyecto PERSTART (Paisajes Periurbanos Estratégicos en Transformación), en estos tres cursos se han desarrollado ejercicios en ámbitos periurbanos. En este caso, los equipos de estudiantes de los cursos referidos y los profesores implicados en la asignatura de Proyectos Urbanos y Paisajísticos Integrados han focalizado las reflexiones y propuestas en los barrios de Santa Isabel, Casetas, y en el corredor del Bajo Gállego, entre los barrios de San Juan de Mozarrifar y Peñaflor. La idea fuerza de estos cursos ha sido la de reunir aproximaciones efectuadas desde distintas perspectivas para entender los complejos procesos que se manifiestan en estos espacios, de cara a identificar sus potencialidades y a efectuar las propuestas de regeneración urbana y rehabilitación edificatoria. Los diagnósticos socioeconómicos de estudios anteriores y, sobre todo, los que recogen las demandas vecinales a través de distintos foros se han tomado como punto de partida; pero también diagnósticos específicos efectuados en los talleres en función de las estrategias de intervención que se plantean: renovación urbana, recuperación, rehabilitación, revitalización, reciclaje, mejoras en la habitabilidad, en los equipamientos, en los espacios públicos, en la circulación, etc. En definitiva, todos aquellos aspectos que, bajo un concepto amplio, podemos incluir en el ámbito de la regeneración urbana. La publicación de este libro ha sido posible gracias al acuerdo de colaboración entre el Ayuntamiento de Zaragoza y la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza, con el apoyo adicional del Proyecto de Investigación PerStart Áreas Periurbanas Estratégicas en Transformación. Retos ecoculturales en procesos de regeneración en España (PID2020-116893RB-I00).

En la presentación intervendrán Javier Monclús (Catedrático emérito, UZ), Lorena Reula (Gerente de la sociedad municipal Zaragoza Vivienda), Paco Pellicer (Geógrafo), y los profesores de la asignatura Proyectos Urbanos y Paisajísticos Integrados Raimundo Bambó y Pablo de la Cal. Coordinará las intervenciones el escritor y periodista Antón Castro, que también ha colaborado en la publicación con el primer artículo, dedicado a los espacios del barrio rural de Garrapinillos. Y tras las intervenciones daremos paso a una sesión de intercambio de ideas y planteamientos.

Será una buena ocasión para poder valorar el trabajo desarrollado desde el Master de Urbanismo de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura en el campo de la regeneración urbana. Como sabeis, en la trayectoria de esta asignatura, en cada curso se ha seleccionado como objeto de estudio un barrio de la ciudad de Zaragoza. Se comenzó por San Pablo, en el curso 2013-14, ya que aunque este barrio ha sido objeto de distintos Planes Integrales del Casco Histórico de Zaragoza, sigue manifestando problemas de regeneración efectiva. En el curso 2014-15 nos centramos en el polígono Balsas de Ebro Viejo, con la intención de aprender a formular actuaciones de regeneración en polígonos residenciales obsoletos. En 2015-16 trabajamos en un barrio situado en las primeras periferias del siglo XX, el barrio Oliver, desarticulado todavía en muchos de sus bordes y con la asignatura pendiente de su integración efectiva en la trama de la ciudad. En el curso 2016-17 nos volcamos en el barrio de San José alto, en el ámbito comprendido entre la avenida de Tenor Fleta y el Canal Imperial de Aragón. En 2017-18 trabajamos en el barrio La Fuentes, y en 2018-19 en el barrio de Torrero, completando de esta manera una visión de la orla este de la ciudad, que requiere de una visión integral de regeneración.

En el curso 2019-20 saltamos a la margen izquierda de Zaragoza, para trabajar en el barrio del Picarral y el polígono industrial de Cogullada. Y en 2020-21, el año de la pandemia, nos centramos en el eje este-oeste, poniendo el énfasis en la recualificación del espacio público como sistema articulador de una arteria que atraviesa la ciudad, perpendicular al eje norte-sur que la estructura. En 2021-22 volvimos a la margen izquierda, en este caso en el barrio La Jota-Vadorrey, cuya relación con el sistema fluvial de la ciudad se hace muy evidente. En el curso 2022-23 nos trasladamos a los barrios periurbanos, en consonancia con los trabajos que realizamos desde el Grupo de Investigación Paisajes Urbanos y Proyecto Contemporáneo PUPC en relación con áreas periurbanas estratégicas. Este giro permitió aplicar la docencia a nuevos territorios y explorar sus complejas dinámicas de transformación en las periferias actuales. Durante aquel curso nos centramos en el barrio de Santa Isabel, continuando en 2023-24 con el barrio de Casetas, en el corredor oeste. Y hemos pasado a una escala territorial en el curso pasado 2024-25, al abarcar el espacio del corredor del río Gállego y su tejido agrícola, que integra dos barrios rurales de Zaragoza, San Juan de Mozarrifar y Peñaflor, y el entorno de la cartuja de Aula Dei.


El Libro Regeneración urbana VIII recoge precisamente las reflexiones y resultados de estos tres últimos cursos, centrados como se ha expuesto en la problemática de los espacios periurbanos de Zaragoza.

Esperamos que os resulte de interés y podais acudir a esta presentación, y disfrutar así de una interesante sesión participativa!!




 


viernes, 9 de enero de 2026

Viaje de estudios a Turín (enero 2025)

“Un poeta è passato/ attraverso l’oceano balanante/ dell’atmosfera di pietra e d’accaio/ della città notturna”

[Un poeta ha pasado a través del océano relampagueante de la atmósfera de piedra y de acero de la ciudad nocturna] Cesare Pavese, Blues della grande città, 1929.

La evocadora atmósfera de "piedra y acero" que Cesare Pavese describió captura el alma dual de Turín: una ciudad de grandiosidad barroca y, a la vez, un epicentro industrial forjado en acero. De capital del barroco a epicentro industrial y ahora modelo de reconversión post-industrial, sus calles son un palimpsesto de historia y futuro. Siguiendo esta estela, nuestro viaje de estudios en enero de 2025 se pensó como una doble exploración: desentrañar la excepcional personalidad urbana y arquitectónica de la ciudad y, a la vez, tomar el pulso a sus planes y proyectos en marcha.

Lejos de una mirada nostálgica, la expedición combinó la exploración cultural con el análisis arquitectónico, buscando en su tejido urbano tanto las huellas de la historia como las señales de un futuro original para la ciudad. El jueves 16, para comprender los desafíos y las estrategias que la definen hoy contamos con una perspectiva privilegiada: una sesión inicial en el Torino Urban Lab con el concejal de Urbanismo de la ciudad, Paolo Mazzoleni, que nos abrió las puertas a los planes y proyectos que están, una vez más, redefiniendo el horizonte turinés. Esta primera toma de contacto permitió comprender los desafíos y estrategias que orientan la transformación contemporánea de la ciudad.

Tras el encuentro, iniciamos un paseo por el centro histórico, desde el epicentro de Turín: la Piazza Castello. Este punto de partida permitía reconocer las huellas de la antigua ciudad romana y, sobre todo, comprender el proceso de transformación y recentralización impulsado por la llegada de los Saboya, que convirtieron este lugar en el corazón de la capital barroca. Concebida a finales del siglo XVI como una plaza regular porticada frente al Palacio Ducal, su configuración actual es fruto de las intervenciones y sobreelevaciones proyectadas por Benedetto Alfieri en el siglo XVIII.



En la misma Piazza Castello se profundizó en algunos de los episodios arquitectónicos más representativos del barroco turinés. La Iglesia de San Lorenzo, obra de Guarino Guarini, ofreció una aproximación directa a la complejidad espacial y estructural característica del autor, visible en su célebre cúpula de arcos entrelazados. Frente a ella, el Palazzo Madama permitió apreciar la intervención de Filippo Juvarra, quien transformó la antigua fortaleza medieval en un palacio monumental, integrando las trazas históricas en un nuevo lenguaje escenográfico. En el mismo entorno, el Teatro Regio, reconstruido por Carlo Mollino tras el incendio de 1936, reveló el refinado diálogo entre tradición y modernidad que define buena parte de la arquitectura turinesa del siglo XX.

El paseo continuó por la Vía Po, eje fundamental de la estructura urbana barroca, donde fue posible comprender la naturaleza de la ciudad de los pórticos y los distintos mecanismos que han dado forma a esta tipología a lo largo del tiempo: desde los proyectos unitarios impulsados por la corte hasta la aplicación de ordenanzas que regulaban su continuidad espacial.


De otra naturaleza, aunque igualmente emblemática, se alza la Mole Antonelliana. Proyectada por Alessandro Antonelli en 1862 como sinagoga, la construcción fue completada posteriormente por el Ayuntamiento y alberga hoy el Museo Nacional del Cine. La ascensión mediante su ascensor panorámico ofreció una visión privilegiada del paisaje geográfico de Turín y de la relación entre la ciudad y su entorno alpino. La jornada concluyó con la visita a una obra clave del siglo XX, la Bottega d’Erasmo (1953-56) de Gabetti e Isola, ejemplo paradigmático de la sensibilidad artesanal y la experimentación formal que caracterizaron la arquitectura italiana de posguerra. De otra naturaleza, la imponente Mole Antonelliana. Proyectada por Alessandro Antonelli en 1862 como sinagoga, el edificio fue finalmente completado por el ayuntamiento y hoy alberga el Museo Nacional del Cine. El día también incluyó la visita a una obra fundamental del siglo XX, la Bottega d'Erasmo (1953-56) de Gabetti e Isola.

Desde la Piazza Vittorio Veneto, el paseo continuó hacia el Monte dei Cappuccini, un mirador desde el que fue posible comprender la estrecha relación entre la ciudad y el río Po. El descenso por el Puente Umberto I ofreció una lectura complementaria de los procesos de crecimiento urbano. La eliminación de la antigua muralla defensiva a mediados del siglo XIX propició la creación de un nuevo sistema de plazas de transición que articularon la conexión entre tejidos de distinta formación: el Giardino Cavour, el Giardino Aiola Balbo y el Giardino Valdo Fusi constituyen ejemplos representativos de esta transformación. Frente a este sistema de transición, Piazza Carlo Emanuele y Piazza Carlo Alberto constituyen el corazón del espacio público del crecimiento barroco de la ciudad.

La jornada concluyó con la visita al Palazzo Carignano, obra maestra de Guarino Guarini, donde el dinamismo de las superficies de ladrillo y la complejidad de su planta elíptica ejemplifican la experimentación formal del barroco turinés. Finalmente, el recorrido por la Vía Roma, reconstruida durante el periodo de entreguerras, permitió analizar uno de los grandes proyectos de reordenación urbana del siglo XX. Una intervención en dos fases testimonio de los planes de reordenación urbana de la época. Este proyecto fue un gran campo de batalla entre innovadores y tradicionalistas, y un banco de pruebas para la cultura técnica de la ciudad en su relación con el capital inmobiliario.

Tras reconocer el Turín barroco, la jornada del viernes 17 se centró en una de las principales áreas de transformación contemporánea de la ciudad, ya señaladas el día anterior durante la sesión con el concejal de Urbanismo Paolo Mazzoleni. El día comenzó con la visita al estudio Isolarchitetti, donde se presentó el trabajo desarrollado junto a Rafael Moneo para la recualificación del Parque del Valentino y, en particular, del complejo de Torino Esposizioni. Este ámbito, que forma parte del sistema de residencias suburbanas de los Saboya, ha sido objeto de sucesivas transformaciones vinculadas a los grandes eventos celebrados en la ciudad. Desde los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006, el icónico pabellón de Pier Luigi Nervi busca un nuevo uso, y el proyecto actual propone su reconversión en Biblioteca Central, mediante una intervención de gran sensibilidad y respeto hacia la estructura original. Los arquitectos Andrea Bandani (estudio isolarchitetti) y Antonio Torres (estudio Rafael Moneo) realizaron la presentación en el estudio y, a continuación, tuvimos la oportunidad excepcional de acceder a la obra en un momento especialmente revelador de su proceso de transformación.
https://www.isolarchitetti.com/index.php/padiglione-nervi-torino


La tarde continuó con el recorrido por el Parque del Valentino, el Jardín Botánico —ámbito de trabajo de la asignatura de Proyectos Arquitectónicos — y el propio Castillo del Valentino, sede histórica de la Facultad de Arquitectura. Gracias a la hospitalidad de la profesora Michela Barosio pudimos conocer el Salone d’Onore del castillo y acceder a sus cubiertas, desde las que se aprecia la estructura paisajística del parque y su relación con el río. La jornada concluyó con la conferencia que ella impartió sobre la morfología de la ciudad y sus retos contemporáneos celebrada en el propio castillo.

El sábado 18 estuvo dedicado a uno de los grandes emblemas de la arquitectura moderna industrial: el Lingotto. Lugar crucial en la historia productiva de la ciudad, este edificio es un icono de la modernidad y una de las primeras fábricas italianas basadas en la organización científica del trabajo. Proyectado por el ingeniero Giacomo Matté Trucco para la Fiat, su estructura de hormigón armado, sus rampas helicoidales y su legendaria pista de pruebas en la azotea lo convirtieron en un referente. No en vano, Le Corbusier lo calificó como "uno de los espectáculos más impresionantes que la industria haya ofrecido". El recorrido por las áreas de transformación concluyó con una visita a la Villa Olímpica, un claro ejemplo de la herencia urbana legada por los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006.



Continuamos nuestro recorrido decididos a explorar algunas de las piezas de la transformación industrial contemporánea. El foco principal fue la llamada "Spina Centrale", uno de los ejes vertebradores del Turín actual. Este bulevar de 12 km, resultado del progresivo soterramiento de las vías del tren, ha sido clave para reconectar dos partes de la ciudad históricamente separadas. Según el Plan General de 1995 de Vittorio Gregotti y Augusto Cagnardi, este eje no solo ha recosido la trama urbana, sino que se ha convertido en uno de los principales motores de desarrollo inmobiliario y social, articulando la recuperación de cuatro grandes áreas industriales abandonadas. En este contexto, se visitaron la nueva estación y el rascacielos de Torino Porta Susa, proyectados por Renzo Piano. También la Oficina de Grandes Reparaciones, testigo del pasado industrial de la ciudad; así como la ampliación del Campus Politécnico.

Las visitas oficiales acabaron en la tarde con la visita a otra de las residencias suburbanas de los Saboya, en este caso, el Castillo de Rivoli, hoy reconvertido en Museo de Arte Contemporáneo. La visita ofrecía una oportunidad única para aprender de primera mano lecciones sobre teoría y práctica de la restauración monumental en las que el país italiano ha sido pionero.

El viaje de estudios fue organizado por profesores de distintas áreas de la Universidad de Zaragoza: Sergio García-Pérez y Javier Monclús (Urbanismo y Ordenación del Territorio), Carmen Díez Medina (Composición Arquitectónica) y Jesús Leache, Miguel Alonso y Eduardo Delgado (Proyectos Arquitectónicos).

Cartografía web del viaje: pupc.unizar.es/viaje

lunes, 1 de septiembre de 2025

Arquitectura y Vivienda. Nuevas Formas de Habitar. Curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo

Durante los días 3, 4 y 5 de septiembre se celebrará en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander un curso sobre Arquitectura y Vivienda con el tema Nuevas formas de habitar. El curso se organiza en relación con el próximo número de la revista CyTET, que inaugura una nueva etapa con un número monográfico dedicado a dicha temática.




Dirección
José María Ezquiaga Domínguez
Profesor Titular de Urbanismo y Ordenación del Territorio
Universidad Politécnica de Madrid
Premio Nacional de Urbanismo 2005
 

La cuestión residencial ha regresado a Europa con la virulencia y urgencia de las grandes controversias históricas sobre las políticas de ciudad y vivienda asequible.

El alojamiento ha constituido en Europa y España el laboratorio de algunas de las mejores investigaciones y experiencias sociales y un ámbito privilegiado de convergencia y contraste entre los enfoques y aproximaciones escalares propios de la edificación, el barrio y la ciudad. Contemporáneamente, el alojamiento demanda ser expresión de las nuevas formas de vida y el ámbito prioritario de materialización de la responsabilidad urbana y ecológica de la arquitectura.

Las políticas de vivienda y suelo constituyen un elemento clave en la cohesión social y el desarrollo económico sostenible y, por ello, merecedoras de un análisis científico desde la perspectiva de su complejidad y desde la integración de metodologías disciplinares diversas desde lo social, urbano, arquitectónico y tecnológico para evaluar la efectividad de las respuestas contemporáneas a las nuevas formas de vida y a las nuevas formas de habitar.

En el contexto actual el entendimiento de la vivienda como derecho fundamental se asocia al debate sobre la responsabilidad pública como garante de la accesibilidad y calidad de la vivienda, demandando
de las administraciones políticas de suelo innovadoras que aseguren una oferta suficiente de vivienda asequible y políticas ambiciosas de renovación del parque edificado que atiendan las cuestiones de sostenibilidad y adecuación energética y además aporten una visión integral y compleja de la revitalización social y económica de la ciudad existente.

Proponemos analizar la cuestión de la vivienda desde tres perspectivas esenciales: la incidencia de la carestía de la vivienda en las dinámicas sociales y demográficas a medio y largo plazo, así como en la distribución geográfica de la población; la evaluación de la efectividad de las políticas de rehabilitación, revitalización de los conjuntos habitacionales, regeneración urbana y adecuación del parque residencial a las necesidades de la población más vulnerable (niños y mayores) y a los requerimientos de eficiencia energética de los inmuebles. Finalmente, merece un análisis específico el papel de la investigación proyectual arquitectónica en la renovación y actualización de las normativas, tanto de diseño como tecnológicas, en las esferas de la vivienda asequible. Las experiencias que se ha venido acumulado en España y Europa a lo largo de las últimas décadas: desde la regeneración de los conjuntos de vivienda masiva, los nuevos ecobarrios, los concursos de arquitectura pública o en la esfera más académica la iniciativa Europan, pueden entenderse como un gran laboratorio en el que varias generaciones de profesionales y responsables públicos investigan las cualidades de la arquitectura en los órdenes tipológico, constructivo, tecnológico y urbano, planteándose la respuesta a las nuevas formas de “familia” y las nuevas formas de habitar asociadas.

Programa

Miércoles 3

09.30 h Inauguración
Maite Verdú
Directora General de Agenda Urbana y Arquitectura
Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana
Jorge Pérez de Leza
CEO de Metrovacesa. Presidente del Urban Land
Institute Spain
José María Ezquiaga Domínguez

10.10 h 
Hacia una ciudad de proximidad. El
hábitat integral como estrategia para
afrontar la crisis de la vivienda
Carlos Moreno
Profesor de la Universidad de la Sorbona, miembro
de la Real Academia Francesa de Tecnología
10.40 h 
Dinámicas sociales y necesidades
residenciales en España
Jesús Leal Maldonado
Catedrático emérito de Sociología de la Universidad
Complutense de Madrid
12.20 h 
Propuestas regulatorias, urbanísticas y
financieras
Joan Clos i Matheu
Ex alcalde de Barcelona y ex director de ONU Hábitat
Autor del libro: "La vivienda social y asequible"
13.10 h 
Proyectos de vivienda social en España y
Francia
Juan Herreros
Catedrático de la ETSAM
Profesor en la GSAPP de Columbia University de
Nueva York
15.30 h 
Nuevos formatos habitacionales desde
una perspectiva jurídica: de la realidad a
la norma
Antonio Ñudi Tornero
Abogado Socio de Urbanismo de Andersen
16.20 h 
Mesa redonda
Vivienda, Mercado y Estado del
bienestar: El partenariado público/privado
Carolina Roca
Presidenta de ASPRIMA
Javier Burón
Director Gerente de NASUVINSA (Navarra de suelo
y Vivienda S.A)
Autor del libro "El problema de la vivienda

Jueves 4
09.30 h 
Innovación urbanística y vivienda
asequible: experiencia histórica en
España y Europa
Javier Monclús
Catedrático Emérito de la Universidad de Zaragoza
10.30 h 
Nuevas formas de vida y nuevas formas
de habitar
Javier Monteys
Catedrático Emérito de la UPC
12.00 h 
Vivienda: Mirar hacia otro lado
José María de Lapuerta
Arquitecto Catedrático ETSAM, UPM
Director del Máster en Vivienda Colectiva MCH
UPM/ETH Zúrich
13.00 h 
Proyectos de vivienda social en Europa
Luis Basabe
Arenas Basave Palacios arquitectos
Profesor de la UPM
15.30 h 
Habitar y construir
José Toral
Arquitecto
Profesor ETSAB
16.30 h 
Mesa redonda
Vivienda e investigación arquitectónica
Javier Monclús
José María de Lapuerta
Luis Basabe
José Toral

Viernes 5
09.30 h 
La vivienda como espacio de innovación
arquitectónica
Lucía Millet
Arquitecta, cierto estudio
10.30 h 
La vivienda como espacio de innovación
arquitectónica
Guiomar Martín
Dra. Arquitecta. Profesora e Investigadora de la ETSAM
12.00 h 
Conclusiones: del problema de la Vivienda
a la Calidad Arquitectónica del Hábitat
José María Ezquiaga Domínguez



Santander
Palacio de la Magdalena
39005 Santander
Tlf.: 942 29 88 00
alumnos@uimp.es
www.uimp.es

martes, 25 de marzo de 2025

María Buhigas en el Ciclo 'Territorio y Ciudad'

Este miércoles 26 de marzo finaliza el I Ciclo de Conferencias "Territorio y Ciudad". En esta ocasión, contaremos con María Buhigas, arquitecta jefa del Ayuntamiento de Barcelona, con una conferencia titulada 'La acción local en el contexto de rediseño de la ciudad'. 



El debate estará presentado y moderado por Javier Monclús Fraga. La sesión será a las 18:00 horas en el Salón de Actos de la Facultad de Economía y Empresa (Gran Vía, 3).

En su intervención, María abordará el margen de la acción local en el rediseño de la ciudad ante los retos urbanos que otros conferenciantes han planteado en el ciclo. En concreto se debatirá sobre la importancia de los proyectos de ciudad, la superación de las visiones cortoplacistas, la integración entre políticas sectoriales y la visión crítica sobre puntos fuertes y débiles de la experiencia reciente del urbanismo barcelonés.

En la sesión de la semana pasada Ricardo Méndez, catedrático de Geografía Humana de la Universidad Complutense de Madrid, impartió una conferencia titulada 'Habitar la ciudad: claves explicativas y líneas de acción ante la crisis de la vivienda'. Se cierra con esta conferencia de María Buhigas el ciclo, que en sus dos primeras sesiones tuvo como invitados a Jorge Olcina, catedrático de la Universidad de Alicante, y a Sara Protasoni, Coordinadora del Master en Arquitectura Sostenible y Diseño del paisaje en el Politécnico de Milán.

Esperamos contar con vuestra asistencia! 

domingo, 23 de junio de 2024

Taller de Urbanismo en Porta Romana y Viaje de Estudios a Milán

Este curso, en la asignatura de Urbanismo 2 Proyectos Urbanos, el taller de urbanismo se ha desarrollado en la ciudad de Milán, concretamente en el área de regeneración urbana de Porta Romana. Esta zona forma parte de un ambicioso proyecto de integración de diversos ámbitos ferroviarios en los que se encuentran instalaciones e infraestructuras en desuso. Los objetivos para estas áreas, aunque ya planteadas previamente, se han incluido y desarrollado en el último plan general de la ciudad, el Piano di Governo del Territorio 2030, aprobado en el año 2019.

Vista áerea de Porta Romana. Fuente: Google Earth

El área de Porta Romana se ubica al sur de la ciudad, en una zona de transición entre el centro histórico y la periferia. Forma parte del anillo ferroviario que discurre perimetralmente a lo largo de la ciudad, en el que también se encuentran otras áreas de regeneración urbana prendientes de intervención. Entre ellas cabe mencionar Scalo Farini, al Este, ubicada junto a la estación de Garibaldi y la nueva zona, ya desarrollada, de Porta Nuova. Otras áreas pendientes de recualificar son Lambratti, Rogoredo, Porta Genova o San Cristoforo. 

Porta Romana en el conjunto de la red ferroviaria de Milán. Fuente: PGT Milano

El ámbito del taller comprende una superficie de unas 20 Ha. En su entorno, al sur, nos encontramos con varios edificios industriales, algunos de ellos reconvertidos en oficinas y centros culturales, entre los que destaca la Fundación Prada, de OMA (2015). En el extreno norte se ha construido recientemente una residencia de estudiantes, dado que cerca se localiza la universidad Bocconi, siendo la ampliación de SANAA la parte que se encuentra más cercana. En la transformación urbana está previsto que se mantengan las vías ferroviarias que la atraviesan, actualmente en uso. Los mayores retos en la recualificación del área consisten en la integración urbana de las vías y en resolver el desnivel actual entre el ámbito de la calle Lodi, al Este, al tener que discurrir la red del ferrocarril sobre el túnel de la calle, que se encuentra elevada unos 6 metros respecto al resto del ámbito. 

Vista aérea de Porta Romana. Fuente: Google Earte

Otra cuestión a tener en cuenta es su relación dentro del proyecto del anillo verde de Milán y los "raggi" o rayos, franjas de espacios verdes que conectan el anillo con el centro, sin olvidar su relación y conexión con el parque sur agrícola y con los parques adyacentes al Oeste, como el Parco delle Memorie Industriale y el Parco Alessandrina Ravizza. 

Anillo verde de Milán. Fuente: Il verde a Milano.

La transformación urbana de Porta Romana se convirtió en prioritaria tras decidirse que albergue la villa olímpica de los próximos Juegos de Invierno a celebrar en Milán en el año 2026. Para determinar la ordenación se convocó un concurso internacional ganado en 2021 por el equipo internacional multidisciplinar formado, entre otros, por Diller-Scofidio+Renfro, Carlo Ratti, Arup, PLP Architecture y Andreas Kipar (LAND).


Master plan de Porta Romana, Fuente: Scaloportaromana.com

 La propuesta ganadora planteba como elementos principales los siguientes:

- Eco-zona: Una zona de parque a ambos lados de las vías del ferrocarril, que discurre longitudinalmente a lo largo del ámbito, con una anchura aproximada de unos 20 metros.   

-  Il Parco: un parque en el área central, que se va elevando con una pendiente del 5% para poder superar la cota del tren que en dicho tramo discurre bajo un falso túnel y que permite atraversar longitudinalmente el ámbito a ambos lados de las vías.

- Foresta sospesa: Una pasarela elevada unos 10 metros respecto a la cota del tren que recorre las vías en algunos tramos y que permite, conectándose con distintas pasarelas, atraversar el ámbito. La estructura del bosque elebvado incluye un espesor de tierra suficiente para disponer arblodado de medio porte a lo largo del paseo elevado. 

- Plaza Lodi elevada: En el área de Lodi se plantea la mayor parte de los usos terciarios, oficinas y comercios, con una serie de escaleras y plataformas a distintos niveles para conectar la calle con la cota del resto del ámbito. 

- Usos industriales: Se recuperan los antiguos edificios industriales del suroeste para su conversión en zonas de ocio, deportivas, comerciales y de restauración, generando junto a esos edificios una plaza pública para disfrute de las viviendas, que se disponen en su mayoría en esta zona. 

Master plan de Porta Romana. Fuente: Scaloportaromana.com

La urgencia de la celebración de los Juegos llevó, por parte de la empresa promotora, a convocar un nuevo concurso específico para el área destinada a la villa, en el lindero suroeste. En el diseño, el equipo ganador, SOM, mantiene algunas de las cuestiones planteadas en el master plan general, como la recuperación de las edificaciones industriales para usos comerciales, de restauración y un mercado. La mayor diferencia reside en la disposición de las viviendas para los atletas, ahora en seis bloques orientados de norte a sur, planteando unas zonas comunes amplias en el interior del edificio. Está previsto que después de los Juegos estos bloques se destinen a residencias de estudiantes.  

Vista aérea del plan para la villa olímpica de SOM. Fuente: Scaloportaromana.com

La sostenibilidad es una de las cuestiones más tenidas en cuenta en la propuesta, con edificios que reducen su impacto, siendo casi de energía cero (NZEB). Parte de la energía se producirá mediante técnicas de climatización pasiva, paneles solares y cubiertas vegetales, reduciendo las emisiones de CO2 en un 40%. Se incorporan sistemas para ahorrar el consumo de agua para beber en un 50%, incluyendo la recogida y reutilización del agua de lluvia. Se usarán materiales sostenibles, como madera y materiales con bajas emisiones de carbono. 

Vistas de la propuesta de SOM para la villa olímpica. Fuente: Scaloportaromana.com

La propuesta a realizar por los alumnos en el taller debía considerar los planes previstos para esta área como referentes, valorando las soluciones planteadas en la medida en que resuelven los problemas del ámbito pero, a su vez, considerando opciones más creativas y adecuadas que las planteadas en estos planes. El programa de usos a implantar era principalmente residencial, con aproximadamente 1.000 viviendas, unos 40.000 m2 de usos terciarios y varios equipamientos, entre los que debía disponerse, al menos, un colegio de primaria o centro educativo, un centro de salud, un área deportiva y una residencia comunitaria, ya sea para estudiantes, artistas o para la tercera edad. Además de los usos descritos, se debía prestar especial atención a las zonas verdes y espacios libres, creando un parque o plaza como espacio público de mayor actividad urbana del sector. 


Viaje de estudios a Milán

Al final del periodo lectivo se realizó el viaje de estudios del Grado a Milán, aprovechando el análisis y estudio realizado durante el curso sobre la historia y evolución urbana de la ciudad. El viaje tuvo lugar entre los días 17 y 21 de enero de 2024, organizado por las áreas de Composición Arquitectónica y Urbanismo y Ordenación del Territorio, al que asistieron diversos profesores de estas áreas, como Carmen Díez Medina, Javier Monclús, Basilio Tobías, Sergio García-Perez y Andrés Fernández-Ges. El miércoles 17 por la tarde, un primer grupo realizó un breve recorrido por  el centro de Milán visitando, entre otras, la iglesia de Santa Maria delle Grazie y la Pinacoteca de Brera. 

La catedral, Il Duomo, de Milán

Los recorridos previstos inicialmente durante los cuatro días del viaje se pueden consultar en el siguiente enlace de google maps. Aunque durante los trayectos se realizaron algunas variaciones de los mismos, la mayor parte del viaje se refleja en dicha página web:

Jueves 18: Centro histórico

El primer día se dedicó a realizar un intenso recorrido por el centro histórico de Milán. Comenzamos el itinerario en el entorno del Duomo, concretamente en la Piazzeta Reale, espacio configurado por la forma del Palacio Real, que extiende sus brazos laterales conformando la plaza. El Palacio fue sede del gobierno durante varias épocas y la remodelación del mismo la llevó a cabo Giuseppe Piermarini (1772-82), que demolió parte del edificio para conformar en plaza lo que anteriormente era un patio del edificio. Actualmente alberga un centro cultural con diversas exposiciones entre las cuales, cuando lo visitamos, se encontraba la exposición Le mie cittá, del fotógrafo Gabrielle Basilico, con una muestra de sus fotografías en diversas ciudades.


La Piazzeta Reale y al fondo el Duomo de Milán

El recorrido continuó hacia el Este, visitando la Piazza Fontana, también de Permarini (1782) para llegar a la más reciente Apple Piazza, de Norman Foster (2016-18), en la que la tienda de Apple se ubica bajo una escalinata que desciende desde el nivel del terreno a una cota inferior de acceso. Al local subterráneo se puede acceder tanto desde una entrada de vidrio en la planta bajo rasante como desde una cascada de agua sobre una pared vidriada al nivel de la planta calle. Un ejemplo de espacio comercial con vocación urbana, cuya afluencia es mayoritariamente del público más joven. 



Diversas vistas de la Apple Piazza y sus accesos

Tras recorrer el Corso Vittorio Emanuele II, actualmente una vía peatonal de tráfico compartido, nos dirigimos a la plaza de San Babila, donde se ubica la Basílica del mismo nombre. En el número 24-28 del Corso nos encontramos con el complejo de viviendas y oficinas del estudio milanés BBPR construido entre 1968 y 1972. El estudio BBPR, formado por Gian Luigi Banfi, Ludovico Belgiojoso, Enrico Peressutti y Ernerto Nathan Rogers se caracterizó por su gran influencia en la cultura arquitectónica milanesa, sobre todo Rogers, como director de las revistas Domus y Casabella-Continuitá, que tuvo dos etapas: una primera más racionalista y una posterior, a partir de los años 50, caracterizada por una crítica al Movimiento Moderno y la búsqueda de un nuevo diálogo con la tradición. En la plaza Meda también nos encontramos con otro edificio de BBPR, el Chase Manhattan Bank (1958-69), en el cual se pueden observar semejanzas, en cuanto a la estructura, aunque en este caso metálica, con la torre Velasca. 

Edificio Chase Manhattan Bank, de BBPR (1958-69)

Hasta llegar a la plaza de La Scala pudimos contemplar obras como el edificio de viviendas y oficinas de Luigi Caccia Dominioni (1966-70) en la via Adalberto Catena, entre el edificio Chase de BBPR y el ábside de la iglesa de San Fedele; el Palazzo Belgioioso, de Giuseppe Piermarini (1775-80) o la plaza y la iglesia de San Fedele, fachada original del palazzo Marino, donde nos dejaron acceder brevemente.

Plaza e iglesia de San Fedele

En la plaza de la Scala, además del teatro de la Ópera, también de Piermarini (1778), se encuentra el palazzo Marino, con planta prototípica de palacio milanés del S.XVI; la Gallerie d´Italia, museo de arte contemporáneo italiano y el acceso a la Galleria Vittorio Emanuele II, el espacio comercial más característico de Milán, de Giuseppe Mengoni (1863).

Plaza de la Scala, con el teatro al fondo

Interior de la galería Vittorio Emanuele II

Tras recorrer la galería y volver a la plaza del Duomo nos dirigimos a la piazza dei Mercanti y a la via Dante, para llegar al Castello Sforzesco, palacio cuya configuración actual data del siglo XV, diseñado  por Filarete, el cual construyó, entre otros elementos, la torre central. En su museo se encuentra la Pietá Rondanini, que se considera como la última obra esculpida por Miguel Ángel, en el año 1564. 

Via Dante, con el Castello al fondo

Acceso y patio interior (debajo) del Castello

La Pietá Rondanini, de Miguel Angel

Junto al Castello y el parque Sempione se encuentra una de los edificios residenciales más elegantes de Ignazio Gardella, la Casa Tognella o casa al Parco (1947-53). El edificio de viviendas plantea un piso por planta en los que destaca su claridad programática: salas de estar y comedor en un bloque con amplias terrazas que vuelcan hacia el parque; dormitorios y servicios en el bloque opuesto, con un espacio intermedio de relación en el que se ubican el vestíbulo, cocina y núcleos de comunicación. La estructura combina muros de carga en la zona de servicios con pilares de hormigón en las zonas de estar, que permiten una mayor flexibilidad y espacios abiertos tanto en el interior como en las terrazas al exterior. Aunque Gardella no la consideró una de sus mejores obras, es innegable su elegancia, tanto en la composición de las fachadas, sobre todo en el bloque posterior de la zona de dormitorios, como en el uso de los materiales y en el remate de la cubierta.

Casa al Parco, de Gardella (1947-48)

Planta tipo del edificio. Fuente: Pierini, Orsina Simona y Alessandro Isastia, Case Milanesi 1923-73,  Hoepli Editore, Milano, 2017.

Del parque Sempione volvimos al centro histórico para encontrarnos con la profesora Simona Pierini, que nos acompañó el resto de la jornada y con la que nos dirigirnos hacia otros dos hitos arquitectónicos de Milán: la torre Velasca, de BBPR (1951-58) recientemente restaurada y el edificio de viviendas y oficinas del Corso Italia, de Luigi Moretti. El edificio de Moretti se encuentra en estos momentos en restauración, por lo que solo pudimos contemplar una parte del mismo. La torre Velasca ha recuperado su esplendor como símbolo de la arquitectura milanesa, con una construcción que continúa siendo controvertida, tanto por la gran presencia y materialidad que le confieren sus fachadas, con el uso combinado de la piedra y los paneles prefabricados de virutas de mármol y clínker; como por la estructura de hormigón que resalta sobre todo en los voladizos del volumen superior. El edificio combina oficinas y comercios con apartamentos residenciales en la parte alta en voladizo de la torre, en una clara respuesta contraria al Movimiento Moderno y a los rascacielos de la época, combinando tradición con modernidad. La restauración del edificio también contempla una renovación de su entorno urbano, con la peatonalización de toda la plaza y la inserción de zonas verdes.


Planta baja y planta tipo de oficinas. Fuente. Urbipedia.org

Planta de apartamentos de servicio y planta tipo de viviendas. Fuente. Urbipedia.org

En el mismo Corso, cerca del edificio de Moretti y frente a la plaza y basílica de Santa Eufemia, se encuentra el edificio de usos mixtos de Luigi Caccia Dominioni. El edificio se caracteriza por disponer un cuerpo bajo de tres plantas en la parte central, que reduce la escala del edificio a la calle y el que se ubican los usos terciarios. Este volumen de menor altura permite las vistas a la calle del volumen posterior, de mayor altura, ubicado entre el Corso y el patio interior, alrededor del cual se configura la edificación. Al patio se puede acceder por un paso desde uno de los pórticos de la planta baja. 

Las siguientes visitas fueron el edificio de viviendas de Figini y Pollini (1955-57) en el número 1 de la Via Circo y el edificio XXI Aprile de Asnago y Vender (1950-56) en Via Lanzone, 4, para llegar a la Piazza Sant´Ambrogio dode se ubican el claustro y la basílica del mismo nombre. El edificio XXI Aprile plantea dos volúmenes en T, con el volumen hacia la calle más bajo, de tres plantas y ático retranqueado, para alinearse a la cornisa de las edificaciones existentes, mientras que el edificio perpendicular a la calle se eleva hasta las ocho plantas, alrededor de un patio. El carácter de los dos volúmentes también difiere considerablemente. Mientras la fachada del bloque a la via Lanzone se resuelve con un aplacado de mármol blanco y mediante una composición ritmada de huecos verticales, en clara referencia al del resto de edificaciones de la calle, el bloque interior, despojado de las referencias del entorno urbano, se resuelve con losetas cerámicas de color ocre claro y con una composición racionalista de ventanas horizontales corridas. Esta diferenciación morfológica no se refleja en la disposición de los usos, ya que las oficinas se disponen en las tres primeras plantas de ambos volúmenes, mientras las viviendas se plantean en las plantas superiores del volumen interior.  

Edificio XXI Aprile de Asnago y Vender, en via Lanzone

Claustro de acceso a la Basílica de Sant´Ambrogio

En la plaza también se encuentran la casa Caccia Dominioni (1947-49), en la que se puede acceder al edificio de viviendas y patio contiguo, en este caso de Asnago y Vender (1948).


Como última visita del día, ya anocheciendo, Simona Pierini nos acercó a su estudio, en el Corso Sempione, cerca del cual se encuentra una de las obras más reconocidas de Giuseppe Terragni, la Casa Rustici (1933-36). En este edificio, el arquitecto continúa la configuración de la manzana existente al disponer dos bloques enfrentados, con un patio longitudinal entre ellos. El encuentro de estos dos bloques con el Corso Sempione se resuelve mediante unos balcones corridos que unifican los dos volúmenes y permiten la entrada de la luz natural al patio. Un sistema de pasarelas conecta los dos bloques a diferentes niveles, generando un espacio común de relación social.


Plantas del edificio. Fuente: Giuseppe Terragni, opera completa 1925-42, Marciano, A.F., Roma: Officina Edizioni, 1987.


Viernes 19: Universidades, centros culturales y viviendas de la modernidad

El día siguiente se dedicó a las áreas de ensanche. La primera visita del día fue a la torre Pirelli, de Gio Ponti y Pier Luigi Nervi (1956-60), junto a la estación central de Milán. Esta imponente torre de oficinas alberga en la actualidad el Consejo Regional de Lombardía. Destaca por su forma rectangular que se estrecha en los extremos, lo que le da una mayor esbeltez. Esta forma de huso viene definida por la ubicación de los núcleos de servicios en las esquinas que, junto con el núcleo de comunicaciones central, generan la estructura. La intención de acentuar su verticalidad se enfatiza con la apertura de los huecos en los chaflanes de los extremos. Esta verticalidad contrasta con el basamento de cuatro plantas, dos en altura y otras dos bajo rasante. En su momento se convirtió en el edificio de mayor altura de Milán y en un icono, tanto para la ciudad como para la empresa Pirelli.  


Planta y secciones de la torre Pirelli

En el recorrido hacia el Pabellón de Arte Contemporáneo (PAC) de Gardella (1949-53), pudimos visitar varios edificios en la Via Vittorio Pisani y la plaza de la República. Entre otros, la casa Bonaiti, de Giovanni Muzio (1935-36) y el edificio de viviendas de BBPR en via Daniele Manin (1937). En la plaza de los Estados Unidos pudimos contemplar la Ca´ Bruta (1922), de Muzio y el Palazzo Montecatini (1935-38 y 1947-51), de Gio Ponti.

Ca´ Bruta (1922), de G. Muzio

Palazzo Montecatini,(1935-38 y 1947-51), de G. Ponti

Atravesando el Giardini Indro Montanelli llegamos al al Pabellón en Villa Reale de Ignazio Gardella (1949-53), reconstruido por completo en 1996. La forma triangular del pabellón surge del espacio comprendido entre el muro a la vía Palestro y las dependencias de Villa Reale. El interior del pabellón se resuelve con una combinación fluida de diferentes ámbitos. Un espacio principal en dos niveles que se vuelca hacia el parque, con el que se relaciona mediante una pared de vidrio en toda su longitud. En las diferentes salas al interior, éstas se iluminan mediante lucernarios que, con el trabajo de la sección iluminan las salas con luz tamizada, en un ejemlo de la sutileza y elegancia característica de las obras de Gardella. En el jardín, junto al exterior del pabellón, realizamos una foto de grupo.

Acceso al pabellón







Foto de grupo en el jardín del pabellón

La siguiente visita fue a la Universidad Bocconi, donde conviven los primeros edificios construidos del Campus con los más recientes de SANAA, con varios edificios que generan trazados sinuosos alrededor del espacio verde. Los diferentes volúmenes albergan aularios, dormitorios, un auditorio y un polideportivo. 




También visitamos algunos edificios primigenios de la Universidad, como el edifiico de Giuseppe Pagano (1937-41) y otros más recientes, como el de de las arquitectas premio Pritzker Grafton Architects (2008), antes de comer en el Campus.


Exterior y patio del edificio de Grafton Architecs (2008)

Interior del edificio principal de Pagano (1937-41)

Por la tarde teníamos una de las visitas más esperadas del viaje: el Condominio Giardini d´Ercole (1951-54), de Gardella, en via Paolo Marchiondi, 7. En la casa, en la cual vivía el propio Gardella, nos esperaban Fabio Nonis y la nieta del arquitecto para explicarnos el edificio y su historia. Fabio trabajó y colaboró con Gardella desde el año 1988, asumiendo las responsabilidades operativas del estudio, así como coordinando el diseño y la dirección artística de numerosas obras. Fue un placer y un lujo contar con ellos para conocer esta fantástica obra de Gardella. 

El condomino dispone 15 viviendas en 8 plantas de altura. Su estructura es de pórticos de hormigón armado que confieren libertad y flexibilidad a la distribución de las plantas, lo que produce que todas las viviendas sean diferentes. Esta diversidad se observa en la composición de la fachada principal, de yeso rosa, en la que los frentes acristalados de las terrazas difieren en cada altura. 



Planta baja y plantas alzadas del Condominio


De ahí, acompañados en este caso por el profesor Giulio Barazzetta, visitamos las viviendas en la Via Quadronno (1960-62), de Bruno Morassutti y Angelo Mangiarotti junto al ingeniero Aldo Favini. El edificio se caracteriza por la forma orgánica que producen los quiebros en la fachada, con la que consiguen un mayor aporte de luz al interior. La fachada se construye a base de paneles prefabricados modulares. La estructura retranqueada permite alternar libremente entre paneles ciegos y vidriados, en función de la distribución interior. El objetivo de los arquitectos era poder mantener el carácter del edificio independientemente de los múltiples cambios que se pudieran producir en el interior de la viviendas, produciendo arquitectura con la voluble disposición de los paneles. 

En via Quadronno con Giulio Barazzetta


Planta de las viviendas

Por último, nos dirigimos al Departamento de Regeneración Urbana de Milán, donde tuvimos un encuentro con el Dr. Matteo Motti, que amablemente nos explicó los proyectos más importantes de regeneración urbana previstos en la ciudad para los próximos años. 


Sábado 20: Periferias urbanas y áreas de nueva centralidad.

El sábado comenzamos el día alejados de Milán, concretamente en el barrio de Baranzate, para visitar la iglesia de Morassutti y Mangiarotti, también en este caso con el ingeniero Aldo Favini (1956-58). En este edificio, restaurado recientemente, los arquitectos ya muestran su interés por la prefabricación e industrialización en la arquitectura que continuarán en las viviendas de la via Quadronno. Destaca su preocupación por los detalles constructivos y la articulación entre la estructura y la cubierta de hormigón con la fachada no portante de vidrio traslúcido, que permite la entrada en la iglesia de una luz natural tamizada.




De allí volvimos al centro de Milán, al área de nueva centralidad de Porta Nuova, donde habíamos quedado con el profesor Stefano di Vita para que nos explicara este proyecto estratégico. Ubicado entre la estación Central y la estación Garibaldi, con una superficie total de 29 Ha, en unos suelos donde antiguamente se ubicaron dependencias ferroviarias e industriales, se ha configurado como un área de usos mixtos con un fuerte componente terciario, donde se combinan grandes edificios de oficinas y viviendas alrededor de un gran espacio público, el parque Biblioteca degli Albero, de unas 9 Ha de superficie. El proyecto surge del posicionamiento a escala global de Milán, junto con la estrategia de grandes eventos llevados a cabo en la ciudad, como la Expo 2015 y los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de 2026.

En Porta Nuova con el profesor Stefano di Vita

Para su desarrollo, el área se dividió en tres zonas: Garibaldi, Isola y Varinese, en las que se realizó un Master plan diferente para cada una, realizados por Pelli Clarke & Partners, Boeri Studio y Kohn Pedersen Fox, respectivamente, entre 1999 y 2003. El área comprende un total de 140.000 m2 de oficinas, 40.000 de usos comerciales y 403 viviendas.

Vista áérea de conjunto de Porta Nuova

Hicimos un recorrido por los diferentes espacios de esta actuación de gran escala, entre los que nos encontramos la torre Unicredit (2014), de César Pelli, el edificio circular más voluminoso del ámbito, configurado alrededor de la plaza comercial elevada Gae Aulenti. Entre los edificios más conocidos en la zona, el icónico Bosco Verticale (2014), de Stefano Boeri, o la torre de viviendas Solaria (2013), el complejo residencial más alto de Milán, diseñado por Architectonica.

Parque BAM - Biblioteca degli Alberi


Torre Unicredit alrededor de la plaza Gae Aulenti

Cerca de Porta Nuova pudimos visitar la fundación Feltrinelli (2008-15) de Herzog & de Meuron, justo antes de comer, en la zona, tras lo que el grupo se dividió entre alguno de los conjuntos urbanos previstos, como QT8 o Feltre, y entre la reciente actuación de City Life.

En resumen, una ciudad llena de arquitectura y urbanismo de calidad, donde la elegancia de la ciudad de la moda reside también en el diseño, la recuperación y cuidado de sus espacios públicos. 


Propuestas urbanas en Porta Romana:

Tras el desarrollo del taller durante el curso, los alumnos presentaron sus propuestas urbanas para el área de Porta Romana, en las que encontramos algunas cuestiones similares. Por un lado, la intención de replantear el Master plan vigente en su totalidad, descartando un enfoque por áreas diferenciadas entre la futura villa olímpica y el resto. Por otro lado, la prioridad de conectar las distintas zonas mediante recorridos peatonales, sobre todo transversales, pero también longitudinales; la permanencia de la mayor parte de las preexistencias, integrándolas en la propuesta; la mezcla de usos a lo largo del ámbito y la generación de una gran superficie verde como elemento configurador y vertebrador. 

En la cuestión que más divergencias encontramos es en la manera de abordar la integración de las vías ferroviarias que debían mantenerse. En este sentido, la propuesta realizada por Antonio Marcos Lage, María Fernanda Ortega, Khaddouj Titah y Borja Turrientes plantea un gran parque central a lo largo del ámbito con la disposición de la edificación en el perímetro del área. De este modo, las vías quedan integradas en el parque, separándolas del mismo mediante un trabajo en sección. Las conexiones peatonales se resuelven con pasos elevados que, al tener una gran longitud, permiten la formación de suaves pendientes. En algunos puntos concretos, la edificación se separa de la alineación de la calle para formar plazas de carácter más urbano y evitar una excesiva sensación de muro frente al vial. 





En la misma línea plantea la integración de las vías la propuesta del equipo formado por Luis Javier Aznar, David Berges, Javier Maluenda y Christopher Van Kerrebroeck. En este caso, la formación de pendientes como barrera frente a las vías, tanto visual como acústica, se aprovecha para la recogida del agua de lluvia y su reutilización como sistema de riego para el propio parque.






Por el contrario, el equipo de Andrea Bañares, María Clavería, Joaquín Domingo y Claudia Gracia propone una solución que renuncia a la integración de la vía ferroviaria en el espacio público, configurando longitudinalmente varias manzanas cuyos espacios privados dan frente a las vías. A su vez generan un nuevo paseo paralelo a las vías que desemboca en una gran plaza rehundida, espacio en el que las vías discurren por encima, formando un viaducto que se aprovecha para disponer espacios comerciales bajo las vías, de modo similar a la solución planteada en el Viadukt de Zürich West. 






Por último, el equipo formado por Diego Blasco, Lucía Gómez y Natalia Rodríguez se centra en el análisis del transporte público a escala de ciudad, llegando a la conclusión de la conveniencia de trasladar la estación existente de Porta Romana al interior el ámbito de actuación. Con ello logran un transbordo más efectivo, debido a los desniveles en la zona de Lodi y a la mejora que se consigue al integrar la nueva estación en un área de centralidad terciaria. El desnivel se aprovecha para generar la estación subterránea y plantear sobre ella un espacio de plaza amplio que conecta con el parque que discurre a través del área longitudinalmente.  






Este curso se ha profundizado en el conocimiento de una capital europea, en este caso Milán, a dos escalas, global y local, analizando su historia y evolución urbana, así como sus elementos configuradores, los tejidos urbanos, el anillo verde y las redes de transporte público metropolitano. También se ha analizado un área concreta de regeneración urbana de la ciudad y se ha comprobado el análisis y estudio de la ciudad recorriéndola in situ, tanto la arquitectura como la disposición y diseño de sus espacios públicos, como un elemento fundamental  en la formación de los futuros arquitectos.

Andrés Fernández-Ges, profesor de Urbanismo de la EINA