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lunes, 9 de diciembre de 2019

IV Congreso ISUF-H “FORMA URBIS y territorios metropolitanos. Metrópolis en recomposición. Prospectivas proyectuales en el siglo XXI

Ya está en marcha el próximo encuentro de la red ISUF-H (HISPANIC INTERNATIONAL SEMINAR ON URBAN FORM), esta vez en Barcelona, en septiembre de 2020. El evento se plantea en continuidad con los congresos anteriores: I Congreso "FORMA URBANA, PASADO, PRESENTE Y PERSPECTIVAS" (Toledo, 2016), II Congreso "CIUDAD Y FORMAS URBANAS. PERSPECTIVAS TRANSVERSALES" (Zaragoza, 2018). III Congreso "CIUDAD COMPACTA vs CIUDAD DIFUSA" (Guadalajara, México, 2019).

El título del de Barcelona es: IV Congreso ISUF-H “FORMA URBIS y territorios metropolitanos. Metrópolis en recomposición. Prospectivas proyectuales en el siglo XXI. He aquí el resumen de la convocatoria (versión completa en https://isuf-h.com/isuh-h/ ).


Desde una doble visión diacrónica y prospectiva, planteamos profundizar en las aportaciones sobre el conocimiento de las formas urbanas y territoriales y sobre los procesos recientes que han condicionado su actual estado. Se trata pues de enfocar posiciones y tesis que sean útiles para la gestión de las transformaciones urbanas y territoriales que mejoren su eficiencia, poniendo la mirada en las realidades actuales de las metrópolis en recomposición.

Desde el foco puesto en las aproximaciones morfologístas para la comprensión e intervención en los territorios actuales, plantearemos, como eje temático del Congreso, una revisión desde la perspectiva histórica, de cómo aquellas han evolucionado y de cuáles son las posiciones teóricas más relevantes que describen las territorialidades contemporáneas. Para ello, las ponencias del Congreso (ejes temáticos del mismo) aportarán una visión retrospectiva y prospectiva sobre las “escuelas” que mayor protagonismo han tenido en el estudio de la forma urbis: británica, francesa, holandesa, italiana e ibérica.

Se propone organizar las distintas sesiones de trabajo en torno a seis ámbitos temáticos, como ámbitos de discusión transversales, en los que se están centrando los debates contemporáneos sobre la morfología urbana entendida en sentido amplio. Se sugieren para orientar las correspondientes comunicaciones -call for abstracts- las siguientes líneas temáticas del Congreso:


A1. Territorios sensibles. Geografías y paisajes en transformación
A2. Dinámicas urbanas y territoriales: metabolismo, desigualdades sociales, resiliencia y regeneración
A3. Teoria, disrupción digital y visualización, praxis, formación y difusión
A4. Bases del proyecto urbano y territorial: forma y estructura
A5. Bases de la planificación, programa, proyecto, gestión
A6. Políticas urbanas y territoriales, derechos y ciudadanía


El Congreso se llevará a cabo en el la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, el Centro Cultural el Born, los días 28, 29 de septiembre y en BITHABITAT el 30 de septiembre del 2020 en Barcelona. Invitamos a todos los interesados a participar en el Congreso y a presentar los abstracts de comunicaciones (fecha límite el 1 de febrero de 2020) a través del siguiente link: congres.manners.es/ISUF-H/. La información completa sobre el Congreso (Organización, Programa, Presentación de Comunicaciones, Sede, Inscripciones y Registro) ya está abierta en: isuf-h-congreso-barcelona-2020.com.

La dirección del congreso está a cargo de Carles Llop (profesor de Urbanismo de la UPC), Los presidentes de honor son Horacio Capel y Antonio Font.






sábado, 26 de octubre de 2019

El LUB (Laboratorio de Urbanismo de Barcelona) cumple 50 años (1969-2019)


El LUB es un centro de investigación y docencia de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) adscrito al Departamento de Urbanismo. Su fundación en 1969 reunió, bajo la iniciativa de Manuel de Solà-Morales, a los profesores J. Busquets, A. Font, M. Domingo y J.L. Gómez Ordóñez en la Escuela de Arquitectura de Barcelona. Con motivo de la celebración del 50 aniversario, el pasado día 24 de octubre tuvo lugar un seminario en la Escuela de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) y una exposición en el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC). El seminario se desarrolló durante la mañana y se estructuró en dos partes. La primera, dedicada a reflexionar sobre los procesos urbanos recientes y los retos actuales. La segunda se centró en las formas de investigación en relación a la enseñanza del Urbanismo en las Escuelas de Arquitectura.

 

Como se observa en el póster del evento, resulta destacable la capacidad de convocatoria, con más de 60 invitados de distintos países, además de los profesores ‘locales’. La sensación del abajo firmante, después de 25 años como profesor de urbanismo en la UPC y 10 en la Escuela de Zaragoza, es que tanto podría estar situado en la columna de los barceloneses como en la de los foráneos, en este caso situado en las coordenadas zaragozanas (junto al profesor Pablo de La Cal, por otros motivos). Las intervenciones de los participantes, acotadas a comentarios de cuatro minutos, fueron generalmente sustanciosas e interesantes. Así, después de una breve presentación a cargo de los coordinadores (Josep Parcerisas y Eulalia Gómez Escoda), Antonio Font, uno de los fundadores del LUB, sintetizó los que según su opinión son los retos actuales: la creciente desigualdad en nuestras ciudades, la crisis energética y la necesidad de renovar los instrumentos urbanísticos. David Mangin, profesor en la parisina Ecole d’architecture de la ville & des territoires (Éav&t), se refirió a su proyecto de investigación internacional “atlas comparé des rez-de-ville”, un análisis comparado de ciudades desde una aproximación morfológica. A continuación intervino José María Ezquiaga, profesor en la Escuela de Madrid, con argumentos sólidamente desarrollados en otros lugares sobre la crisis de los paradigmas urbanísticos convencionales y los grandes desafíos que ahora se presentan: la fragmentación y desigualdad social, el impacto del cambio climático, el déficit habitacional, entre otros. Todo lo cual obliga a “reinventar la cultura del plan” (1). Desde otras coordenadas geográficas, una serie de intervenciones sobre diversas ciudades latinoamericanas (Sao Paolo, Medellín, Santiago de Chile), permitieron ajustar y comparar los conceptos de desigualdad urbana y las transformaciones experimentadas en esas ciudades.


De especial interés resultó la intervención de tres históricos invitados madrileños. Eduardo Leira se definió como la “rama LUB en Madrid”, con referencias al importante episodio para todo el urbanismo español que supuso en Plan de ordenación urbana de 1985. Un plan liderado por él y por Eduardo Mangada, en el que ambos pusieron de manifiesto las deudas con las concepciones de Manuel de Solà-Morales y el LUB. Por mi parte, desde la doble perspectiva antes señalada, entre Barcelona y Zaragoza, pude apuntar un par de reflexiones sobre los cambios en la naturaleza de lo que entonces se llamaba “ciencia urbanística”, título de la colección de “libros morados” dirigida por Solá en G. Gili, en la que se publicaron más de 20 títulos en la década de los 70. Un título hoy impensable, pues ahora se asume que se trata más bien de un “saber urbano”, un conocimiento algo menos elegante que una ciencia, como decía Bernardo Secchi (2). Por otro lado, si las concepciones sobre el planeamiento urbano necesitan ser reinventadas, parece claro que también las visiones del morfologismo siguen vigentes a condición de su permanente actualización. Un objetivo que se plantea en los congresos del International Seminar of Urban Form, ISUF, y los de la rama hispánica, ISUF-H. el cuarto de los cuales tendrá lugar precisamente en Barcelona en septiembre de 2020, coordinado por el profesor Carles Llop.



En la segunda sesión, moderada por María Rubert y Carles Crosas, se plantearon distintas cuestiones relacionadas con la enseñanza del urbanismo y con la investigación relacionada con la docencia. Otro de los fundadores del LUB, José Luís Gómez Ordoñez, se refirió al papel de los profesores y su responsabilidad en la ‘reinvención del aula’, reivindicando el diálogo desde el mutuo respeto y un equilibrio entre estos y los estudiantes. Alberto Ferlenga puso el acento en las nuevas realidades urbanas y en la consiguiente necesidad de replantear las formas de leer la ciudad, con referencias a Venecia o Barcelona, donde decenas de millones de turistas anuales cambian sustancialmente la ciudad aunque la apariencia sea casi la misma durante décadas. Hans Meyer, de TU Delft, planteó algunas reflexiones sobre las relaciones entre diseño urbano y arquitectura del paisaje, insistiendo en la necesidad de proyectar a distintas escalas, superando las soluciones duras y ‘proyectando con la naturaleza’. Teresa Marat Mendes, de la Universidad de Lisboa continuó en esa línea, poniendo el acento en la contribución de una serie de principios urbanísticos renovados en el diseño de espacios urbanos más sostenibles, mientras Gonçalo Byrne se preguntaba por las vulnerabilidades y las permanencias en la ciudad y su importancia en las formas de aprendizaje del arquitecto. Sara Bartomeus, desde la Escuela de Illinois, Chicago, expuso el trabajo de algunos talleres de urbanismo en los que el mapping cuidadoso constituye la base de la enseñanza en los campos disciplinares de la arquitectura del paisaje o del proyecto urbano. Damián Quero recuperó argumentos desarrollados en artículo “Urbanismo”, publicado en el primer número de UR en 1985, a petición de Solà (3). A partir de aquel ensayo propuso una revisión de los conceptos urbanos según el pensamiento complejo de la física, que según su opinión serían muy aptos para entender mejor las formas urbanas actuales. Frente a esa complejidad de lo urbano mencionada en diversas intervenciones, Juan Luis Rivas, de la Escuela de Granada, señaló las dificultades que se presentan en las Escuelas de Arquitectura, en un contexto en el que prima la inmediatez, tanto por las condiciones académicas en las que se desarrolla la enseñanza como por las tensiones que afectan a estudiantes y profesores. En ese debate, me permití aportar algunas reflexiones sobre las formas diversas y complementarias de aprender Urbanismo, con el espíritu analítico y teórico del LUB histórico y su voluntad de vincular teoría y práctica urbanística: por un lado, dibujando y leyendo la ciudad adecuadamente; por otro, proyectando y enfrentándose a situaciones urbanas reales. Pero siempre queda lo más difícil, integrar la teoría con la práctica. Algo que sólo es posible revisando a fondo algunas visiones de autores y textos relevantes en la cultura urbanística contemporánea. Exploraciones y experiencias que llevamos a cabo en los cursos del Máster de la Escuela de Zaragoza (4), mirando e interpretando las situaciones actuales con ojos de algunos de esos autores y textos clásicos y contemporáneos.

Después de esas intensas sesiones, el colectivo se desplazó al Roca Gallery, donde en medio de un animado lunch, Miquel Domingo, otro fundador del LUB, explicó los orígenes del “Laboratorio” en un contexto en el que este término sólo se utilizaba en las ciencias experimentales, Física y Química. Una innovación conceptual más que relevante, aunque quizá tuviera algo que ver con otro centro que Manuel de Solà-Morales conocía bien, el LUBFS , o Center for Land Use and Built Form Studies o, creado por Leslie Martin en la Escuela de Arquitectura de Cambridge, en 1967, un par de años antes del LUB, Laboratorio de Urbanismo de Barcelona.



Por último, en el Colegio de Arquitectos, tuvo lugar una mesa redonda con el título “Urbanism and cities on the horizon”, moderada por Joan Busquets, en la que intervinieron Adrian Geuze, del estudio West 8, Mirko Zardini, hasta hace poco director del CCA, Centre Canadien d'Architecture, y Carme Pigem, del estudio RCR, premio Pritzker 2017. Sus intervenciones sobre la naturaleza del proyecto urbano y sobre la eventual ‘urbanidad’ de la arquitectura barcelonesa reciente, dieron paso a la inauguración de la exposición “The relevance of searching in depth/La actualidad de una investigación insistente/ L'actualitat d'una recerca insistent”, que permanecerá en la sede colegial hasta el 17 de noviembre de 2019.



(1) J.M. Ezquiaga, “El porvenir de una ilusión. Planificar en un contexto de indeterminación e incertidumbre”, en Ciudad y formas urbanas. Perspectivas transversales. II Congreso internacional ISUF-H Zaragoza 2018 https://isufh.org/publicaciones

(2) B. Secchi, Primera lección de urbanismo (reseña en Zarch 13, 2019).

(3) D. Quero, “Urbanismo”, UR revista, 1965.

(4) R. Bambó, P. de La Cal, C. Díez-Medina, S. García, J. Monclús, “From theory to practice: Five years of urban regeneration workshops”, Journal of Technology and Science Education, 2018. http://www.jotse.org/index.php/jotse/article/view/382


Javier Monclús
Escuela de Ingeniería y Arquitectura de Zaragoza

domingo, 16 de diciembre de 2018

Viaje a Barcelona 09.11.2018


Como parte de las actividades del Máster, y vinculada a la asignatura de Proyectos urbanos y paisajísticos integrados, el pasado día 9 de noviembre realizamos una salida relámpago a Barcelona. La visita comenzó en el museo Pablo Serrano ( Zaragoza ), punto desde el partió a las 7.30 a.m. el autobús dirección Barcelona, con la intención de visitar varias intervenciones recientes que guardan estrecha relación con el trabajo que estamos realizando en la asignatura: el plan de barrio de Torrero-La Paz de Zaragoza.

Tras un breve atasco por el centro de Barcelona, llegamos a nuestra primera visita: La supermanzana Poblenou ”. Allí quedamos en el carrer de Sancho Ávila con Arantxa Rodriguez, arquitecta responsable de gestión urbanística en el Institut Municipal d'Urbanisme del Ayuntamiento de Barcelona, quien muy amablemente nos explicó las distintas transformaciones urbanas que se estaban llevando a cabo en esta zona de la ciudad, en la supermanzana, y de una manera más general, en el distrito 22@.



DISTRITO 22@
Comenzaba la charla con el análisis de la gestión urbana del entorno, donde coexisten multiplicidad de usos, desde vivienda protegida, grandes bloques de oficinas, o edificios de carácter industrial, que otorgan una especial personalidad a este lugar. Resultaba evidente que se ha producido una mejora sustancial del barrio, gracias a la apertura de espacios verdes de calidad, el cosmopolitismo edificatorio, la pacificación del tráfico interior de la trama, generando la posibilidad de caminar por una calle, con una sección de uso principalmente peatonal, entre una gran variedad de usos edificatorios, y el atractivo que ello implica.

CAN FRAMIS.
En la misma calle, encontramos una bella pieza arquitectónica reconocida dentro del mundo artístico de Cataluña: el museo Can Framis . Situado en el barrio de Poble Nou e inaugurado en el 2009 en Barcelona, este museo pertenece a la Fundació Vila Casas. En él se exponen cerca de 300 obras de pintura contemporánea que datan desde la época de los 60 hasta la actualidad. Can Framis fue una fábrica textil de finales del s.XVIII, propiedad de la familia Framis, y hoy es Museo de Pintura Contemporánea, un espacio para exposiciones situado en el mismo distrito 22@. En este distrito el Ayuntamiento de Barcelona propone una reconversión integral basada en sustituir con tejido productivo limpio las antiguas fábricas e industrias que han ido abandonando el lugar, buscando suelo más asequible. Se trata de un entorno de carácter terciario, tecnológico, de alta densidad y construcción en altura.


En este entorno, Can Framis” juega un papel de contraste, rodeado de un jardín que es un espacio público de respiro, melancólico, filtro del tránsito y del tiempo. Este jardín perimetral (Martí Franch, paisajista) se trata mayoritariamente con pavimentos blandos, una gran densidad de arbolado y estrechos caminos recortados por un manto de hiedra que envuelve todo el entorno y que cubrirá en un futuro árboles y edificio.


POMPEU FABRA
A continuación acudimos a la tercera de nuestras visitas: Universidad Pompeu Fabra . Un conjunto edificatorio con un inmenso umbral de entrada, donde coexisten arquitecturas de distinta índole. Como ha sido característico a lo largo del proceso de creación del campus urbano de la Universitat Pompeu Fabra, el complejo está integrado por edificios catalogados que han sido restaurados y se han adecuado a los nuevos usos, así como edificios de nueva creación. La antigua fábrica textil de Ca l’Aranyó es la primera que se implanta sobre la trama

El nuevo complejo universitario contempla la configuración total de la manzana, con edificios en el perímetro y el edificio de calderas en la zona central. Del conjunto, destaca una antigua chimenea de ladrillo, que caracteriza la plaza central, y que funciona como tal vinculada al sistema centralizado del distrito (DHC), cuya central de energía se sitúa en el espacio del Forum.
PARQUE DEL CENTRO DEL POBLENOU
Continuamos nuestro camino a lo largo de la diagonal Barcelonesa, hasta llegar a un pequeño espacio abierto, este era el parque del centro del Poblenou.
El parque tiene forma triangular, en el espacio formado por la avenida Diagonal y las calles de Bac de Roda y Marroc, dentro del cual está dividido en tres áreas formadas por la intersección de las calles de Bilbao y Espronceda transversalmentey la de Cristóbal de Moura longitudinalmente. El área del parque está completamente cercada por unos altos muros de cemento cubiertos de plantas trepadoras, que lo aíslan del ruido circundante, ya que la avenida Diagonal tiene una alta densidad de tráfico. Estos muros presentan regularmente unas ventanas de forma circular decoradas con siluetas de pájaros, y las puertas de acceso al parque son de rejas caladas con formas igualmente de pájaros. Cabe señalar que el arco de entrada de estas puertas está inspirado en el que diseñó Antoni Gaudí para el acceso de la Finca Miralles, en Sarrià. Por dentro el parque se divide en diversos espacios temáticos, creados para evocar distintas sensaciones, donde predomina el diseño y un concepto vanguardista de la ordenación del espacio verde. El mobiliario urbano destaca por la utilización de materiales metálicos de color plateado, generalmente con una trama de orificios circulares perforados en el metal, tanto en sillas y bancos, como lámparas y otros elementos del parque.


TURÓ DE LA ROVIRA
Tras una emocionante subida con el autobús por las empinadas y estrechas calles del barrio del Carmel, llegamos al Turó de la Rovira, una adecuación del ámbito de baterías antiaéreas. En nuestra visita nos acompañaba José Luís Oyón, catedrático de Urbanismo en la UPC, quien nos explicó el contexto de ese entorno urbano, y el significado de esta transformación supone para la ciudad de Barcelona. Una colina de 261,8 metros de altitud situada en el municipio de Barcelona, que forma parte del Parque de los Tres Cerros, junto al Turó del Carmel y el Turó de la Creueta del Coll. Antiguo asentamiento ibérico, el impulso de la Barcelona moderna y contemporánea fue transformando el paisaje del Turó de la Rovira: de terreno de cultivo de algarrobos, almendros y viñedos, a espacio poblado por casas de veraneo y casitas con jardín, al mismo tiempo que zona de explotación de materiales de construcción (cantera de Can Baró) y de emplazamiento de servicios de la ciudad, como el depósito de Aguas de Barcelona o las actuales antenas de telecomunicaciones.

Se trata de un espacio patrimonial donde se conservan los restos de una batería antiaérea construida durante la Guerra Civil española para intentar defender Barcelona de los ataques de la aviación fascista. Tras la guerra, las estructuras de la batería fueron aprovechadas para construir el conocido como barrio de los Canonsque, ubicado dentro de la zona de barracas urbanizaciones marginales del Carmelo, perduró hasta el año 1990.




La excavación arqueológica y la restauración de las estructuras constructivas conservadas en el Turó de la Rovira han permitido recuperar un espacio patrimonial decisivo para aumentar nuestro conocimiento sobre la historia y la memoria de la ciudad y del país. En el año 2012, esta actuación fue galardonada ex aequo con el Premio Europeo del Espacio Público Urbano otorgado a los arquitectos Imma Jansana y Jordi Romero por un jurado presidido por el arquitecto Josep Llinàs. En las actas publicadas se consigna que:
Se ha otorgado el premio ex aequo a la intervención del Turó de la Rovira, en el barrio del Carmel, por su tratamiento delicado y elegante de un espacio con una historia reciente y una posición hasta ahora marginal dentro de la ciudad de Barcelona. Aparte de la vista de 360º que abarca el lugar, que es ahora un mirador más accesible, se ha recuperado un espacio para la memoria colectiva. Se evoca la Guerra Civil y, a la vez, se aporta valor añadido a los restos de un asentamiento de viviendas autoconstruidas, evitando cualquier atisbo de sobreactuación. De este modo, un espacio marginal ha sido discretamente incluido en la totalidad de la conciencia de la ciudad”.

Con ese proyecto, los autores lograron alcanzar el objetivo planteado durante años por la comunidad de vecinos y la gente preocupada por el estado de esta zona, de dignificar y mejorar la accesibilidad, así como, la seguridad de un paisaje de casi diez hectáreas, e incluso recuperar un magnífico espacio histórico.

Unos pocos nos quedábamos atrás, contemplando la magnificencia de las vistas y una puesta de sol sobre el horizonte marítimo de Barcelona, pero lamentablemente era ya hora de volver al autobús y regresar a nuestra ciudad de origen.

Alvaro Giménez
Estudiante del Máster de Arquitectura. EINA

sábado, 7 de abril de 2018

Reaprender el arte del urbanismo



En la conferencia que tendrá lugar en la ETSAB el jueves día 12 de abril, se pretende efectuar una reflexión general sobre la naturaleza del urbanismo contemporáneo, al hilo de algunas publicaciones recientes producidas en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de Zaragoza. En particular, se parte de los motivos y las preocupaciones que llevaron a elaborar el volumen colectivo Visiones urbanas (Díez y Monclús, eds.), con una tesis enunciada en el subtítulo de la publicación: el paso de la ‘cultura del plan’ al urbanismo paisajístico. También se presentan las formas de reaprendizaje exploradas en los cursos del Máster desarrollados en los últimos cinco años, que han dado lugar a los correspondientes volúmenes de la serie sobre Regeneración urbana. En el fondo, se trata de mostrar la necesidad y posibilidad de repensar y ‘reaprender el arte del urbanismo’ (P.Hall) poniendo el foco en las formas urbanas, entendidas en sentido amplio. Es decir, abordando la ciudad contemporánea y sus formas urbanas desde una perspectiva transversal, tal como se propone en el II Congreso ISUF-H que tendrá lugar en septiembre de este año en Zaragoza. ( http://eventos.unizar.es/go/isufh2018 )

Lo que se plantea es la necesidad de adoptar aproximaciones equilibradas o ‘equidistantes’, es decir, con perspectivas transversales que permitan entender mejor los procesos urbanos y formular las estrategias de intervención más adecuadas en situaciones concretas. Por eso, la reconsideración de los cambios en el urbanismo contemporáneo requiere la adopción de dobles perspectivas: entre la perspectiva histórica y la visión retrospectiva que parte de los debates actuales; entre la mirada específica de la disciplina urbanística y la que proviene de otras disciplinas próximas, como la geografía urbana, la sociología o los estudios medioambientales y el paisajismo; entre lo ‘histórico’ y lo ‘moderno’ o entre lo viejo y lo nuevo, identificando los atributos esenciales de determinadas áreas y lo que requiere estrategias más activas en el tratamiento del paisaje urbano histórico; así, los episodios y experiencias consideradas se sitúan entre el macrourbanismo (grandes proyectos) y el microurbanismo (acupuntura urbana), con énfasis en los proyectos de escala intermedia. De ese modo, el reaprendizaje del ‘arte del urbanismo’ debería partir de la reconsideración de la ‘cultura del plan’ y tener en cuenta las nuevas formas de intervención urbanística, desde los proyectos estratégicos y el ‘urbanismo táctico’, al urbanismo paisajístico. Pero con cuidado de no tirar al niño con el agua sucia. Porque “un urbanista historicista es casi tan peligroso como uno que carezca de visión histórica” (Hebbert y Sonne). Por tanto, no podremos reaprender si no somos capaces de avanzar sin dejar de mirar el espejo retrovisor.

sábado, 22 de abril de 2017

Tres campus barceloneses: notas de una exploración urbana relámpago

“A veces es importante averiguar lo que la ciudad es, en lugar de lo que era o lo que debería ser” (Rem Koolhaas, Atlanta, 1995)


Puede parecer extraño referirse a las sugerentes y críticas visiones de Rem Koolhaas y su ‘ciudad genérica’, cuando se trata de entender determinados procesos de configuración de nuestros paisajes urbanos y metropolitanos más próximos. Pero no lo debería ser la insistencia en leer la ciudad contemporánea focalizando el análisis en algunos enclaves que experimentan interesantes y sorprendentes transformaciones según distintos tipos de situaciones urbanas y estrategias proyectuales aplicadas sobre ellos. Ese es el caso de los campus universitarios y ese era el objetivo de una visita reciente a tres campus universitarios de Barcelona, el pasado 6 de abril, con estudiantes de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de Zaragoza


Las impresiones que se recogen en estas notas corresponden a esa visita, con un espíritu similar a las de otras exploraciones anteriores reseñadas en este Blog, sobre lugares próximos –como los barrios zaragozanos de San Pablo, Ebro Viejo, Oliver o San José- o sobre otros más lejanos –como Lisboa, Estocolmo, etc.-, en todos los cuales se desarrollaban sendos ejercicios vinculados a asignaturas de Urbanismo, la visita barcelonesa también estaba ligada a un ejercicio urbanístico. En el actual semestre de primavera, varias asignaturas abordan determinadas situaciones urbanas en los campus zaragozanos de San Francisco (‘central’) y Río Ebro (‘politécnico’). Se trata de una exploración urbanística y paisajística más, entre las que llevamos a cabo estudiantes y profesores de la EINA, en las aulas y fuera de ellas.

Plan de mejora urbana del Campus Diagonal

En esta ocasión, la visita comenzó en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, con una charla a cargo de Estanislao Roca, catedrático de urbanismo y autor de diversos trabajos sobre el denominado Campus Diagonal Sur. Desde nuestros años de estudiantes en el edificio –ahora ampliado con las ‘aulas Coderch’- algunos de los profesores de la excursión (Basilio Tobías y el firmante de estas notas, en la década de los setenta del pasado siglo), recordábamos la sensación de haber sido usuarios de un edificio autista respecto a otras facultades y escuelas vecinas, sin apenas conciencia de la posibilidad de un campus algo más urbano como el que se va configurando ahora. Efectivamente, además de la mejora sustancial en el edificio debido a esa notable ampliación, la construcción de una biblioteca externa y la progresiva reurbanización de los espacios públicos adyacentes –con el trazado de una nueva línea de tranvía en una calle tangente a la Escuela, está dando lugar a una progresiva reconversión y recualificación del campus.


A pesar de ello, la integración urbana del Campus Diagonal todavía dista de aprovechar las ventajas de una posición privilegiada como la actual. Las propuestas de mejora del equipo de Estanislao Roca y Luis Alegre en 2008, con el Plan de Mejora Urbana del Campus Diagonal Sur y el llamado Barcelona Knowledge Campus (BKC) deberían repercutir en un impulso decisivo mediante la recualificación decidida del conjunto. En particular, se trata de potenciar usos mixtos, no exclusivamente universitarios, tal como se menciona en el Plan: “Los usos colectivos que se establecen en el entorno del Ágora universitaria y frente a los bulevares mencionados serán grandes activos que ayudaran a vitalizar este campus-ciudad. Además, el Ágora central o plaza cívica será el verdadero corazón del Campus Sur de la Diagonal. En ese entorno se apuesta por la presencia de edificios de servicios y viviendas dotacionales para estudiantes y profesores. De esta forma se trata de fomentar la interrelación disciplinar y social del estudiantado de las distintas facultades y se confía en saldar ‘el tributo de autismo’ característico de muchos edificios de campus universitarios: “la mezcla de usos permitirá evitar la desertización urbana propia de un campus de uso exclusivamente docente cuando acabe su actividad y así garantizar la continuidad de la vida urbana”.


En el ‘Campus Nord’, al otro lado de la Diagonal, hay muchas otras cuestiones que nos llevan a repensar el complejo proceso de configuración de los campus de ‘penúltima generación’, es decir, de los proyectados y desarrollados a desde la década de los años ochenta del siglo pasado. Hay que decir que la concepción inicial del Plan Especial del Campus Nord de la UPC (1984, aprobación 1990) del equipo de Luis Cantallops se basaba en una idea de equilibrio entre la voluntad de construir un conjunto unitario (como podría ser el caso de un conjunto residencial o polígono de viviendas) y su atención simultánea a las escalas más bajas y al tratamiento cuidadoso de los espacios públicos. Era el momento de la ‘reconstrucción de Barcelona’, con la recuperación de las formas urbanas propias de la ciudad tradicional, con calles, manzanas y plazas. Algunos datos permiten hacerse una idea de los planteamientos más específicos del Plan: la superficie ordenada era de 12.1 ha, de las cuales 3.7 se definen como zona verde. El programa se estructura en dos sectores, uno con disposición modular de pabellones (que acogen aulas, seminarios, departamentos, laboratorios docentes y de investigación) caracterizada por un sistema ortogonal de calles y tres plazas; y otro sector en el que se ubican los edificios singulares, con identidad propia, que constituyen los servicios generales del Campus, como el auditorio/ centro de arte-ciencia-técnica, la biblioteca, el polideportivo, el centro de cálculo I+D, etc. En cuanto a las zonas de aparcamiento, se dispone espacio para 1.160 plazas, algo más de la cuarta parte de ellas subterráneas.



A partir del plan, su desarrollo fue bastante rápido, mediante diversos proyectos, a cargo de J. Benedito, V. Rahola, L. Nadal, J. Llinás… Actualmente alberga tres facultades, la Biblioteca Gabriel Ferraté, varios departamentos de la universidad y un gran número de centros de investigación. A mediados de la década de los noventa sólo faltaba el segundo edificio Nexus (I+D), que se construiría poco más tarde, con proyecto de R. Bofill.

Plan especial Campus Nord (1984)



Como una pieza más del Campus al norte de la Diagonal, pero separado del resto por el Jardín de Pedralbes, se encuentra la Facultad de Derecho con sus recientes ampliaciones. El recorrido efectuado desde el Campus Nord permite entender los procesos de extensión y los problemas de integración entre el conjunto de facultades y edificios universitarios. Hay que tener en cuenta la excepcional calidad de este espacio verde, que proviene de las fincas adquiridas por Eusebi Güell en el siglo XIX, con las intervenciones de Gaudí y con la posterior cesión de los terrenos a la corona y los proyectos de reconversión de la torre en Palacio Real (durante los años veinte), completándose con los jardines proyectados por N. Rubió y Tudurí, de gran calidad paisajística. Desde los años noventa, se instala el Museo de Cerámica, junto al de Artes Decorativas y el Museo Textil (además de la Sede 
Sede del secretariado de la Unión para el Mediterráneo. El reto ahora es el de integrar esa pieza equipada y los históricos jardines, permeabilizando los pasos a través de ellos para dotar de coherencia al Campus. En definitiva, una situación urbana que puede entenderse como un collage de distintas piezas urbanas con posibilidades de transformación abiertas, a veces poco aprovechadas, como sucede en las últimas intervenciones al Este de los jardines y en el viario que delimita el recinto de la Facultad de Derecho.



Finalmente, la visita al Campus Diagonal Besós (o Campus del Besós), permitió entender el proceso de formación de un conjunto unitario con un programa académico similar al de los anteriores, pero en otro tipo de situación urbana completamente diferente. Efectivamente, aquí hay que partir de la estrategia urbana iniciada en torno al año 2000, con la voluntad de llevar a cabo lo que entonces se llamó ‘la segunda renovación’ de Barcelona, la que con de forma arriesgada y con gran decisión se aventuró en la recuperación de las áreas más degradadas de la ciudad, no sólo como prolongación de la apertura al mar asociada al impulso de los juegos olímpicos de 1992, sino también con la apuesta por abordar los graves problemas ambientales en la desembocadura del río Besós, de conexión de infraestructuras viarias y de todo tipo, también de integración urbana de múltiples fragmentos que habían ido surgiendo con lógicas diversas. Así, el Fórum de las Culturas de 2004 resultó ser un catalizador de otras muchas actuaciones, entre otras las asociadas a la prolongación de la Diagonal, el nuevo frente litoral o las iniciadas en los polígonos de La Mina y el Sudoeste del Besós. La del Campus del Besós, fue una de las más complejas, arriesgadas y con mayor potencial transformador, tal como pudimos entender después de las explicaciones de Josep Benedito, arquitecto responsable de la mayor parte de las iniciativas urbanísticas emprendidas por las universidades barcelonesas durante las últimas décadas. 



El nuevo Campus Diagonal Besós se sitúa junto al área del Fórum, entre la calle Taulat y la Ronda Litoral y –según la descripción oficial- es un complejo académico y de investigación en el ámbito de la ingeniería industrial emprendido por la Universitat Politécnica de Catalunya para constituir un futuro espacio de referencia internacional en la docencia, investigación e innovación en las áreas de las tecnologías químicas, de materiales, biomédica y de la energía; comprende tres edificios universitarios, una amplia zona de comunicación, la urbanización del Campus y las infraestructuras de servicios. El Plan de Mejora Urbana del sector –a cargo del equipo de Josep Benedito- ordena el solar mediante un gran eje central paralelo al mar, situando a ambos lados los diversos edificios que componen el Campus. El Plan prefigura asimismo la volumetría final de éstos, determinando para cada uno de ellos dos alturas. Los que dan a la calle Taulat serian de PB+7 y PB+3 mientras que los que dan a la Ronda serian de PB+5 y PB+3, dando siempre el volumen de altura inferior hacia el eje central del Campus. 




En definitiva, la estrategia urbana global se desarrolla mediante un proyecto urbano innovador que permite configurar un sistema compacto cualificando un enclave surgido como producto de un crecimiento de la ciudad a base de diversas infraestructuras, fragmentos y vacíos urbanos. No deja de sorprender la capacidad de la ciudad para introducir nuevas formas urbanas que pueden repercutir en una renovación sustancial de entornos complejos en los que parecería difícil pensar en la viabilidad de un campus como el que ya se está configurando (el curso comenzó en septiembre del pasado año). Como solemos decir a nuestros alumnos en nuestras reflexiones sobre distintas situaciones en las que se trata de pensar las estrategias para mejorar la urbanidad de nuestras ciudades, podríamos imaginarnos lo que dirían algunos de los personajes que protagonizan los debates urbanísticos recientes. Por ejemplo, Jan Gehl, quién probablemente se sentiría más cómodo en los campus de Diagonal Norte, con sus calles, manzanas y plazas; o Rem Koolhaas, quién seguramente nos permitiría “averiguar lo que la ciudad es”, sobre todo en entornos urbanos y metropolitanos más complejos, propios de la ciudad genérica, con sus problemas y sus ventajas evidentes, para los que se decidan a explorarlos a fondo. 


Rem Koolhaas/ OMA_Proyecto para el Campus UITHOF Utrecht (1986)



Javier Monclús


miércoles, 26 de octubre de 2016

Superilla 22@

Hace tres meses, en el curso de verano que organizamos en Jaca (“Paisaje Global. Miradas contemporáneas sobre la construcción de nuestros entornos”) tuvimos la oportunidad de escuchar a Salvador Rueda su explicación sobre el proyecto de ‘super-manzanas’ en el Ensanche de Barcelona. Él mismo nos emplazó entonces a comprobar en directo los resultados de la prueba piloto que se ha puesto en marcha recientemente: la ‘superilla’ en el distrito 22@ del Poblenou.

El pasado viernes tuvimos la oportunidad de acercarnos a verlo, en una visita que hicimos con los estudiantes del Master de Arquitectura. El objeto de la excursión se centraba en actuaciones de regeneración urbana, y, tras recorrer con el autobús el ensanche central, concentramos el día en ver actuaciones en el ensanche de Poblenou, terminando el día con una visita a las actuaciones recientes en los barrios del este: el sudoeste del Besós y el barrio de La Mina.

En primer lugar, visitamos dos actuaciones ya muy conocidas en el entorno de la Estación Nord. En el Parc de L’Estació del Nord, de 3,58 ha. (Andreu Arriola y Carme Fiol, 1992) se comprueba un excelente trabajo de topografía y de integración de instalaciones artísticas en el proyecto paisajístico. En Fort Pienc, una manzana del ensanche atravesada por la antigua carretera de Ribes, Josep Llinás trabaja en la porción más grande, la situada más próxima a la Estación Nord. En ella, la intervención (2005-2011) se encuentra con dos edificios ya existentes: un equipamiento dispuesto en ordenación contraria a los planteamientos de disposición perimetral en la manzana y un edificio residencial. Se trata de incorporar un conjunto de programas de escala tan diversa como un mercado, una guardería, y una residencia geriátrica. Llinás parte de esta condición y opta por forzar los programas para configurar un espacio abierto a la calle Ribes, configurando una plaza con gestos expresivos en sus individualidades, pero al mismo tiempo construyendo un entorno articulado, trabado en el programa interior y en la piel exterior, que configura una plaza de dimensiones muy gratas hacia esta calle.

Plaza de la manzana Fort Pienc (Josep Llinás, 2011)

Bien cerca de esta manzana, visitamos el renovado Mercado de les Encants (Fermín Vázquez-b720, 2013). Se trata de más de 35.000 metros cuadrados, de corredores organizados en plataformas continuas que se pliegan y recogen los puestos del mercado, protegidos por unas espectaculares cubiertas reflectantes. Esta ‘envoltura’ aporta un signo de distinción al propio mercado y dan escala al espacio de Las Glorias, que todavía se encuentra ‘en construcción’.

 Mercat de Les Encants, desde el nivel superior

Pero la visita a la ‘superilla’ era en realidad nuestro principal objetivo. Eramos conscientes de que estábamos viendo la primera escena de una película que no tiene todavía todo el guión escrito. Se han sentado las bases, y empezar ya se puede calificar de éxito. En septiembre se puso la primera piedra de este proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, y se llevaron a cabo, en las nueve manzanas del ensanche delimitadas entre las calles de Badajoz, Pallars, la Llacuna y Tànger, los cambios en la circulación de vehículos privados, autobuses y bicicletas. Las bicis son los únicos vehículos que pueden ahora atravesar los cruces del interior de la ‘superilla’ en línea recta y, además, se les permite circular en doble sentido. Y las paradas de autobús que existían en el interior han sido desplazadas al perímetro de la 'superilla’.

No es una idea improvisada, ni es una idea nueva. Salvador Rueda y muchos otros profesionales llevan trabajando en esta línea desde finales de los años 80, desde la realización de mapas de ruido en la ciudad de Barcelona. Precisamente las preocupaciones sobre la contaminación provocada por el transporte privado, por racionalizar la red de autobuses, por articular una malla de transporte colectivo capaz de liberar espacios en su interior que puedan ser recuperado por el peatón, fueron aspectos que derivaron en la formulación actual del plan de ‘supermanzanas’. En definitiva, se trata también de evitar un ‘tráfico pasante’ que terminaba siendo un elemento recurrente en muchas calles del ensanche y francamente prescindible.
 Señalización de uno de los accesos a la superilla de Poblenou 22@

 Reordenación de la movilidad en la superilla

Diagrama orientativo de la imlantación de superillas en Bcn

Pero por pequeña que sea la prueba siempre existen afectados. No en balde, presenciamos un debate en directo entre una taxista y un vecino. La taxista nos animaba a “estudiar bien esta propuesta” porque, en su opinión, no se puede permitir que su cliente tenga que andar para coger el taxi, y que ella no pueda acercarse para recogerlo en su acera, y el vecino, a su vez, nos indicaba que a mucha gente, la propuesta “le parece bien”.

El debate está también en otros planos, como el político, nunca exento de oportunismo, ante una prueba que podemos calificar de ‘valiente’ y que, al menos, en esta fase no ha tenido coste alguno. Ahora, desde distintas Escuelas, se está trabajando en distintas propuestas para acondicionar y transformar los ‘espacios conquistados’.

En realidad, nuestra sensación fue la de que estamos ante un espacio de escasa tensión (era un viernes al mediodía). En efecto en la ‘superilla’ elegida existen varias manzanas que no tienen residentes, y apenas existen establecimientos comerciales, por lo que la presión en términos de aparcamiento y densidad es mucho menor que en otras zonas del ensanche barcelonés. De hecho, algunas de sus manzanas, como la del Museo Can Framis (Jordi Badía, 2009) tiene además de un excepcional vestíbulo de entrada en el patio interior abierto al público, un ahora frondoso jardín estancial en todo su perímetro (Martí Franch, 2009), delimitado por un banco corrido de hormigón pero muy permeable en realidad desde las aceras.
Patio interior de la manzana del Museo Can Framis
Vista parcial del Museo desde el jardín perimetral

Esta condición existente de ‘manzanas con escasa presión sobre el espacio público de las calles’, hace que la prueba tenga menos afectados directos, y también, sin duda, menos detractores. Pero al mismo tiempo, hace que los ‘espacios conquistados’, los espacios detraídos a la ocupación del automóvil privado, no sean ocupados por los viandantes.

Aspecto de uno de los espacios recuperados para el peatón

Sin duda, hemos de estar atentos a la evolución de esta iniciativa de transformación de un entorno consolidado, orientada en sus fases finales hacia un escenario de decidida introducción de la naturaleza en la ciudad. Y ello con el objetivo de poder liberar, y descargar de presión los espacios agrícolas y naturales que aún no han sido “devorados” por la ciudad. La prueba en esta primera ‘superilla’ devendrá en una implantación progresiva en Barcelona, y será también adoptada, previsiblemente, con distintas versiones y formatos, en otras muchas ciudades.

Pablo de la Cal

domingo, 19 de abril de 2015

Metrópolis Barcelona


En el nuevo centro Disseny Hub emplazado en la Plaza de las Glorias de Barcelona, se ha organizado una exposición sobre sobre el pasado, presente y futuro del Área Metropolitana de Barcelona. 
La muestra, que se enmarca en los trabajos de preparación del Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDU), se propone facilitar una nueva mirada sobre las transformaciones que el Área Metropolitana ha registrado desde la entrada en vigor del Plan General Metropolitano (1976 ) y, al mismo tiempo, constituir una base para el debate público y ciudadano. La descripción de la actual área metropolitana pone en relieve el gran dinamismo social y económico del territorio durante un periodo de intensas transformaciones urbanas (1975-2015). En estos años se ha duplicado el suelo urbano de las ciudades metropolitanas. La transformación se ha concentrado en la modernización de las infraestructuras, el cambio de escala de los tejidos, la formalización de una nueva estructura de espacios públicos verdes y el desarrollo de grandes artefactos metropolitanos.


Asimismo, una vez explicado el presente como resultado de la transformación del pasado, la exposición proyecta la galería de oportunidades del futuro de la ciudad metropolitana. La redacción del Plan Director Urbanístico metropolitano se plantea como una gran oportunidad para reflexionar sobre el futuro de la ciudad metropolitana. La experiencia del Plan General Metropolitano aprobado en 1976, y todavía vigente, está en el origen de este nuevo horizonte.

Aprovechando la ocasión, el Departamento de Urbanismo de la UPC ha organizado una visita y reunión de las áreas de Urbanismo de las distintas Escuelas de Arquitectura españolas. Los documentos elaborados por un equipo dirigido por el profesor Joan Busquets constituyen un material de gran interés para su conocimiento y discusión con perspectiva comparada en relación a otras realidades urbanas y metropolitanas. Además del catálogo publicado al efecto, gran parte de los mismos pueden consultarse en la web del Área Metropolitana de Barcelona.