martes, 25 de julio de 2023

Viaje de estudios a Zúrich y Basilea. Taller de urbanismo en Zurich-West: Hardturm

Este curso, la asignatura de Urbanismo 2: Proyectos urbanos se ha desarrollado en la ciudad de Zúrich y el taller de urbanismo se ha centrado en Hardturm, la parte occidental de  Zurich-West, la principal área de regeneración urbana de la ciudad suiza, con unas 130 Ha de superficie. En Hardturm se planteó hace años ubicar el nuevo estadio de fútbol de la ciudad. Como finalmente el campo se construyó en otra ubicación, el área ha estado pendiente de desarrollar hasta hoy. En la actualidad, el área se destina a la celebración de diversos eventos y ferias al aire libre. 

Vista aérea de Zurich-West. Hadrturm en primer término.

La zona oeste de Zúrich es donde históricamente se instalaron las primeras industrias, en 1880, debido a su ubicación entre las vías del tren y la ribera del río Limago. Toda esta área industrial, como en otras partes de Europa, comenzó a decaer con la crisis de los años 70, produciéndose en la zona un progresivo abandono y deterioro. 

Plano de Zúrich en 2019. Zurich West se ubica entre las vías del tren y la ribera del Limago, en el Industrialquartier

A principios de los años 90 la ciudad vio la necesidad de actuar en la zona. Entre 1996 y 1997 se organizó un foro en la ciudad, el “Stadtforum” en el que, entre otras cuestiones, se planteó la redefinición de esta área industrial debido a su potencial urbano, al ubicarse en un área céntrica de la ciudad, cercana al río y bien comunicada. Se propuso una metodología de “aprender haciendo”, poniendo en práctica un proceso de planeamiento cooperativo que implicaba a responsables políticos y diversos grupos de interés públicos y privados sobre proyectos visionarios, llamados “tesplannung”. Estos “tesplannungen” fueron desarrollados por grupos de arquitectos externos al proceso cooperativo. Los proyectos visionarios fueron priorizados por la Oficina municipal de urbanismo, “Amt für Städtebau”, trabajando conceptos de desarrollo junto con los principios fijados en el planeamiento general.

En 1998, tres equipos fueron invitados a desarrollar una visión para el área que sirviera de base para el proceso de diseño cooperativo: OMA, Morger & Degelo + Kerez y Basler + Partner & Max Dudler. De los tres proyectos, los de OMA y Basler-Dudler fueron configuraciones formales definidas. Por el contrario, el proyecto de Kerez con Morgan & Dengelo fue más un programa de distribución de usos, densidades y fases a realizar que un diseño formal. La ciudad consideró que ninguno de los tres proyectos cumplía con todas las necesidades del área, pero que todos aportaban ideas válidas, por lo que tras el concurso se inició un proceso participativo colectivo novedoso, implicando a todos los agentes intervinientes: arquitectos, funcionarios, ciudadanos y, por primera vez, promotores y constructores.



Propuestas para Zurich West de OMA, Basler-Dudler y Kerez, respectivamente.


El resultado de este proceso será una relación de doce principios de diseño que deberán mantenerse y preservarse en todas las actuaciones realizadas en Zúrich West. Estos principios tratan sobre todo del mantenimiento de la trama urbana existente y de conservar los elementos característicos de esta área fabril, instando a rehabilitar la mayoría de los edificios industriales existentes para destinarlos a otros usos: comercios, oficinas y viviendas, buscando la creación de un área de usos mixtos. Desde entonces, el área se irá desarrollando en proyectos independientes bajo el cumplimiento de estos doce principios. 


Los 12 principios de diseño de Zurich West


Desde entonces se han realizado toda una serie de actuaciones que la han transformado en una de las áreas con mayor vitalidad urbana de la ciudad. Entre otras destaca el acondicionamiento de los arcos bajo el viaducto ferroviario, Im Viadukt, para tiendas y restaurantes, con más de un kilómetro de longitud, o el jardín Frau Gerold´s, con pequeños restaurantes; la pequeña torre realizada con contenedores para la tienda Freitag; espacios públicos como el parque Josefwiesse y la Turbinenplatz, la torre de oficinas Prime Tower, la nueva Escuela Superior de Arte o edificios de la ETH de Zurich, como el Technopark. Todo ello la han convertido en una de las zonas culturales y de ocio más concurridas. 

Plano de usos y actuaciones en Zurich West


Maqueta de Zurich West, con el viaducto y la Prime Tower en primer término

La zona de Hardturm propuesta para el taller es una de las últimas áreas que quedan por desarrollar en el área y la más alejada del centro. Consta de una superficie aproximada de 16 Ha y en el área se encuentra la Hardturmplatz. Anteriormente había un pequeño estadio de fútbol. Al descartarse finalmente ubicar el nuevo estadio en el área, la zona quedó libre y se utiliza para ferias, festivales al aire libre, circo, etc. En la zona nos encontramos con un edificio de aparcamientos en altura, una zona verde con un skatepark y un edificio de alquiler para coches. En la zona más occidental se encuentra un área deportiva von varios campos de fútbol y unos antiguos depósitos de agua. En cuanto al transporte público, la zona cuenta con un tranvía que la recorre en toda su longitud y se ubica una zona para que el tranvía de la vuelta.

Ámbito de actuación del taller en Hardturm

El programa propuesto para el taller consiste en convertir la zona en un área de usos mixtos pero principalmente residencial, con unas 800 viviendas, así como 9.000 m2 de usos terciarios y varias parcelas para equipamientos, como una guardería, un centro de salud y un centro cívico. Las propuestas deben valorar la conservación de las preexistencias, la integración con el entorno, la relación con la ribera del río y el sistema de zonas verdes y espacios libres. Cobra importancia la elección del tejido urbano y la transición entre la zona ya edificada y el parque con las zonas deportivas.


Viaje de estudios a Zúrich y Basilea:

En la asignatura de Proyectos Urbanos se realiza el viaje de estudios del Grado de Arquitectura, organizado junto con el área de Composición Arquitectónica. Se aprovecha el conocimiento adquirido en el taller para visitar la ciudad en la que se realiza la intervención urbana. En este caso, dada su cercanía a Zúrich, así como su indudable interés arquitectónico y urbanístico, el último día del viaje se dedicó a la ciudad de Basilea. El viaje se realizó entre los días 27 y 30 de enero. El primer día, viernes 27, comenzó por la tarde visitando la maqueta de la ciudad que se encuentra en el Departamento de Edificación municipal (Hockbaudepartment der Stadt) en la calle Lindenhofstrasse, 19, en el centro de la ciudad. De ahí se realizó un paseo por el centro histórico, hasta el anochecer. 

Maqueta de la ciudad y su entorno. Fuente: Javier Monclús

Stadtmodel. Fuente: Carmen Díez



Panorámicas del centro de la ciudad con el Rathaus junto al río Limago. Fuente: Carmen Díez


Periferias urbanas. Richti:

El sábado 28 se destinó a las periferias urbanas de Zúrich. Empezamos dirigíendonos al noreste. Concretamente, a la zona de Wallisellen, para visitar el reciente barrio de Richti. Este barrio fue diseñado por Vittorio Magnano Lampugnani y Jens Böhm (Baukontor Architekten), ganadores del concurso en el año 2009 y finalizó su construcción en el año 2020. El distrito, de 7,2 hectáreas de superficie, supone el manifiesto de Lampugnani sobre el modo en la periferia de la ciudad. En un entorno infraestructural, rodeado de vías férreas y autopistas, que no ofrece apriori muchas referencias para su diseño, asume que el espacio suburbano se construye de manera puntual, sin visión de conjunto. Al tener un programa de usos mixtos netamente urbano: viviendas, un edificio de oficinas, algunos comercios y un hotel, los arquitectos optaron por una configuración y una tipología de edificación urbana. Para ello, plantean grandes manzanas cerradas como tipología configuradora, una calle o eje principal, varias calles secundarias y una plaza central, a la que asoma la torre de oficinas Allianz, de Wiel Arets. 

Planta de Richti. Fuente: Baukontor Architekten

Vista aérea de Richti y su entorno infraestructural. Fuente: ETH

Torre de oficinas de Wiel Arets y la plaza central

La manzana cerrada permite alcanzar una alta densidad y diferenciar el espacio público del privado, aunque las manzanas más grandes se abren para aumentar la permeabilidad del área, convirtiendo el espacio interior en uso público. La forma de las manzanas rompe la ortogonalidad para adaptarse a los límites del solar, manteniendo las calles rectas. La normativa fija los materiales de fachada, que deben ser pétreos, las dimensiones de los porches cubiertos en planta baja y la geometría y proporciones de los huecos. Puede debatirse sobre si esta es la forma adecuada de actuar en un entorno infraestructural de periferia, considerando el espacio suburbano como una forma vinculada a la ciudad tradicional, pero de lo que no cabe duda es, en este caso, de lo adecuado de la escala de las calles y espacios públicos, así como del grado de detalle y calidad alcanzado en su diseño urbano. 

Calle principal de Richti

Calle secundaria en Richti

Espacio interior de uso público en la gran manzana cerrada de Richti


Periferias urbanas. Hunziker:

De ahí nos dirigimos al bario de Hunziker, en la zona de Oerlikon. Se trata de un barrio innovador en cuanto al énfasis en la vida comunitaria y la relación social. Consta de 13 bloques residenciales, con un total de 370 viviendas, algunos pequeños locales y oficinas. Fue promovido por la cooperativa de viviendas Mehrs als Wohnen (Más que vivir) y su construcción finalizó en el año 2015. El máster plan es de Duplex Architekten y Futurabrosch, en colaboración con los paisajistas Müller Illien Landschaftsarchitekten. 


La promoción de la vida comunal se desprende tanto en el diseño y cantidad de elementos de relación en el espacio público como en las tipologías edificatorias, con espacios comunes en el interior de los bloques y cuartos de servicios comunitarios. 

Plano del barrio de Hunziker. Fuente: Habitatge col-lectiu 2.


Diferentes elementos de mobiliario urbano para potenciar la relación social


El barrio promueve la autoorganización, la participación en la vida vecinal, estándares ecológicos, principios de economía colaborativa y diversidad, para generar un sentimiento de comunidad. Los habitantes tienen un rol activo en la toma de decisiones y se ha creado un fondo de solidaridad para iniciativas comunales de formación, ocio, locales de intercambio o trueque, espacios de coworking, etc. 

Se construyó con criterios de eficiencia energética, con el uso de materiales sostenibles. La ubicación de placas fotovoltaicas en los tejados producen el 45% de la electricidad requerida y se disponen servicios centralizados. Son viviendas asequibles, ya que tanto los costes de construcción como los alquileres resultan entre un 20 y un 30% más baratos que viviendas similares. Entre los bloques destaca la Casa E, con su jardín vertical, de Müller Sigrist Architekten, que contiene un hotal par visitantes y la Casa J, de Pool Architekten, que genera un espacio comunitario semicubierto de doble altura en parte de las dos últimas plantas del edificio. 

Casa E, destinada actualmente a casa de huéspedes

Casa J, de Pool Architecten, con el espacio comunitario en las dos últimas plantas


Junto al barrio se encuentra una de las primeras y principales obras de Christian Kerez: la escuela Leutschenbach, del año 2009. El edificio se caracteriza por apilar verticalmente las diferentes partes del programa en un único volumen: aulas, biblioteca, cafetería, espacio multiusos y gimnasio, como un rascacielos, al objeto de dejar libre la mayor superficie para el jardín exterior. Las diferentes plantas se conciben estructuralmente como losas de hormigón soportadas por grandes pórticos metálicos ubicados en la fachada, de tal manera que liberan el interior de la interrupción de pilares y permiten que la escuela pueda disponer amplios espacios previos a las aulas en vez de pasillos. Las variaciones de altura entre los diferentes niveles plantea varias escalas en los pórticos, lo que genera la expresión formal de la fachada, además de su piel de vidrio. En la quinta planta se localiza un gran hall que da acceso al salón de actos y la biblioteca. En última planta, de doble altura, se ubica el gimnasio. En el exterior, alrededor de la escuela, se plantean diversas zonas de juegos y toboganes. 


Oerlikon:

Oerlikon era un área industrial que se reconvirtió en barrio residencial durante los años 90. En el diseño del área se reservó espacio para cuatro parques. El más singular de ellos es el MFO Park, de Burckhardt + Partner junto con los paisajistas Raderschallpartner AG. El concurso se celebró en 1998 y su construcción finalizó en el año 2002. El nombre corresponde a la antigua fábrica Maschinenfabrik Oerlikon. Se caracteriza por plantear una celosía de estructura metálica de gran altura rodeada de vegetación frondosa, formando una canopia que puede ser recorrida mediante diferentes escaleras con las que se alcanza la parte más alta de la estructura, desde la cual se puede contemplar el entorno circundante. El gran espacio creado bajo la estructura puede usarse para diferentes eventos y conciertos. En la parte superior se ubica una terraza que hace las veces de solarium. 



El otro espacio público característico del área es el parque Oerliker, más conocido como "Blauer Turm" por su torre azul de gran altura, por la que se puede acceder a la parte superior y que evoca las chimeneas industriales que generaban el paisaje de la zona. El parque fue diseñado por los arquitectos Habacher, Haerle y los paisajistas Zulauf, Seippel y Schweingruber. Se inauguró en el año 2001. En el parque nos encontramos con dos espacios principales; uno más duro y pavimentado, donde la vegetación es menos frondosa y otro espacio verde con una vegetación más frondosa, en el cual se ubica la torre azul que sobresale por encima del arbolado, formado por abedules, cerezos y pawlonias. 

La torre azul, "Blauer Turm", en el parque Oerliker

Foto de grupo en lo alto de la "Blauer Turm". Fuente: Carmen Díez

En el trayecto hacia la estación de tren de Oerlikon atravesamos el tercer espacio público del área, el parque Traugott Wahlen, nombrado así en honor a un político que vivió en Oerlikon. Diseñado por  Chistopher T. Hunziker y los paisajistas Dipol, fue el último en ser construido en el área, en el año 2005. El parque se divide en dos franjas longitudinales, una de ellas dominada por una trama irregular de tilos, con pavimento arenoso y juegos de niños. La otra franja, de mayor anchura, consiste en una zona verde libre de arbolado, en la que destaca un elemento de cubierta plana circular con una malla, como único elemento para dar sombra y un área circular para un pequeño estanque de agua. 




En la siguiente ortofoto de Google Earth se aprecia la ubicación de los diferentes parques y espacios públicos del área: El MFO Park (1) al Sur, junto a la estación de tren; el parque Oerliker (2), con sus dos grandes áreas diferencias al noroeste yel parque Traugott Wahlen (3), con sus dos áreas longitudinales de norte a sur, ubicado más al este. 


Tras comer en la Mensa de la Escuela de Pedagogía, en la calle Lagerstrasse, quedamos con los arquitectos locales del estudio Enzmann Fischer Architekten que nos acompañaron por la zona de Europaallee y nos explicaron varias de sus viviendas en la calle Zollstrasse. 


Viviendas en la calle Zollstrasse. Fuente: Carmen Díez


Tanzhaus y Zurich West:

La siguiente parada fue la Tanzhaus, Escuela Superior de Danza, diseñada por Barozzi Veiga e inaugurada en el año 2019. Se caracteriza su integración en el entorno y la ribera del río Limago, generando una cubierta transitable a cota del nivel superior del paseo. Dispone un núcleo de comunicación vertical que comunica con el nivel inferior, que potencia el paseo peatonal de ribera en la cota baja. Junto al paseo inferior se ubica la cafetería, Nude, que ayuda a aumentar el uso público y peatonal del paseo de ribera. Constructivamente, el edificio destaca por el uso de hormigón aislante tipo Liapor. El carácter estructural de la fachada condiciona la forma de los huecos, que configuran la expresión formal del edficio.





Por último, nos dirigimos a Zurich West, a poca distancia de la Escuela de Danza, a través del puente Lette-Viadukt sobre el río Limago, que desemboca en el viaducto, cuyos soportales bajo la vía férroviaria se han destinado a locales comerciales con cafeterías y un mercado con restaurantes, el Markthalle im Viadukt. Gracias a esta intervención y a algunas otras, como la tienda Freitag, formada por contenedores apilados y el área de bares al ire libre de Frau Gerold, la zona se ha convertido en una de las más atractivas, animadas y diversas de la ciudad.

Tiendas y restaurantes en el Viadukt y la Prime Tower

Parte del Viadukt dando al parque Josefwiese

El hito de la zona es la torre de oficinas Prime Tower, de Gigon y Guyer, construido en el año 2012. Con su altura destaca en el skyline de la ciudad y como hito arquitectónico de la zona. Otro de los edificios más destacados es el complejo Toni Areal, de grandes dimensiones, 125.000 m2, de EM2N, del año 2014, que adapta la antigua alberga un amplio programa que incluye varias academias, el Museo del Diseño, auditorios, cine, cafeterías, viviendas, sala de conciertos, oficinas, viviendas, aulas, espacios de trabajo, espacios deportivos, restaurantes, etc. A pesar de la amplitud de su programa y usos, los arquitectos concibieron el complejo con un volumen unitario y, según los autores, su enfoque fue más cercano a una intervención urbanística que arquitectónica. Desafortunadamente, no se pudo ver su interior por no coincidir nuestra visita con el horario de apertura. 


Entre los espacios públicos principales de la zona se encuentra el Quartierpark Schültze, muy apreciado por los vecinos de la zona, en el que hay campos deportivos, una zona de picnic, y una zona de juegos con toboganes de gran altura. Junto al parque se sitúa el Kunsthalle, nuevo museo de arte y en su entorno se han construido varios bloques de viviendas.


Sin embargo, es la Turbinenplatz la que se configura como espacio central del área, al que vuelcan  el edificio TechnoPark de la ETH, los hoteles Ibis y Novotel y el Puls 5, un antiguo edificio industrial donde se ha conservado el espacio interior fabril como espacio público, manteniendo su carácter industrial, al que vuelcan tiendas en planta baja, un supermercado, un gimnasio y espacios de oficinas en plantas superiores. Se ha realizado una ampliación alrededor del edificio donde también se ubican viviendas.  
La Turbinenplatz, al atardecer y de noche


Acceso posterior al edificio Puls 5 y espacio central en su interior


Por último, volvimos a la zona del Viadukt para visitar la tienda de moda Freitag y tomar algo en el área de Frau Gerold antes de ir a cenar al Markthalle.



Centro histórico y zona de la Opernhaus:

El siguiente día, domingo 29, se dedicó al centro de Zúrich y las áreas pericentrales. El día empezó en la ampliación del Museo Nacional, ubicado junto a la estación central, en la ribera del río y el paque Platspitz. Realizada por los arquitectos Christ & Ganbentein, que ganaron el concurso convocado en el año 2002 y cuya construcción finalizó en el año 2016, la ampliación se caracteriza por integrarse con el edificio original de 1898 por contraste, es decir, mediante un volumen único de hormigón, que se va plegando, inspirado en el origami. Frente a la ornamentación del edificio original, plantea paredes crudas de hormigón, con pequeños huecos circulares, también en constraste con los huecos del edificio existente. La ampliación, con su sección cambiante, tanto en planta como en sección, genera un hueco en planta baja que actúa como enlace entre el edificio histórico, y el parque contiguo, el  Platspitz. 

Plano de situación. Fuente: Christ & Ganbentein

Planta baja, planta segunda y secciones. Fuente: Christ & Ganbentein




Acto seguido, nos dirigimos a Stadelfhofen, a la estación diseñada por Santiago Calatrava y una de sus primeras y mejores obras. La estación, construida en 1990, supuso una ampliación a la primera estación construida en el siglo XIX. La nueva estación mantenía el edificio original y ampliaba las vías de la estación hacia la montaña, excavándola, por lo que se generaba un muro de contención de hormigón, que se soporta mediante pilares metálicos. A su vez, la actuación forma un paso peatonal superior y se genera una canopia de arcos metálicos. A la complejidad estructural se une la complejidad técnica al ser una estación en curva. 




Allí tuvimos el placer de encontrarnos con dos antiguos alumnos de la Escuela, María Unceta y Jorge Olano, que viven en Zúrich y llevan varios años trabajando en la ciudad. Se da la circunstancia de que María trabaja en el estudio encargado de la nueva y ambiciosa ampliacion de la estación, por lo que no pudimos tener mejores guías para nuestra visita ni mejor explicación de la futura obra.


La estación se ubica cerca del nuevo Kunsthaus, obra del flamante ganador del último premio Pritzker, David Chipperfield. El edificio, inaugurado en 2021, consiste en una ampliación del edificio de 1910, ubicado enfrente de la Heimplatz, al cual se conecta por debajo de la calle. Se concibe como un único volumen al que se accede por un gran atrio que atraviesa el edificio hasta el jardín posterior. Este atrio, concebido como un espacio público, conecta con las diferentes plantas y espacios.  En el atrio se ubica una amplia escalera como elemento protagonista de conexión entre la planta baja, el jardín posterior y las plantas superiores.  




Continuamos con un paseo por el centro histórico, visitando los edificios universitarios de la ETH de Zúrich, la catedral y la histórica zona de Lindenhof, pequeña colina elevada donde se ubicaban tanto el antiguo castillo romano del siglo IV como el castillo carolingio del siglo IX, de los que hoy no queda ningún resto en la zona y que actualmente es una plaza arbolada con unas inmejorables vistas de la ciudad. 

Lindenhof


Pabellón Le Corbusier y área del lago:

La siguiente visita fue al Pabellón Le Corbusier, llegando a través de un agradable paseo por la ribera del río hasta llegar al lago Zurich. El Pabellón ha sido renovado recientemente, abriendo sus puertas en el año 2019. Se trata de la obra póstuma de Le Corbusier, que comenzó su construcción en 1964 y finalizó tres años más tarde, en 1967, ya fallecido el arquitecto suizo. Promovida por la galerista Heidi Weber, se concibió como un lugar de encuentro entre artistas y de exposición de sus obras, a pesar de contar con las estancias propias de una residencia. Se realizó con la referencia del modulor y de ser un espacio a escala humana, por que se le denominó como La Maison de l´Homme. Destaca la cubierta, con una estructura de cerchas metálicas que se levanta sobre los módulos del pabellón, creando una terraza cubierta en la planta superior. En el interior, una rampa genera una promenade arquitectónica a través de los cuatro niveles.  



En esta zona del lago, cerca del pabellón, se encuentran numerosas zonas verdes y parques con diferentes espacios de ocio, y atracciones en relación con el agua, con el lago como fondo. 

Zürichhorn, zona verde frente al lago con una terminal de ferry

Tiefenbrunnen, zona de baños con servicios y el mirador Zürichsee Kreisel


De vuelta al centro pasamos por el edificio de oficinas Tamedia, de Shigeru Ban, que se caracteriza por su estructura de madera y por su transición entre el interior y el exterior, materializado en el uso del pavimento de adoquín. 



Aún tuvimos tiempo para acercarnos al conjunto urbano de Escherpark, cercano al Rieterpark. Aunque llegamos ya de noche, por lo que no pudimos obtener buenas fotografías, llegar hasta allí mereció la pena. Se trata de una obra del estudio E2A, de los arquitectos y hermanos Piet y Wim Eckert, construido en el año 2015. Plantea una serie de bloques de tres viviendas por planta y cuatro alturas que se van disponiendo en el límite del solar, liberando el espacio central para un área común longitudinal. En ese espacio central, con abundante arbolado, se disponen zonas estanciales y de juegos para generar espacios de relación vecinal. En los bloques, que se van dislocando para general espacios abiertos y vistas oblicuas, se forman amplias terrazas en las esquinas de las viviendas, que vuelcan al espacio central. En cuanto a materiales, destaca el uso de la madera en las fachadas.

Vista aérea de Escher Park. Fuente: Google Earth


Esquema tipológico de Escher Park en su entorno




Basilea:

El último día del viaje, lunes 30, cogimos un tren para visitar Basilea. Llegamos a la estación central, de Cruz y Ortiz, no sin antes ver desde el tren, de forma fugaz, el edificio del centro de señales Aum den Wolf, de Herzog & de Meuron. El edificio consiste en un único volumen cuya escala se recompone al plantear en la piel exterior unas bandas de cobre que se curvan en la parte central para permitir la entrada de luz al edificio, a la vez que elimina la percepcion exterior de los huecos y, de ese modo, evitar una escala más doméstica. Es un claro ejemplo del énfasis de los arquitectos en la resolución de la piel como unos de los elementos principales de su arquitectura.

Signal Box Aum dem Wol. Fuente: Javier Monclús


Desde la estación hacia el centro histórico, nuestra primera parada fue en la ampliación del Kunstmuseum (2016), de Christ & Ganbentein, los mismos arquitectos que han realizado la ampliación del Museo Nacional de Zúrich. En este caso, el nuevo edificio también se conecta con el antiguo bajo la calle Dufourstrasse, adoptando la misma solución planteada en el Kunstmuseum de Chipperfield. El nuevo edificio se asemeja a la ampliación del Museo Nacional en cuanto a su concepto de volumen compacto y edificio plegado, aunque la materialidad adopta un tratamiento más rugoso, menos crudo, debido al uso del ladrillo. Los huecos que perforan la planta intermedia le otorgan un escala más acorde a los edificios de su entorno. Sobre los huecos se dispone una banda de LEDs bajo la fachada en celosía desde la que informar de las diferentes exposiciones del edificio.



Muy cerca del Kunstmuseum nos encontramos con la Münsterplatz, la plaza de la catedral. Detrás de la catedral se encuentra un mirador desde el cual se tienen espectaculares vistas del río Rhin y de la ciudad. Al Este se puede divisar el Campus Roche y sus recientes torres. Al Oeste, a lo lejos, se percibe el otro campus de una gran farmacéutica, el Campus Novartis. 

Münsterplatz. La catedral a la derecha

Panorámica de la ciudad al Este, con las torres del Campus Roche

Panorámica de la ciudad desde la catedral hacia el Oeste

El centro histórico de Basilea es de origen y traza medieval, en el que destacan dos espacios públicos. Uno de ellos es la plaza de la Catedral y el otro es la plaza del mercado, o Markplatz, centro neurálgico de la ciudad antigua, donde también se encuentra el Ayuntamiento o Rathaus, del que se mantiene el edificio original del siglo XVI. 



Nuestro recorrido por el centro de Basilea nos llevó a otros espacios de interés, como la Peterplatz, en la que se encuentran varios edificios de la universidad de Basilea y la Saint Peter´s Kirche, que da nombre a la plaza. Cerca de la plaza se encuentra uno de los primeros edificios residenciales de Herzog & de Meuron, en la calle Schützenmastrasse. Se trata de un edficio estrecho entre medianeras del año 1993, en el que también se muestra el interés de los arquitectos por la definición de la piel del edificio, que toma el dibujo de las tapas de alcantarillas de la ciudad para configurar una celosía que conforma una capa previa a los amplios huecos del edificio detrás de las terrazas, generando una imagen cambiante en función de la disposicion en sus distintas posiciones abiertas o cerradas. En el interior, los pisos se distribuyen en torno a un patio interior abierto al patio de manzana, que va variando liegeramente en función de las plantas. 


Patio interior alrededor se configuran las diferentes estancias. Fuente: Herzog & de Meuron

Planta baja, planta segunda y secciòn del edificio. Fuente: Herzog & de Meuron

A través de un paseo junto al río llegamos al Campus Novartis, cuyo plan fue diseñado por Vittorio Magnano Lampugnani en el año 2001. El arquitecto plantea una trama ortogonal con un eje principal, la Fabrikstrasse, que recorre el campus longitudinalmente. Al final del eje se ubica una escultura de Richard Serra. El campus se ha caracterizado por encargar sus diferentes edificios de oficinas a arquitectos renombrados, muchos de ellos ganadores del premio Pritzker. Entre los numerosos edificios podemos destacar el edificio de SANAA, por su sencillez, elegancia y transparencia. Fue uno de los primeros construidos en el Campus. En una posición central frente al edificio original de 1939, se encuentra el edificio de Frank Gehry, con su disposición abierta de oficinas a múltiples niveles y su transparencia, aunque concebida de un modo muy diferente al edificio de SANAA, que se evidencia en el uso del vidrio en casi todo el edificio. Por su elegancia, vuelo y acabados cabe también mencionar el edificio de Yosio Taniguchi. 

Master plan de Lampugnani. Fuente: Novartis 

Vista aérea del Campus. Fuente: Google Earth


Acceso al Campus Novartis a través de Fabrikstrasse

Edificio de SANAA

Edificio de Yosio Taniguchi en la Fabrikstrasse 

Edificio de Frank Gehry 

Escultura de Richard Serra al final de la Fabrikstrasse

Después de comer en el Campus nos dirigimos a otro Campus, el de la empresa de muebles Vitra. La empresa es conocida por producir, desde su fundación en los años 50, varias de las sillas más icónicas del siglo XX, como las diseñadas por Charles y Ray Eames, Jasper Morrison, Jean Prouvé, Antonio Citterio, Ron Arad, la Wiggle Side Chair de Gehry o la silla Panton, entre otras. El Campus se ha ido ampliando desde que en 1981 un incendio acabara con la mayor parte de las instalaciones y el entonces propietario, Rolf Fehlbaum, encargara la nueva fábrica a Nicholas Grimshaw. A partir de entonces, Fehlbaum apostó por generar un Campus de arquitectura, designando los nuevos edificios a conocidos arquitectos. A Gehry le encargó el museo Vitra en 1989 y fue Fehlbaum el que apostó por una joven Zaha Hadid para que construyera su primera obra, la estación de bomberos, en 1993. Otros edificios han sido diseñados por Álvaro Siza, Tadao Ando, o SANAA. Su coleccionismo no solo abarca las sillas y el mobiliario sino que ha convertido el Campus en una serie de ejemplos de la historia de la arquitectura, con una gasolinera de Jean Prouvé, una cúpula de Buckminster Fuller, así como esculturas de Claes Oldenburg y la Ring & Ruisseau de los hermanos Bouroullec.

Mapa del Campus Vitra. Fuente: Vitra

Museo Vitra de Frank Gehry

Estación de bomberos de Zaha Hadid. Fuente: Archdaily



Al llegar a última hora de la tarde no pudimos visitar el Campus completo, pero sí una de las últimas construcciones, el Vitra Haus, de Herzog & de Meuron. Situado a la entrada del Campus, alberga la exposición de muebles, la tienda y la cafetería. Concebido como una serie de volúmenes apilados con forma de una casa unifamiliar tipo, las diferentes intersecciones de estos volúmenes van generando una serie de espacios interiores que se van conectando a diferentes alturas. Desde los volúmenes superiores se puede divisar el campus completo. 





Al volver a la estación hicimos una última parada en el nuevo edificio del Centro de exposiciones, Messe Basel, de Herzog & de Meuron (2013). Un  edificio de grandes dimensiones que se configura con una gran flexibilidad en su interior para acoger todo tipo de eventos, exposiciones y conferencias. En el exterior es característica su piel de chapa metálica estirada y el gran hueco central en la cubierta para iluminar el espacio que da luz al acceso del edificio y a las paradas de transporte público.




Propuestas urbanas:

Como resultado del trabajo en el taller, de la asignatura, las propuestas urbanas de los alumnos presentan diversas aproximaciones y respuestas al entorno, utilizando diferentes tejidos urbanos. Por un lado, el trabajo realizado por Carmen Díaz, Fernando García, Pablo García e Irene Lassa destaca en su análisis el entorno desestructurado, sin un orden concreto ni una relación entre las manzanas del Este y las viviendas unifamiliares junto al río Limago. Por ello, generan un nuevo orden con un eje central principal como elemento vertebrador y una trama ortogonal de manzanas de viviendas colectivas  que se van descomponiendo y girando para responder a los distintos áreas del ámbito, con una mayor densidad en torno al eje y en la zona Este, junto al área ya consolidad de Zúrich West, mientras la densidad y la ortogonalidad van desapareciendo conforme la trama se acerca al río y al parque del Oeste.  






El equipo formado por Laura Luz, Ismael Royo, Elvira Topal y Alejandro Turón toma como referencia el barrio de Richti y plantea una actuación basada en grandes manzanas con espacios semipúblicos en el interior de las manzanas. En su propuesta mantiene el actual edificio de aparcamientos, aprovechando su estructura y lo rehabilita para un uso de centro cívico.






Por último, el grupo de Carlos Callizo, Lorena Fanlo, Vehida Gámez e Inés Garrido plantea el proyecto como una continuidad del parque deportivo y dispone las edificaciones perpendiculares al río, generando un filtro de espacios verdes entre la ribera del río y el interior. Los bloques se van disponiendo de forma alternada para enfatizar esa idea de filtro y generar espacios públicos oblicuos que se van abriendo o cerrando alternativamente. En la zona más lejana al río se ubican torres de mayor altura para marcar el paisaje desde la infraestructura viaria. 








En resumen, un curso en el que se ha aprovechado para conocer en profundidad la arquitectura suiza, disfrutar de las ciudades de Zúrich y Basilea, trabajar y realizar propuestas en una parte de Zurich West, área que se ha configurado como uno de los mejores ejemplos de regeneración urbana europea. 

Foto de grupo en Novartis. Fuente: Sergio García