sábado, 26 de octubre de 2019

El LUB (Laboratorio de Urbanismo de Barcelona) cumple 50 años (1969-2019)


El LUB es un centro de investigación y docencia de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) adscrito al Departamento de Urbanismo. Su fundación en 1969 reunió, bajo la iniciativa de Manuel de Solà-Morales, a los profesores J. Busquets, A. Font, M. Domingo y J.L. Gómez Ordóñez en la Escuela de Arquitectura de Barcelona. Con motivo de la celebración del 50 aniversario, el pasado día 24 de octubre tuvo lugar un seminario en la Escuela de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) y una exposición en el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC). El seminario se desarrolló durante la mañana y se estructuró en dos partes. La primera, dedicada a reflexionar sobre los procesos urbanos recientes y los retos actuales. La segunda se centró en las formas de investigación en relación a la enseñanza del Urbanismo en las Escuelas de Arquitectura.

 

Como se observa en el póster del evento, resulta destacable la capacidad de convocatoria, con más de 60 invitados de distintos países, además de los profesores ‘locales’. La sensación del abajo firmante, después de 25 años como profesor de urbanismo en la UPC y 10 en la Escuela de Zaragoza, es que tanto podría estar situado en la columna de los barceloneses como en la de los foráneos, en este caso situado en las coordenadas zaragozanas (junto al profesor Pablo de La Cal, por otros motivos). Las intervenciones de los participantes, acotadas a comentarios de cuatro minutos, fueron generalmente sustanciosas e interesantes. Así, después de una breve presentación a cargo de los coordinadores (Josep Parcerisas y Eulalia Gómez Escoda), Antonio Font, uno de los fundadores del LUB, sintetizó los que según su opinión son los retos actuales: la creciente desigualdad en nuestras ciudades, la crisis energética y la necesidad de renovar los instrumentos urbanísticos. David Mangin, profesor en la parisina Ecole d’architecture de la ville & des territoires (Éav&t), se refirió a su proyecto de investigación internacional “atlas comparé des rez-de-ville”, un análisis comparado de ciudades desde una aproximación morfológica. A continuación intervino José María Ezquiaga, profesor en la Escuela de Madrid, con argumentos sólidamente desarrollados en otros lugares sobre la crisis de los paradigmas urbanísticos convencionales y los grandes desafíos que ahora se presentan: la fragmentación y desigualdad social, el impacto del cambio climático, el déficit habitacional, entre otros. Todo lo cual obliga a “reinventar la cultura del plan” (1). Desde otras coordenadas geográficas, una serie de intervenciones sobre diversas ciudades latinoamericanas (Sao Paolo, Medellín, Santiago de Chile), permitieron ajustar y comparar los conceptos de desigualdad urbana y las transformaciones experimentadas en esas ciudades.


De especial interés resultó la intervención de tres históricos invitados madrileños. Eduardo Leira se definió como la “rama LUB en Madrid”, con referencias al importante episodio para todo el urbanismo español que supuso en Plan de ordenación urbana de 1985. Un plan liderado por él y por Eduardo Mangada, en el que ambos pusieron de manifiesto las deudas con las concepciones de Manuel de Solà-Morales y el LUB. Por mi parte, desde la doble perspectiva antes señalada, entre Barcelona y Zaragoza, pude apuntar un par de reflexiones sobre los cambios en la naturaleza de lo que entonces se llamaba “ciencia urbanística”, título de la colección de “libros morados” dirigida por Solá en G. Gili, en la que se publicaron más de 20 títulos en la década de los 70. Un título hoy impensable, pues ahora se asume que se trata más bien de un “saber urbano”, un conocimiento algo menos elegante que una ciencia, como decía Bernardo Secchi (2). Por otro lado, si las concepciones sobre el planeamiento urbano necesitan ser reinventadas, parece claro que también las visiones del morfologismo siguen vigentes a condición de su permanente actualización. Un objetivo que se plantea en los congresos del International Seminar of Urban Form, ISUF, y los de la rama hispánica, ISUF-H. el cuarto de los cuales tendrá lugar precisamente en Barcelona en septiembre de 2020, coordinado por el profesor Carles Llop.



En la segunda sesión, moderada por María Rubert y Carles Crosas, se plantearon distintas cuestiones relacionadas con la enseñanza del urbanismo y con la investigación relacionada con la docencia. Otro de los fundadores del LUB, José Luís Gómez Ordoñez, se refirió al papel de los profesores y su responsabilidad en la ‘reinvención del aula’, reivindicando el diálogo desde el mutuo respeto y un equilibrio entre estos y los estudiantes. Alberto Ferlenga puso el acento en las nuevas realidades urbanas y en la consiguiente necesidad de replantear las formas de leer la ciudad, con referencias a Venecia o Barcelona, donde decenas de millones de turistas anuales cambian sustancialmente la ciudad aunque la apariencia sea casi la misma durante décadas. Hans Meyer, de TU Delft, planteó algunas reflexiones sobre las relaciones entre diseño urbano y arquitectura del paisaje, insistiendo en la necesidad de proyectar a distintas escalas, superando las soluciones duras y ‘proyectando con la naturaleza’. Teresa Marat Mendes, de la Universidad de Lisboa continuó en esa línea, poniendo el acento en la contribución de una serie de principios urbanísticos renovados en el diseño de espacios urbanos más sostenibles, mientras Gonçalo Byrne se preguntaba por las vulnerabilidades y las permanencias en la ciudad y su importancia en las formas de aprendizaje del arquitecto. Sara Bartomeus, desde la Escuela de Illinois, Chicago, expuso el trabajo de algunos talleres de urbanismo en los que el mapping cuidadoso constituye la base de la enseñanza en los campos disciplinares de la arquitectura del paisaje o del proyecto urbano. Damián Quero recuperó argumentos desarrollados en artículo “Urbanismo”, publicado en el primer número de UR en 1985, a petición de Solà (3). A partir de aquel ensayo propuso una revisión de los conceptos urbanos según el pensamiento complejo de la física, que según su opinión serían muy aptos para entender mejor las formas urbanas actuales. Frente a esa complejidad de lo urbano mencionada en diversas intervenciones, Juan Luis Rivas, de la Escuela de Granada, señaló las dificultades que se presentan en las Escuelas de Arquitectura, en un contexto en el que prima la inmediatez, tanto por las condiciones académicas en las que se desarrolla la enseñanza como por las tensiones que afectan a estudiantes y profesores. En ese debate, me permití aportar algunas reflexiones sobre las formas diversas y complementarias de aprender Urbanismo, con el espíritu analítico y teórico del LUB histórico y su voluntad de vincular teoría y práctica urbanística: por un lado, dibujando y leyendo la ciudad adecuadamente; por otro, proyectando y enfrentándose a situaciones urbanas reales. Pero siempre queda lo más difícil, integrar la teoría con la práctica. Algo que sólo es posible revisando a fondo algunas visiones de autores y textos relevantes en la cultura urbanística contemporánea. Exploraciones y experiencias que llevamos a cabo en los cursos del Máster de la Escuela de Zaragoza (4), mirando e interpretando las situaciones actuales con ojos de algunos de esos autores y textos clásicos y contemporáneos.

Después de esas intensas sesiones, el colectivo se desplazó al Roca Gallery, donde en medio de un animado lunch, Miquel Domingo, otro fundador del LUB, explicó los orígenes del “Laboratorio” en un contexto en el que este término sólo se utilizaba en las ciencias experimentales, Física y Química. Una innovación conceptual más que relevante, aunque quizá tuviera algo que ver con otro centro que Manuel de Solà-Morales conocía bien, el LUBFS , o Center for Land Use and Built Form Studies o, creado por Leslie Martin en la Escuela de Arquitectura de Cambridge, en 1967, un par de años antes del LUB, Laboratorio de Urbanismo de Barcelona.



Por último, en el Colegio de Arquitectos, tuvo lugar una mesa redonda con el título “Urbanism and cities on the horizon”, moderada por Joan Busquets, en la que intervinieron Adrian Geuze, del estudio West 8, Mirko Zardini, hasta hace poco director del CCA, Centre Canadien d'Architecture, y Carme Pigem, del estudio RCR, premio Pritzker 2017. Sus intervenciones sobre la naturaleza del proyecto urbano y sobre la eventual ‘urbanidad’ de la arquitectura barcelonesa reciente, dieron paso a la inauguración de la exposición “The relevance of searching in depth/La actualidad de una investigación insistente/ L'actualitat d'una recerca insistent”, que permanecerá en la sede colegial hasta el 17 de noviembre de 2019.



(1) J.M. Ezquiaga, “El porvenir de una ilusión. Planificar en un contexto de indeterminación e incertidumbre”, en Ciudad y formas urbanas. Perspectivas transversales. II Congreso internacional ISUF-H Zaragoza 2018 https://isufh.org/publicaciones

(2) B. Secchi, Primera lección de urbanismo (reseña en Zarch 13, 2019).

(3) D. Quero, “Urbanismo”, UR revista, 1965.

(4) R. Bambó, P. de La Cal, C. Díez-Medina, S. García, J. Monclús, “From theory to practice: Five years of urban regeneration workshops”, Journal of Technology and Science Education, 2018. http://www.jotse.org/index.php/jotse/article/view/382


Javier Monclús
Escuela de Ingeniería y Arquitectura de Zaragoza

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