sábado, 9 de marzo de 2019

Exposición Nuevas miradas y exploraciones urbanas

El próximo jueves 14 de marzo, a las 12:00, se inaugura la exposición Nuevas miradas y exploraciones urbanas. Zaragoza 1968-2018. Se trata de una actividad vinculada al II Congreso ISUF-H “Ciudad y formas urbanas. Perspectivas transversales", que tuvo lugar en la Universidad de Zaragoza, en septiembre de 2018. Un avance de la misma puedo verse primero en el Palacio de Congresos y después en el Colegio de Arquitectos de Aragón. Ahora se añaden nuevos paneles, se ha publicado el catálogo (Prensas de la Universidad de Zaragoza) y permanecerá durante dos meses en el hall del edificio Betancourt de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura. En el coloquio intervendrán los responsables de la exposición, además de representantes del ayuntamiento y vecinos interesados en los planes de barrio.


Información anterior sobre el congreso ISUF-H:

viernes, 1 de marzo de 2019

ZARCH 13 Las huellas de lo efímero

La revista ZARCH ha abierto una nueva convocatoria de artículos para su número 13 que se publicará en diciembre de 2019. El plazo para presentar nuevos artículos para este número, que tendrá como tema "Las huellas de lo efímero", termina el 7 de junio. Desde aquí os invitamos a todos los interesados en este tema en aprovechar este plazo, y poder participar en la revista. 

Las huellas de lo efímero

«La Modernidad significa lo efímero, lo fugitivo, lo contingente, la mitad del arte en que la otra mitad es lo eterno y lo inmutable».
Charles Baudelaire, “La modernidad”, en El pintor de la vida moderna (1863)

En su presentación de la modernidad, Baudelaire concibe la belleza imperecedera asociada a los monumentos en paralelo a la belleza efímera de la ciudad de la era industrial. A pesar del tiempo transcurrido, y aunque la arquitectura efímera siempre ha acompañado a la duradera y ‘permanente’, lo cierto es que en la historiografía arquitectónica y urbanística convencional todavía no se presta una atención suficiente a la primera, relegándola a una posición menor.

Sin embargo, tanto en el campo de la arquitectura como en el del urbanismo o de los estudios culturales, se están desarrollando importantes investigaciones sobre la naturaleza, el papel y las trazas de lo efímero. Obviamente, no nos referimos tan sólo a las huellas ‘físicas’ de las construcciones temporales sino también a los legados intangibles que permanecen en el paisaje cultural y en el imaginario de nuestra sociedad, nuestra arquitectura y nuestras ciudades.

Una de las aspiraciones tradicionales de la arquitectura y el urbanismo es la de la intemporalidad, la permanencia, la obsesión por la eternidad (Aaron Betsky). Pero también es cierto que la buena arquitectura, tanto la culta como la popular, es aquella que ha sabido adaptarse a su tiempo, comprender lo que en alemán se define como Zeitgeist, el ‘espíritu del tiempo’. Las arquitecturas efímeras siempre han sido un reflejo de su contexto histórico: desde la Antigüedad, pasando por el Barroco o la Modernidad, hasta la actualidad. Se ha escrito mucho sobre la arquitectura ‘ocasional’ asociada a celebraciones públicas, actos religiosos, escenografías políticas o cinematográficas, festivales, mercados temporales, viviendas nómadas, arquitectura de emergencia en el contexto de las catástrofes naturales o los conflictos bélicos, etc. Pero el campo de lo efímero va más allá, sobre todo cuando se asiste a la proliferación de las arquitecturas provisionales, desde las asociadas a los grandes eventos de la era de la modernidad -como los Juegos Olímpicos, las Exposiciones Internacionales o los campeonatos de fútbol- hasta las que tienen que ver con las capitales culturales (John Gold). Por otro lado, muchas de esas arquitecturas pueden convertirse en permanentes, aunque a veces no es fácil distinguir entre las que fueron proyectadas como contenedores efímeros y las concebidas con voluntad de permanencia. En cierto modo, la diferencia entre estructuras temporales y permanentes es, cada vez más, sólo una cuestión de tiempo (Robert Kronenburg). Por todo ello, parece razonable preguntarse por la naturaleza y calidad de lo efímero en la historia, en la actualidad y, por qué no, en el futuro de nuestras ciudades.



Es un lugar común oponer la arquitectura de la ‘ciudad ordinaria’ (duradera) a la de la ‘ciudad extraordinaria’ (efímera) que se manifiesta con los grandes o pequeños eventos. Pero también se puede argumentar que precisamente es lo que ocurre en esa ciudad de los momentos excepcionales lo que hace que la vida urbana sea vital (Schuster). Celebraciones o eventos de todo tipo permiten experimentar otras formas de arquitectura y urbanismo que, a menudo, se convierten en paradigmas de cada momento histórico y cultural, como es el caso de los Serpentine Pavilions en Londres.

Algunas de las mejores muestras de arquitectura y urbanismo han ido asociadas a eventos temporales. Los Juegos Olímpicos y las Exposiciones Internacionales son seguramente los más conocidos. No son pocos los pabellones de exposición que se han convertido en piezas clave de la historia de la arquitectura, como el Pabellón de Cristal de Bruno Taut en Colonia (1914), el de L’Esprit Nouveau de Le Corbusier en París (1925) o el de Alemania en Barcelona de Mies van der Rohe (1929), pasando por el Patio & Pavilion de Alison y Peter Smithson (1956), el Pabellón Philips de Le Corbusier en Bruselas (1958) o el Pabellón de España en Nueva York de Javier Carvajal (1964), hasta llegar a los más recientes, como el de Portugal en Lisboa de Álvaro Siza (1998), el de Suiza en Hannover de Peter Zumthor (2000) o el Blur Building en Neuchâtel de Diller & Scofidio (2002), por citar sólo algunos.

Los pabellones de exposición poseen unas características muy singulares que les permiten tornar su aparente fragilidad en fortaleza. Su carácter efímero, su gran libertad programática y su origen en concursos de arquitectura son oportunidades que favorecen su entendimiento como verdaderos laboratorios arquitectónicos y urbanos. Por otro lado, muchos de esos eventos responden a estrategias para impulsar y catalizar operaciones de gran calado en las ciudades que los acogen. El impacto de los proyectos vinculados a eventos olímpicos y exposiciones internacionales está demostrado. No se entienden las transformaciones urbanas de París sin tener en cuenta el impacto de sus sucesivas exposiciones, así como el que tuvieron en la consolidación de los focos culturales de Londres, la apertura al mar de Barcelona del 92 o las mutaciones asociadas a la Exposición de Sevilla ese mismo año, en Lisboa 1998 o en Zaragoza 2008 (Expo Cities - Urban Change BIE 2018).


Las estrategias de ordenación de las piezas urbanas constituidas por los conjuntos expositivos y los equipamientos deportivos y culturales corresponden a visiones y paradigmas de la cultura urbanística internacional del momento. Y no sólo como ‘reflejo’ o traducción mecánica de los principios de cada periodo histórico, sino como avances o ‘forerunners’ de lo que viene después (Stephen Ward). Si bien es cierto que también se asiste a la proliferación de lo que Daniel Boorstin llama los ‘pesudoeventos’, creados y estructurados por los medios de comunicación frente a los eventos ‘espontáneos’, ‘festival markets’, etc. Se trata de propuestas ‘menos auténticas’ que tienen que ver con las estrategias de competición entre ciudades asociadas a la globalización (David Harvey).

Decía Alejandro de la Sota que el legado de la arquitectura moderna no es tanto el de las huellas físicas como el de las ideas, una afirmación que, con toda seguridad, es extensible más allá de los límites de la modernidad. El presente número de la revista ZARCH, que lleva por título “Las huellas de lo efímero”, pretende recoger esas huellas cristalizadas en ideas, reivindicando su capacidad para traspasar la realidad física del hecho arquitectónico o urbanístico y trascender el tiempo, trasladándonos más allá de la inmediatez de su existencia y alcanzando la inmortalidad entre generaciones venideras.

Múltiples cuestiones se prestan a la reflexión y pueden tener cabida en este número 13 de ZARCH. Todas ellas deberían favorecer un debate más amplio para entender el valor y potencial de lo efímero, así como la naturaleza de los eventos temporales y su capacidad para producir cambios relevantes y duraderos en la arquitectura y las formas urbanas de nuestras ciudades.



Javier Monclús, Enrique Jerez (eds.)

martes, 19 de febrero de 2019

Ideas para un barrio mejor. Propuestas de regeneración urbana y rehabilitación para el barrio de Torrero-La Paz

A partir del próximo miércoles día 20 y hasta el 28 de febrero se exponen una serie de trabajos sobre el barrio de Torrero-La Paz, realizados por alumnos de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza, en el marco del Máster Universitario de Arquitectura, en el Hall del Centro Cívico Torrero c/ Monzón, 3. Zaragoza.


Durante el semestre de otoño del curso 2018-19, en el marco del Máster en Arquitectura de la Universidad de Zaragoza, las asignaturas Proyectos Urbanos y Paisajísticos integrados, y Rehabilitación han elegido el barrio de Torrero – La Paz para el desarrollo de sus prácticas. Con la colaboración de las Asociaciones de Vecinos y con la sociedad Zaragoza Vivienda se han realizado trabajos de regeneración urbana en el conjunto del barrio, y de rehabilitación arquitectónica en el conjunto urbano de interés Fray Julián Garcés, de manera que se hace una propuesta ambiciosa que toca todos los rincones del entorno urbano. 

Animamos a todos los vecinos y agentes implicados a que se acerquen a ver los trabajos realizados, y a que asistan a la sesión de presentación de los mismos, que se llevarán a cabo por los verdaderos protagonistas de las propuestas, los propios alumnos del Máster de Arquitectura.

La presentación pública de los trabajos se hará el miércoles 20, a las 17:00 h. en la Sala Venecia c/ Lasierra Purroy, 8-10. Zaragoza.

viernes, 11 de enero de 2019

Reaprender el arte del urbanismo. Estrategias docentes en la EINA (2009-2018)

Las Jornadas JIDA (Jornadas sobre Innovación Docente en Arquitectura) son un punto de encuentro abierto a todos los profesionales de la docencia que desarrollen iniciativas innovadoras en el campo de la enseñanza de la Arquitectura. Su objetivo es dar a conocer e intercambiar inquietudes y experiencias docentes en el marco de las diferentes disciplinas arquitectónicas.

En ese contexto -dejando para otra ocasión los comentarios sobre los debates más amplios que suscitan dichos encuentros-, la reciente celebración de la VI edición de las Jornadas en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza (EINA), en noviembre de 2018, ha permitido presentar la aproximación a la docencia del Urbanismo en este centro. Se reproduce a continuación un resumen de la presentación y un enlace al texto completo:

Resumen

La enseñanza del Urbanismo en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza se plantea con la voluntad de actualizar las bases conceptuales y metodológicas de la disciplina urbanística a través de diversas estrategias docentes. En el texto se efectúa un balance de las experiencias correspondientes al despliegue de cursos y asignaturas desde los inicios de la implantación de la titulación de Arquitectura hasta la actualidad (2008-2018) a partir del Proyecto docente presentado en 2009 como coordinador del área de Urbanística. La aproximación de la ‘Escuela de Zaragoza’ trata de equilibrar las formas de aprendizaje tradicionales con un espíritu innovador: aprender analizando planes y proyectos; aprender reflexionando sobre teorías y metodologías urbanísticas de relativa vigencia;aprender proyectando, planificando y proponiendo intervenciones urbanísticas en contextos de ‘urbanismo real’, sin renunciar a la experimentación en diversas formas de urbanismo emergente.
















Javier Monclús
Catedrático de Urbanismo
Coordinador del área de Urbanística y Ordenación del Territorio
Escuela de Ingeniería y Arquitectura. Universidad de Zaragoza



miércoles, 2 de enero de 2019

Exposición: “Benasque y Cerler: nuevas visiones urbanas”

La asignatura Urbanismo 3 del Grado de Estudios en Arquitectura de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza ha tomado Benasque y Cerler como espacio de análisis y proyecto urbano. Se trata de una asignatura centrada en planeamiento urbano y cada año se elige un municipio con el objetivo de estudiar en profundidad su problemática urbanística y las posibilidades de mejora que poseen los distintos núcleos urbanos incluidos en ese municipio.

En esta ocasión, en la primavera de 2018, el curso de Urbanismo 3 se dividió en 12 grupos de trabajo, y cada uno afrontó un análisis de distintas partes del municipio de Benasque, que se encuentra en la actualidad en fase de revisión del documento de planeamiento general, y propuso soluciones urbanísticas que trataban de dar forma a los problemas o retos analizados.

El contexto general del trabajo no es ajeno a un escenario en el que es necesario encontrar nuevas relaciones entre los crecimientos de los núcleos (cuando éstos deban desarrollarse) y el paisaje. Somos ahora mucho más sensibles hacia aspectos que hace tan solo unas décadas, cuando se redactó el plan general vigente, no teníamos como cuestiones prioritarias. Los espacios que ocupa el agua desbordada de los ríos y barrancos de montaña son espacios que no pertenecen al ámbito de lo construido y urbanizado, sino que debe preservase como un espacio libre, que puede tener distintos usos, pero en ningún caso comprometer la seguridad de las nuevas realizaciones. La escala, las trazas, el papel de la vegetación, de los caminos y de los muros de piedra en los paisajes silvopastoriles de corte tradicional en el entorno de los núcleos pirenáicos son hoy considerados un patrimonio muy valorado, que no debe perderse con actitudes y urbanizaciones insensatas. Algunos trabajos afrontan nuevos retos ya planteados en otros documentos (como la conexión de Benasque con Cerler con un nueva conexión mediante un telecabina) y en general asumen los desarrollos urbanísticos ya urbanizados o en fases de tramitación muy avanzada.

Una importante selección de estos trabajos se exponen ahora en la exposición “Benasque y Cerler: nuevas visiones urbanas”, que se ha instalado en el Palacio de Condes de Ribagorza (calle Mayor nº 6, Benasque), y estará abierta abierta al pública de forma continua del 2 al 7 de enero, en horario de 18 h a 21, y los fines de semana del mes de enero. Los trabajos que se presentan en la exposición muestran unos ejercicios que se inician en este reto apasionante de aprender a diseñar y construir nuevos entornos urbanos en paisajes altamente condicionados por su naturaleza de espacios tradicionales herederos de una tradición rural en un entorno natural de condiciones espectaculares.

El papel que puede desempeñar el espacio del río Ésera en Benasque, entendido como un desarrollo lineal más complejo que si nos referimos al núcleo compacto tradicional, es un tema tratado por varios equipos. Las propuestas se debaten entre formalizaciones que oscilan entre modelos lineales y modelos concéntricos y compactos, pero encuentran argumentos más sólidos cuando saben interpretar de manera certera las claves de un territorio que contiene lecciones de topografía, agua y vegetación, y saben incorporarlas en el vocabulario del nuevo urbanismo.

Cerler tiene asimismo el reto de encontrar nuevas formas de ordenar los desarrollos previstos en el plan general, dimensionados de una forma desconsiderada y desajustada a la capacidad real del territorio. En los arquitectos y urbanistas reside una capacidad importante de imaginar nuevas maneras de diseñar el hábitat, y, posiblemente, en la administración y los actuales propietarios, debe existir espacio para una necesaria sensibilidad y generosidad para adaptarse a los nuevos tiempos en los que una reducción importante de las previsiones iniciales se manifiesta como necesaria.

El urbanismo no es una ciencia o un ejercicio abstracto de números y aprovechamientos. Es una práctica apasionante que tiene por delante el reto de diseñar espacios habitables, con nuevos parámetros de sostenibilidad ambiental. El urbanismo contiene una rica multiplicidad de ingredientes: procesos, color, forma, espacio urbano, escala, materialidad y diseño, etc. Estos ejercicios que se muestran, realizados por los alumnos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Zaragoza, se adentran en estos componentes y muestran interesantes soluciones. La exposición puede servir como mecanismo de formación en esta disciplina para el público en general, y también como un buen punto de partida para los debates que han de afrontarse en la revisión del Plan General del término municipal de Benasque, un tema que habrá de afrontarse con solvencia durante los próximos años, y conociendo todas las ventajas e inconvenientes de las alternativas posibles.



En la exposición se presentan paneles seleccionados de los trabajos realizados por los alumnos de la asignatura Urbanismo 3 (EINA-UZ) del curso 2017-18: Jorge Abad, Laura Aguilar, Carlos Anadón, Óscar Antón, Ana Areso, Guillermo Ballestín, Pablo Bayego, Antoine Bergua, Alicia Borja, Carolina Cabezas, Inés Capablo, Diego Catena, Laura Chamorro, Diego Chueca, Vanessa Codrea, Alejandro Ferrero, Jorge Gabal, Claudia Gadea, Daniel Galera, Ana García, Sabela García, Nadia Ghelfi, Lucía Gómez, Fernando Guillén, Natalia Lajusticia, Jaime Lorenzo, Marina Malagón, Beatriz Martínez, Marta Molins, José Luis Murillo, Pablo Ortega, Isis Pérez, Luis Pérez, Sonia Pérez, Borja Puerto, Lucía Rubio, Raúl Sáinz de la Maza, Rosario Spina, Gonzalo Torres y Alba Zamora. Profesores: Andrés Fernández-Ges y Pablo de la Cal.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Viaje a Barcelona 09.11.2018


Como parte de las actividades del Máster, y vinculada a la asignatura de Proyectos urbanos y paisajísticos integrados, el pasado día 9 de noviembre realizamos una salida relámpago a Barcelona. La visita comenzó en el museo Pablo Serrano ( Zaragoza ), punto desde el partió a las 7.30 a.m. el autobús dirección Barcelona, con la intención de visitar varias intervenciones recientes que guardan estrecha relación con el trabajo que estamos realizando en la asignatura: el plan de barrio de Torrero-La Paz de Zaragoza.

Tras un breve atasco por el centro de Barcelona, llegamos a nuestra primera visita: La supermanzana Poblenou ”. Allí quedamos en el carrer de Sancho Ávila con Arantxa Rodriguez, arquitecta responsable de gestión urbanística en el Institut Municipal d'Urbanisme del Ayuntamiento de Barcelona, quien muy amablemente nos explicó las distintas transformaciones urbanas que se estaban llevando a cabo en esta zona de la ciudad, en la supermanzana, y de una manera más general, en el distrito 22@.



DISTRITO 22@
Comenzaba la charla con el análisis de la gestión urbana del entorno, donde coexisten multiplicidad de usos, desde vivienda protegida, grandes bloques de oficinas, o edificios de carácter industrial, que otorgan una especial personalidad a este lugar. Resultaba evidente que se ha producido una mejora sustancial del barrio, gracias a la apertura de espacios verdes de calidad, el cosmopolitismo edificatorio, la pacificación del tráfico interior de la trama, generando la posibilidad de caminar por una calle, con una sección de uso principalmente peatonal, entre una gran variedad de usos edificatorios, y el atractivo que ello implica.

CAN FRAMIS.
En la misma calle, encontramos una bella pieza arquitectónica reconocida dentro del mundo artístico de Cataluña: el museo Can Framis . Situado en el barrio de Poble Nou e inaugurado en el 2009 en Barcelona, este museo pertenece a la Fundació Vila Casas. En él se exponen cerca de 300 obras de pintura contemporánea que datan desde la época de los 60 hasta la actualidad. Can Framis fue una fábrica textil de finales del s.XVIII, propiedad de la familia Framis, y hoy es Museo de Pintura Contemporánea, un espacio para exposiciones situado en el mismo distrito 22@. En este distrito el Ayuntamiento de Barcelona propone una reconversión integral basada en sustituir con tejido productivo limpio las antiguas fábricas e industrias que han ido abandonando el lugar, buscando suelo más asequible. Se trata de un entorno de carácter terciario, tecnológico, de alta densidad y construcción en altura.


En este entorno, Can Framis” juega un papel de contraste, rodeado de un jardín que es un espacio público de respiro, melancólico, filtro del tránsito y del tiempo. Este jardín perimetral (Martí Franch, paisajista) se trata mayoritariamente con pavimentos blandos, una gran densidad de arbolado y estrechos caminos recortados por un manto de hiedra que envuelve todo el entorno y que cubrirá en un futuro árboles y edificio.


POMPEU FABRA
A continuación acudimos a la tercera de nuestras visitas: Universidad Pompeu Fabra . Un conjunto edificatorio con un inmenso umbral de entrada, donde coexisten arquitecturas de distinta índole. Como ha sido característico a lo largo del proceso de creación del campus urbano de la Universitat Pompeu Fabra, el complejo está integrado por edificios catalogados que han sido restaurados y se han adecuado a los nuevos usos, así como edificios de nueva creación. La antigua fábrica textil de Ca l’Aranyó es la primera que se implanta sobre la trama

El nuevo complejo universitario contempla la configuración total de la manzana, con edificios en el perímetro y el edificio de calderas en la zona central. Del conjunto, destaca una antigua chimenea de ladrillo, que caracteriza la plaza central, y que funciona como tal vinculada al sistema centralizado del distrito (DHC), cuya central de energía se sitúa en el espacio del Forum.
PARQUE DEL CENTRO DEL POBLENOU
Continuamos nuestro camino a lo largo de la diagonal Barcelonesa, hasta llegar a un pequeño espacio abierto, este era el parque del centro del Poblenou.
El parque tiene forma triangular, en el espacio formado por la avenida Diagonal y las calles de Bac de Roda y Marroc, dentro del cual está dividido en tres áreas formadas por la intersección de las calles de Bilbao y Espronceda transversalmentey la de Cristóbal de Moura longitudinalmente. El área del parque está completamente cercada por unos altos muros de cemento cubiertos de plantas trepadoras, que lo aíslan del ruido circundante, ya que la avenida Diagonal tiene una alta densidad de tráfico. Estos muros presentan regularmente unas ventanas de forma circular decoradas con siluetas de pájaros, y las puertas de acceso al parque son de rejas caladas con formas igualmente de pájaros. Cabe señalar que el arco de entrada de estas puertas está inspirado en el que diseñó Antoni Gaudí para el acceso de la Finca Miralles, en Sarrià. Por dentro el parque se divide en diversos espacios temáticos, creados para evocar distintas sensaciones, donde predomina el diseño y un concepto vanguardista de la ordenación del espacio verde. El mobiliario urbano destaca por la utilización de materiales metálicos de color plateado, generalmente con una trama de orificios circulares perforados en el metal, tanto en sillas y bancos, como lámparas y otros elementos del parque.


TURÓ DE LA ROVIRA
Tras una emocionante subida con el autobús por las empinadas y estrechas calles del barrio del Carmel, llegamos al Turó de la Rovira, una adecuación del ámbito de baterías antiaéreas. En nuestra visita nos acompañaba José Luís Oyón, catedrático de Urbanismo en la UPC, quien nos explicó el contexto de ese entorno urbano, y el significado de esta transformación supone para la ciudad de Barcelona. Una colina de 261,8 metros de altitud situada en el municipio de Barcelona, que forma parte del Parque de los Tres Cerros, junto al Turó del Carmel y el Turó de la Creueta del Coll. Antiguo asentamiento ibérico, el impulso de la Barcelona moderna y contemporánea fue transformando el paisaje del Turó de la Rovira: de terreno de cultivo de algarrobos, almendros y viñedos, a espacio poblado por casas de veraneo y casitas con jardín, al mismo tiempo que zona de explotación de materiales de construcción (cantera de Can Baró) y de emplazamiento de servicios de la ciudad, como el depósito de Aguas de Barcelona o las actuales antenas de telecomunicaciones.

Se trata de un espacio patrimonial donde se conservan los restos de una batería antiaérea construida durante la Guerra Civil española para intentar defender Barcelona de los ataques de la aviación fascista. Tras la guerra, las estructuras de la batería fueron aprovechadas para construir el conocido como barrio de los Canonsque, ubicado dentro de la zona de barracas urbanizaciones marginales del Carmelo, perduró hasta el año 1990.




La excavación arqueológica y la restauración de las estructuras constructivas conservadas en el Turó de la Rovira han permitido recuperar un espacio patrimonial decisivo para aumentar nuestro conocimiento sobre la historia y la memoria de la ciudad y del país. En el año 2012, esta actuación fue galardonada ex aequo con el Premio Europeo del Espacio Público Urbano otorgado a los arquitectos Imma Jansana y Jordi Romero por un jurado presidido por el arquitecto Josep Llinàs. En las actas publicadas se consigna que:
Se ha otorgado el premio ex aequo a la intervención del Turó de la Rovira, en el barrio del Carmel, por su tratamiento delicado y elegante de un espacio con una historia reciente y una posición hasta ahora marginal dentro de la ciudad de Barcelona. Aparte de la vista de 360º que abarca el lugar, que es ahora un mirador más accesible, se ha recuperado un espacio para la memoria colectiva. Se evoca la Guerra Civil y, a la vez, se aporta valor añadido a los restos de un asentamiento de viviendas autoconstruidas, evitando cualquier atisbo de sobreactuación. De este modo, un espacio marginal ha sido discretamente incluido en la totalidad de la conciencia de la ciudad”.

Con ese proyecto, los autores lograron alcanzar el objetivo planteado durante años por la comunidad de vecinos y la gente preocupada por el estado de esta zona, de dignificar y mejorar la accesibilidad, así como, la seguridad de un paisaje de casi diez hectáreas, e incluso recuperar un magnífico espacio histórico.

Unos pocos nos quedábamos atrás, contemplando la magnificencia de las vistas y una puesta de sol sobre el horizonte marítimo de Barcelona, pero lamentablemente era ya hora de volver al autobús y regresar a nuestra ciudad de origen.

Alvaro Giménez
Estudiante del Máster de Arquitectura. EINA

martes, 6 de noviembre de 2018

Jueves 8 de noviembre / Presentación en Torrero-La Paz

El próximo jueves 8 de noviembre los alumnos del Máster de Arquitectura de la Universidad de Zaragoza presentarán los primeros resultados del análisis urbanístico que están realizando en el barrio Torrero-La Paz. 
Como en anteriores ediciones, la asignatura Proyectos Urbanísticos y Paisajísticos Integrados se centra en un barrio de Zaragoza, y realiza con los alumnos un ejercicio colectivo en colaboración con el tejido social del barrio y con una inmersión en el mismo lo más completa posible, realizando un ejercicio de redacción de un Plan de Regeneración urbana para el conjunto del barrio.
Sesión de presentaciones preliminares, en la Escuela de Ingeniería 
y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza.
En esta ocasión, la sesión de presentación se celebrará en el local de la Asociación de Vecinos La Paz, sita en calle Oviedo nº 181. Empezará a las 15,30 h., y tendrá una duración de dos horas.
Los alumnos del Máster expondrán con un formato ágil los primeros resultados de la fase de análisis y diagnóstico, y el objetivo es compartir con los vecinos las primeras impresiones, para poder orientar adecuadamente los planteamientos de la siguiente fase, que se centrará en propuestas e intervenciones concretas en el barrio.
La sesión es abierta, os animamos a todos los interesados a participar!!.